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jueves, 1 de diciembre de 2011

COMO PONER UNA MESA PARA ESTA NAVIDAD

Cómo poner la mesa en ocasiones especiales

Es importante cuidar los detalles

MesaMenúEn el momento de preparar esta ocasión especial, deberemos tener en cuenta todos los factores que determinarán el contenido y la forma de esta comida. Es importante pensar en el objetivo de dicho evento, en el número y las características de los invitados, en la capacidad de nuestra casa y los recursos, tanto económicos como de menaje, que tenemos al alcance. Para escoger el menú, son decisivas la época del año y la hora del día.

Poner la mesa puede llegar a ser un arte si tenemos en cuenta que intervienen el conocimiento del protocolo, el buen gusto y la creatividad, habilidades que pueden convertir una comida en una fiesta para los cinco sentidos.Veamos algunos consejos a seguir para preparar una mesa muy formal.


El menú

Si se trata de un almuerzo, el menú habitual está compuesto por un entrante ligero (zumo, consomé, ensalada, Menúetc.), primer plato (normalmente pescado), segundo plato (normalmente carne, caza, etc.) y postres. Por la noche la comida tiene que ser más ligera y habitualmente ofrecemos un solo plato después del entrante, preferiblemente a base de pescado por ser de más fácil digestión.

Tradicionalmente se acompañan estos platos con los vinos correspondientes: jerez para el consomé, vino blanco para el pescado, tinto para las carnes y champán o cava para los postres, especialmente si se trata de una celebración. De todas formas, tanto la composición del menú como los vinos que se presentan varían hoy en día a tenor de las nuevas tendencias en gastronomía y las aportaciones de la enología al consumo tradicional de los vinos.


Servilletas, mantel y cubiertos

El mantel tiene que estar impecable, perfectamente planchado. Lo mejor es que sea de lino blanco o marfil. Si es un almuerzo se admiten colores muy claros, lisos. La servilleta para estas ocasiones es la de 60 x 60 cm.; es la más elegante y se coloca doblada en forma de rectángulo o triángulo a la izquierda del plato o encima del plato (si es llano). No son formales las servilletas formando pajaritas, flores o colocadas dentro de la copa.

Los cubiertos no hace falta que sean de plata, aunque sí de una acero inoxidable de calidad y con un diseño acorde con los demás elementos.Los disponemos de la siguiente forma:

  A la izquierda del plato y de fuera hacia dentro: tenedor para la ensalada (si es necesario), tenedor para pescado, tenedor para la carne.
  A la derecha del plato y de fuera hacia dentro: cuchara, si servimos sopa o consomé, cuchillo para la ensalada, pala de pescado y cuchillo.

Mesa Mesa

Nunca se ponen más de tres cubiertos por lado. El orden de uso no debería entrañar ninguna dificultad puesto que la disposición se hace teniendo en cuenta lo que se va a consumir primero. Así, una vez utilizados los cubiertos del entrante, serán retirados, de forma que quedarán sobre la mesa los correspondientes a los siguientes platos, y así sucesivamente.

Es frecuente encontrar los cubiertos de postre preparados desde el primer momento, entre las copas y el plato. Pueden ser cuchara, cuchillo y tenedor, dependiendo del tipo de postres. Algunas personas prefieren ponerlos en el justo momento de servir los postres; en este caso se colocan al lado del plato (cuchillo y cuchara a la derecha, tenedor a la izquierda).

Existe, además de la cubertería básica, una gran variedad de cubiertos especiales: pinzas para caracoles, tenazas para mariscos, cucharitas para el helado, etc. Algunos de ellos son imprescindibles para tomar algunos alimentos. A la hora de escoger el menú es importante tener en cuenta nuestro ajuar.

Cristalería y vajilla

La disposición de las copas responde al orden en que se van a consumir los vinos y demás bebidas, empezando por la derecha. Si se empieza por un jerez, colocaremos la copa correspondiente en el extremo derecho.

Sucesivamente se colocan las copas de vino blanco, la de vino tinto (un poco más alta) y la de agua (la más grande). Generalmente, la copa de champán se coloca después de la de agua y un poco desplazada hacia el centro de la mesa. Otra posibilidad es presentar esta copa a la hora de los postres, en el momento de servir el champán.

Plato Copas

En las ocasiones más formales se utiliza el bajoplato, que permanecerá en la mesa hasta que terminemos el segundo plato. Es una pieza muy decorativa y da más solemnidad a la comida. Respecto a los otros platos, se pueden dejar puestos, en el orden adecuado: plato de sopa, plato llano y bajoplato, aunque lo más ortodoxo es dejar el bajoplato y colocar los demás en el momento de servir.

Si servimos consomé, lo haremos en la taza (especial, con dos asas) con el plato correspondiente. Recordemos, además, que el platito del pan se coloca a la izquierda. !Y no se distribuyen ceniceros!
Por último, si queremos decorar la mesa con flores, hagámoslo con un centro discreto y elegante, que no impida la visibilidad en la mesa y, sobretodo, que no sean muy perfumadas. Los candelabros son adecuados sólo para las cenas.

Preparar una mesa elegante es una tarea que puede llevar horas. A parte de repasar todos los elementos para asegurarnos de que están en perfectas condiciones, la colocación correcta y estética requieren dedicación. Es algo que no podemos tomar con prisas: la solemnidad de cada acto empieza en su preparación.

PANELLETS



Ingredientes para 20 panellets

  • 200g Belbake Masa de mazapán
  • 1 patata mediana
  • 75g azúcar
  • 2 huevos M
  • 120g Piñones

Elaboración

Los panellets son uno de los dulces más tradicionales en el día de Todos los Santos. Pueden ser de diversas formas, hechos a base de masa de mazapán y aromatizados para darles distintos sabores, aunque los más populares son los de piñones. Les presentamos una sencilla receta para poder hacer unos deliciosos panellets en casa! Para que sepan todavía mejor debemos comerlos acompañarlos con las castañas calientes y el moscatel fresquito. Una verdadera delicia.
1. Pelar la patata, trocearla y hervirla hasta que este cocida. Dejar enfriar un poco y machacarla con la ayuda de un tenedor.
2. Incorporar el azúcar en la masa de patata y mezclar bien.
3. Añadir un huevo y seguir mezclando.
4. Por último, incorporar la masa de mazapán a la masa de patata. Mezclar bien todos los ingredientes para que quede una masa homogénea.
5. Precalentar el horno tradicional a 180ºC (horno de aire caliente 160ºC)
6. Formar bolas del tamaño de una nuez aproximadamente y hacerlas rodar sobre piñones, para cubrir toda la parte exterior.
7. Colocar los panellets sobre la bandeja de horno, cubierta previamente con el papel para hornear.
8. Batir el otro huevo y con la ayuda de un pincel de cocina pintar cada uno de los panellets.
9. Hornear entre 10 y 15 minutos, hasta que los panellets estén dorados, pero vigilando que no se tuesten demasiado.
Consejo Lidl:
Los panellets se comen fríos y es recomendable dejarlos reposar en un recipiente cerrado uno o dos días antes de su consumo.
Tiempo de preparación | 20 minutos

GRATINADO DE MANZANA



Ingredientes para 4-6 personas

  • 3 huevos camperos Gut Frielingshof
  • 300 ml de leche ecológica Biotrend
  • 40 g de azúcar
  • 1 sobrecito de azúcar de vainilla Belbake
  • 750 g de manzanas
  • Raspaduras y zumo de 1 naranja ecológica
  • 75 g de pasas sultanas Erntekorb
  • 1/2 cucharadita de canela Kania
  • 6 panecillos de leche Maitre Jean-Pierre
  • Aceite de girasol Vita d'Or para el molde
  • 40 g de avellanas Sirius
  • 30 g de mantequilla ecológica Bioness

Elaboración

Batir los huevos, la leche, el azúcar y el azúcar de vainilla y verter todo en un bol plano. Pelar las manzanas, quitarles el corazón y las pepitas, y cortarlas en dados. Mezclar con las raspaduras y el zumo de naranja, las pasas sultanas y la canela.
Cortar los panecillos a lo largo en 3-4 rebanadas. Introducir la mitad en la mezcla de leche y huevos hasta que se hayan empapado por completo y colocarlos en un molde plano para gratinar previamente untado con aceite. Distribuir por encima 2/3 de las manzanas. Empapar los demás panecillos con la mezcla de leche y huevos restante y distribuirlos sobre las manzanas.
Picar las avellanas en trozos gruesos. Espolvorear sobre la capa superior de panecillos junto con las manzanas restantes y la mantequilla en cubitos. Hornear a 180 °C durante aprox. 1 hora hasta que quede crujiente (precalentar el horno). Servir en caliente o templado. Se puede acompañar de nata batida o salsa de vainilla.
Tiempo de preparación: aprox. 80 minutos
Dificultad: baja

Información nutricional/precio:

Para 6 raciones, por ración:
aprox. 409 kcal/1716 kJ, 10 g proteínas, 18 g grasa, 50 g hidratos de carbono
aprox. 0,51 €

COLAS DE RAPE CON PATATAS PANADERAS


Ingredientes para 4 personas

  • 500 g de cola de rape
  • 4 patatas grandes de freír
  • 2 cebolletas frescas
  • 250 ml aceite de oliva suave para confitar
  • Sal de ajo
  • Perejil seco
Sopa de coco:
  • 400 ml leche de coco de bote, sin azúcar
  • 200 ml caldo de pescado
  • Zumo de 1 lima
  • Sal fina
Ensalada:
  • 1 pepino
  • ½ manojo cilantro fresco
  • 3 ajetes
  • 1 chile rojo
  • Aceite de oliva

Elaboración

Racionar el pescado en cuatro trozos iguales. Cortar las patatas en láminas de 2 cm y las cebolletas en aros finos. Confitar a fuego lento en aceite de oliva suave junto con el perejil seco y la sal de ajo. Montar patatas y cebolletas como un milhojas y recortar un poco los bordes. Mezclar leche de coco y caldo de pescado en una olla, reducir a la mitad. Poner a punto de sal y añadir zumo de lima. Escoger las hojas de cilantro fresco. Pelar el pepino y cortarlo en bastones finos. Cortar los ajetes en rodajas finas. Cortar el chile en rodajas finas. Para quitarle el picante, escaldarlo cambiando dos veces el agua. Hacer el pescado a la plancha o en una sartén con un poco de aceite de oliva. Calentar las patatas panaderas al horno.
Colocar las patatas en el medio de un plato hondo, poner el pescado encima. Terminar con la ensalada aliñada con aceite de oliva. Servir la sopa aparte.

Receta de:

Recetas de pescado

BRUSCHETTA CON CHAMPIÑON MARINADOS Y JAMON SERRANO



Ingredientes para 4 personas

  • 75 g de jamón serrano (pieza entera)
  • 400 g de champiñones pequeños
  • 4 ramitas de romero
  • 5 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • 1-2 cucharadas de vinagre balsámico
  • 4 panecillos (aprox. 50 g cada uno)
  • 1 diente de ajo

Elaboración

Cortar el jamón en lonchas no demasiado finas. Limpiar los champiñones y cortar en cuartos. Utilizar 2 ramitas de romero, separar las hojas de los tallos y picarlas. Saltear los champiñones con el romero picado durante unos 5 minutos en una sartén con aceite de oliva que esté caliente. Aderezar con sal, pimienta y vinagre balsámico, y retirar del fuego.
Cortar los panecillos por la mitad y tostar. Pelar el diente de ajo, cortarlo por la mitad y frotar la mitad interior del pan tostado con el ajo. Repartir los champiñones marinados sobre el pan y rociar con el jugo que ha quedado en la sartén. Cubrir con las lonchas de jamón y decorar con las ramitas de romero restantes.
Tiempo de preparación:aprox. 30 minutos
Dificultad:fácil

PATE DE HIGADO SOBRE CARPACCIO DE MANZANA



Ingredientes para 4 personas

  • 30 g de nueces Alesto
  • 25 g arándanos deshidratados
  • 1 chalota
  • 2 cucharadas de compota de manzana
  • 1-2 cucharaditas de vino de Jerez medio
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico de manzana Deluxe
  • Sal marina Kania
  • Pimienta negra Kania
  • 1 cucharadita de miel silvestre Marlene
  • 2 cucharaditas de mostaza
  • 4 cucharadas de aceite de girasol Vita d'Or
  • 2 manzanas rojas pequeñas (aprox. 150 g)
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 250 g de paté de hígado de ave con arándanos

Elaboración

Picar las nueces en trozos grandes y tostarlas en una sartén sin usar aceite ni mantequilla. Dejar enfriar. Picar los arándanos en trozos grandes. Pelar la chalota y picarla fina. Mezclar con la compota de manzana, el vino de Jerez, el vinagre balsámico de manzana, la sal, la pimienta, la miel y la mostaza. Incorporar el aceite de girasol batiendo enérgicamente.
Lavar las manzanas, quitarles las semillas y laminarlas en rodajas muy finas. Incorporar en seguida el zumo de limón para que no se oscurezcan y después colocarlas por pisos en 4 platos.
Dividir el paté de hígado en 4 raciones y colocarlos encima; rociar con la salsa de manzana y esparcir las nueces y los arándanos por encima.
Tiempo de preparación: aprox. 25 minutos
Dificultad: baja
Información nutricional/precio:
Para 4 raciones, por ración:
Aprox. 380 kcal/1593 kJ, 20 g proteínas, 24 g grasa, 14 g hidratos de carbono
Aprox. 1,43 €

BERENJENAS RELLENAS RICAS RICAS

Inicio Recetas Verduras y hortalizas Berenjenas rellenas

Ingredientes para 4 personas

  • 2 berenjenas (aprox. 280 g cada una)
  • Sal
  • 100 g de parmesano
  • 50 g de tomates semisecos en conserva (escurridos)
  • 50 g de queso fresco
  • Pimienta
  • 1 cucharadita de orégano
  • Material adicional: bandeja de aluminio

Elaboración

Lavar las berenjenas, cortarlas por la mitad a lo largo y vaciarlas dejando una pared interior de aprox. 0,5 cm. Sazonar las mitades de las berenjenas con un poco de sal y reservarlas.
Entre tanto, cortar el parmesano en dados y triturar junto con la carne de las berenjenas y los tomates. Añadir el queso fresco y sazonar con sal, pimienta y orégano.
Después, secar el agua que hayan soltado las berenjenas y pinchar la piel exterior varias veces con un tenedor. Hacer las berenjenas en la barbacoa caliente por ambos lados hasta que se ablanden un poco. A continuación, colocarlas en una bandeja de aluminio, rellenarlas con la mezcla anterior y cocinar en la barbacoa durante otros 7 minutos aproximadamente.
Tiempo de preparación: aprox. 35 minutos
Dificultad: fácil
Valores nutricionales/precio:
Para 4 raciones, cada ración:
Calorías: 229 kcal/961 kJ, Proteínas: 13 g, Grasas: 16 g, Hidratos de carbono: 7 g (valores aproximados). aprox. 0,95 €

BOGAVANTE CON AJETES RECETA FACIL Y RÁPIDA

Ingredientes para 4 personas

  • 2 bogavantes cocidos Deluxe
  • 2 manojos de ajetes
  • 1 pieza jengibre fresco
  • 4 tomates maduros
  • 2 dientes de ajo
  • 200 ml caldo de ave

Elaboración

Quitar las cabezas de los bogavantes y cortar las colas en 6 trozos cada uno.
Blanquear los ajetes y marcar en un sartén.
Saltear jengibre y ajo en aceite de girasol. Cortar la carne de los tomates en daditos finos y añadirlos. Terminar con caldo de ave. Añadir los trozos de bogavante para calentarlos.
Servir el bogavante en su salsa encima de los ajetes en cuatro platos alargados.

FRANCISCO SALCILLO ESCULTOR ESPAÑOL ESPAÑA

Francisco Salzillo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Francisco Salzillo
Retrato de Francisco Salzillo (Juan Albacete).jpg
Retrato de Francisco Salzillo, siglo XIX, obra de Juan Albacete. (Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia)
Nombre completoFrancisco Salzillo y Alcaraz
Nacimiento21 de mayo de 1707
Bandera de España Murcia, (España)
Fallecimiento2 de marzo de 1783
Bandera de España Murcia, (España)
NacionalidadBandera de España España
ÁreaEscultura
Francisco Salzillo y Alcaraz (Murcia, 21 de mayo de 1707 - 2 de marzo de 1783) fue un escultor barroco español, considerado como el más representativo imaginero del siglo XVIII español y uno de los más grandes del Barroco. Salzillo se dedicó en exclusiva a la temática religiosa y supo plasmar en su estilo los cambios que se fueron produciendo durante el siglo XVIII, lo que se vio plasmado en una escultura de transición hacia el rococó y el neoclasicismo,[1] así como en diversos cambios que se fueron produciendo en el taller que heredó de su padre, él también escultor e imaginero, Nicolás Salzillo.
Su vida transcurrió enteramente en la ciudad de Murcia que, hoy día, cuenta con un museo dedicado a su obra, el Museo Salzillo, que alberga algunas de sus obras más características, como el belén o los ocho pasos que procesionan el Viernes Santo en la llamada procesión de los Salzillos.

[editar] Biografía

Monumento a Francisco Salzillo (Plaza de Santa Eulalia, Murcia).
Francisco Salzillo nació en Murcia el 21 de mayo de 1707. Su padre, Nicolás Salzillo, era un escultor italiano, procedente de Santa Maria Capua Vetere, que unos años antes se había afincado en Murcia. Tras iniciar estudios de Letras con los jesuitas, parece que entró en la Orden Dominicana como novicio, tras lo cual tuvo que hacerse cargo del taller escultórico de su padre a la muerte de éste en 1727, cuando Francisco contaba con tan sólo veinte años.[2]
Era el segundo de siete hermanos, algunos de los cuales trabajarían en el taller familiar, concretamente José Antonio y Patricio, nacidos en 1710 y 1722 respectivamente.
En 1746 se casó con Juana Vallejo y Taibilla, matrimonio fruto del cual nacieron dos hijos: Nicolás, nacido en 1750 y muerto al año siguiente, y María Fulgencia.
Retrato de Francisco Salzillo (1781-1783), por Joaquín Campos (Biblioteca Nacional, Madrid).
Toda la vida de Francisco Salzillo tuvo lugar en Murcia, donde se hizo con un nombre y una fama que trascendieron lo meramente artístico. Sólo hay documentado un viaje suyo fuera de la ciudad de Murcia, el que realizó a Cartagena para la entrega de las imágenes de los Cuatro Santos en 1755. Rechazó la invitación del Conde de Floridablanca para trasladarse a Madrid, lo que le habría servido para darse a conocer en la Corte.
Con el paso de los años, su obra fue adquiriendo fama y recibió multitud de encargos de iglesias y conventos de Murcia y de las provincias limítrofes: Alicante, Albacete y Almería.
En 1755 se le nombró Escultor Oficial del Concejo de Murcia e inspector de pintura y escultura.
Tras la muerte de su esposa en 1763, las reuniones de Salzillo con otros artistas e intelectuales murcianos se hicieron más frecuentes. En 1777 fundaron la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia, que sirvió para que en 1779 se creara la Escuela Patriótica de Dibujo, que tuvo como primer director a Salzillo.
Falleció en Murcia el 2 de marzo de 1783. Fue enterrado en el Convento de Capuchinas de Murcia, donde había profesado su hermana Francisca de Paula.

[editar] Obra

El historiador y crítico de arte ilustrado Juan Agustín Ceán Bermúdez, en su Diccionario de los profesores de las bellas artes en España (1800), nombraba al escultor como Francisco Zarcillo[3] y lo hacía autor de mil setecientas noventa y dos obras. Se trata de una cantidad exagerada, ya que la cifra estaba basada en una publicación en la que Luis Santiago Bado, periodista murciano contemporáneo del escultor y primer biógrafo suyo,[4] declaraba:
pudo llegar a contar ochocientas noventa y seis obras, salidas de sus manos: que, aunque sólo se calculen a dos figuras cada una (pues era rara la que, aunque fuese a una sola imagen, no llevase un grupo de ángeles, nubes, etc.) ascienden a mil setecientas noventa y dos.[5]
Los grupos procesionales habían sido considerados como un grupo homogéneo, pero las demás obras se habían cuantificado sin medida. A pesar de ello, lo cierto es que Francisco Salzillo desarrolló una intensa actividad entre 1727 y 1783, circunstancia que el mismo Luis Santiago Bado calificaba como:
Su singular agilidad y destreza testifica de un modo irrefragable su infatigable y no interrumpida aplicación.[5]
Desgraciadamente, la Guerra Civil española (1936-1939), fue marco de la destrucción de muchas de sus creaciones. De entre las que se conservan, la mayoría se distribuyen por toda la Región de Murcia y algunas provincias limítrofes.
(Para ver un listado con las principales obras de Salzillo, consúltese Anexo:Obras de Francisco Salzillo)

[editar] Etapas

Las producciones más destacadas de su época juvenil, en la que le tocó hacerse cargo del taller de su padre, fueron la Dolorosa de la parroquia de Santa Catalina, el San José de Santa Clara, la Sagrada Familia de San Miguel y la Inmaculada del convento de Verónicas, todas ellas presentes en la ciudad de Murcia.
Medallón de la Virgen de la leche, Museo de la Catedral de Murcia.
A partir de 1740 empezó a apreciarse con mayor claridad su estilo personal y bien definido. Fue en este año cuando consiguió fama con La Piedad de la Cofradía de los Servitas de la parroquia de San Bartolomé de Murcia, modelo que repitió para Lorca, Dolores de Alicante y Yecla. Fue su primera incursión en la iconografía pasionaria, de la que se convertiría en un gran maestro.
Otras obras importantes que siguieron a ésta fueron el San Antón de la ermita de San Antón (1746), el San Agustín de las Agustinas y el medallón de la Virgen de la Leche para la Catedral de Murcia.
La influencia italiana se aprecia en obras de este período como las imágenes de San Francisco y Santa Clara del convento de Capuchinas. El movimiento y la expresión de sus manos les convierten en unas de las principales obras barrocas en el terreno de la espiritualidad y la mística.
A partir de 1765 y con Roque López, el principal de sus discípulos, trabajando ya en su taller, se puede hablar de una producción más industrializada. Son características de este período la Virgen de las Angustias de Yecla, la Virgen de la Aurora de Aledo, el Lavatorio de los pies de Cristo al Príncipe de los Apóstoles de las Salesas Reales de Orihuela,[6] o la Sagrada Familia de la Iglesia de Santiago de Orihuela. Además destaca el Cristo de las Isabelas o de la Buena Muerte o Cristo Yacente de las Clarisas de Orihuela (1774), única escultura en toda su producción de esta temática. Destacan también los santos Dominicos de la Iglesia de Santiago de Orihuela (1775).
A partir de 1776 se observa un viraje en la producción de Salzillo incluyendo algunas notas del neoclasicismo. Son características de este periodo la imagen de Cristo del paso de Pretorio en Casa de Pilatos (1777) de la cofradía del Ecce-Homo de Orihuela o el Cristo atado a la columna (1777-1778) de la Cofradía de Jesús de Murcia

[editar] Obra procesional

Muchas cofradías acudieron a Salzillo cuando se había convertido en maestro indiscutible en el arte escultórico en el Reino de Murcia. Sin embargo, son dos las que atesoran el mayor número de ellas: la de Nuestro Padre Jesús en Murcia, y la del Prendimiento (Cofradía California) en Cartagena.

[editar] El Belén

Detalle del Belén (Museo Salzillo).
Realizado a partir de 1776 por encargo de su amigo Jesualdo Riquelme y Fontes para decorar su palacio, y culminado por Roque López, el belén es una de las obras más representativas de la obra de Francisco Salzillo. Está compuesto por 556 figuras de 25-30 centímetros realizadas en barro cocido, madera y cartón. Basándose en los Evangelios de San Mateo y de San Lucas, Salzillo va relatando la historia bíblica del Nacimiento de Cristo, desde la Anunciación a la Huida a Egipto, compaginando las escenas religiosas con otras de carácter popular o costumbrista, siendo fiel reflejo de muchas de las tradiciones de la época. Basado en origen en la tradición del Pesebre napolitano, crearía una auténtica escuela de belenes que perdura en Murcia hasta nuestros días.
El escritor y erudito Javier Fuentes y Ponte fue el autor del primer catálogo descriptivo de este belén en 1897. En 1909, el belén salió de Murcia con el objetivo de ser vendido, siendo expuesto en 1914 en el Museo Arqueológico Nacional y tasado en 165.000 pesetas.[7] La obra regresó a Murcia en el año 1915, cuando el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes autorizó su compra para el pueblo de Murcia por 27.000 pesetas.[8] En un principio estuvo situado en el Museo de la Trinidad, siendo trasladado en 1956 al Museo Salzillo.[9]
El Belén de Salzillo ha sido expuesto en dos ocasiones en la ciudad de Madrid. La primera fue en 1961 en el Museo Nacional de Artes Decorativas, y la segunda en 1998 en el Palacio Real.[10] Asimismo, en 1999 tuvo lugar una exposición en la sala Braccio di Carlomagno de la Ciudad del Vaticano, donde se mostraron las principales figuras del mismo.[11]

[editar] Estilo

San Isidoro. 1755. Iglesia de Sta.María de Gracia en Cartagena.
Francisco Salzillo trabajó exclusivamente la temática religiosa (procesional y no procesional), y casi siempre en madera policromada.
Su obra es el resultado de un cruce de influencias y estilos. Por medio de su padre Nicolás recibió la influencia de escultores italianos como Bernini y Andrea Bolgi, aunque la obra del escultor francés Antonio Dupar y la tradición española también estuvieron presentes en su formación.
La disposición de las manos en algunas de sus obras fue un rasgo significativo que heredó de su padre: la izquierda sobre el pecho y la derecha extendida, a veces invertidas. También las obras de éste le sirvieron de inspiración para la escultura infantil.
No obstante, el Barroco italiano fue lo que le marcó más, mediante la estampa, el grabado y contactos directos con diferentes artistas y con sus creaciones.
Con todo esto, el estilo personal de Francisco que caracterizaría sus obras destacó desde muy pronto, con técnicas como el terminado del cabello a punta de cincel o su labrado en forma de estrías muy finas.[6]
A diferencia de los grandes autores del siglo XVII, como Montañés o Gregorio Fernández, Francisco Salzillo no profundizaría en los aspectos dramáticos de las escenas, ahondando en conceptos naturalistas y de idealizada belleza que serán ya transición del final del Barroco al Rococó y al Neoclasicismo.
Salzillo creó escuela, la llamada Escuela Murciana de Escultura, que trascendió a su época y que ha permanecido vigente hasta nuestros días pues, tanto sus primeros seguidores como los que se han ido sucediendo hasta la fecha, han perpetuado los modelos y tipos iconográficos y estilísticos de Francisco Salzillo.

[editar] El taller de Salzillo

Salzillo heredó el taller de su padre tras la muerte de éste en 1727 y asumió su dirección. Empezó siendo un taller familiar, en el que trabajaban sus hermanos José Antonio y Patricio, y años más tarde se incorporaron diversos discípulos, de los que sólo son conocidos los nombres de José López y Roque López. El primero entró a trabajar en 1753, cuando Salzillo estaba comenzando los trabajos de la serie pasionaria de Viernes Santo y el taller necesitaba de pupilos dispuestos para los trabajos más rudimentarios que requería la talla en madera. Por su parte, Roque López se comprometió mediante contrato en 1765, año en el que Salzillo inauguró su academia doméstica.
Asimismo, es sabido que el taller de Salzillo mantuvo contactos con el arquitecto y escultor Jaime Bort, aunque únicamente en el mundo del retablo.

[editar] Sistema de trabajo

La Oración del Huerto. Obra maestra de Salzillo (1754) perteneciente a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Murcia.
Francisco recibió de su padre como herencia herramientas, dibujos y obras como santos eremitas, figuras de mujer o modelos infantiles. Gracias a ellos, el autor se fue formando como escultor y fue construyendo su propio estilo. En el taller, estas piezas eran estudiadas con frecuencia para ver novedades iconográficas, soluciones espaciales, formas anatómicas, giros corporales o expresiones de rostros antes de ser llevados a la madera.
Los bocetos que se conservan en el Museo Salzillo han sido una fuente de gran valor para comprender la organización del trabajo en el taller y el proceso previo al trabajo de la madera. Tras recibir un encargo, Salzillo dibujaba en papel la idea original, con sus rasgos tridimensionales sugeridos con el empleo de tintas y sombreados. El siguiente paso era modelar el boceto, para lo cual empleaba materiales como la arcilla, el yeso o la cera. No todos los bocetos se verían plasmados en la obra definitiva, sino que a veces servirían sólo como experimentación, razones por las que eran como un libro instructivo para oficiales y obradores durante su proceso de aprendizaje.
El trabajo en el taller estaba fuertemente jerarquizado. Salzillo, como representante legal, se encontraba al frente del mismo. Detrás contaba con la colaboración de diversos ayudantes que se encargaban de los trabajos previos a la talla de la madera y de intervenir en diversos aspectos de su proceso de ejecución.
Los miembros del taller quedaban sometidos a la disciplina de Salzillo, cuya personalidad y calidad como escultor iban trazando el estilo a seguir, con el resultado de una gran uniformidad en todas las obras que salían del mismo. Su concepto de la imagen y del color se veía reflejado en todos los pasos a seguir hasta llegar al resultado final. Aspectos como el boceto, la textura quebrada de la talla, la policromía, los matices o las veladuras reflejaban las señas diferenciales de su estilo. Este modelo salzillesco, caracterizado por la producción de imágenes en un lenguaje fácil de comprender, llevó a un aumento en el número de encargos que recibía el taller hacia la década de 1740.[12]

[editar] La academia de Salzillo

En 1765, fruto de las frecuentes tertulias que el escultor mantenía con sus amigos ilustrados, nació la llamada academia de Salzillo en un intento de superar el modelo ya caduco del escultor solitario encargado de educar a sus discípulos. Desde la creación en 1752 de la Academia de San Fernando, diversas academias oficiales estaban sustituyendo el clásico modelo empírico y personal por un método según el cual el estudio era la base fundamental para adquirir nuevos conocimientos.
Salzillo continuó como director del taller y principal encargado de la formación de sus pupilos pero, siguiendo las corrientes de la Ilustración, pasó a preocuparse más de la educación artística impartida a los mismos.
En la ciudad de Murcia no existía un organismo encargado de la reglamentación de ese tipo de enseñanzas. Tampoco había óptimos modelos que indicasen lo que debía hacerse durante las diversas etapas del saber artístico pero, imitando lo que se hacía en otras ciudades españolas, Salzillo consiguió que empezase a producirse una completa renovación del sistema de aprendizaje, demostración de la capacidad del escultor para comprender los cambios que se fueron produciendo a lo largo del siglo XVIII.[12]

[editar] Salzillo y la ciudad de Murcia

Francisco Salzillo es considerado una de las personas más célebres de la ciudad levantina de Murcia. El primer reconocimiento le llegó en vida, cuando fue nombrado escultor de la ciudad en 1755.[13]
Actualmente, su nombre sigue siendo recordado en numerosos puntos de la misma. Una de sus arterias principales, la Gran Vía, lleva su nombre, mientras que éste aparece también en comercios y asociaciones de diversa índole.

[editar] Museo Salzillo

Exterior del Museo Salzillo.
Artículo principal: Museo Salzillo
El Museo Salzillo, situado en la plaza murciana de San Agustín, está íntegramente dedicado a la obra del escultor.
Aunque el primer intento de creación se debió a Isidoro de la Cierva en 1919, éste se vio materializado por Decreto de 30 de mayo de 1941.[14] La inauguración oficial se retrasó hasta 1960. En 1962 fue declarado Monumento Histórico-Artístico.[15]
En el interior del mismo se celebró con motivo del III centenario del nacimiento del autor, desde el 2 de marzo de 2007 hasta el 31 de julio de 2007, la exposición Salzillo, testigo de un siglo,[16] que fue inaugurada por Juan Carlos I, Rey de España.[17]

[editar] Los pasos de Salzillo en la Semana Santa de Murcia

Véase también: Semana Santa en Murcia
Durante la Semana Santa de Murcia, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional,[18] salen en procesión diversos pasos en los que intervino la mano de Francisco Salzillo:
  • Viernes de Dolores. En la procesión que tiene lugar este día, la primera de cuantas se celebran, forman parte los pasos de María Santísima de los Dolores (1741) y el Santísimo Cristo del Amparo (1739), los cuales reciben culto durante todo el año en la Iglesia de San Nicolás y son atribuidos a la mano de Francisco Salzillo.[19] Sin embargo recientes estudios datan a la Dolorosa a principios del siglo XIX, obra de algún discípulo, y al crucificado como algo anterior, debido a la gubia del escultor francés afincado en Murcia, Antonio Dupar.
  • Domingo de Ramos. Es uno de los días en los que más obras de Salzillo se pueden contemplar por las calles de Murcia; en concreto, tres: Arrepentimiento de San Pedro (1780), La Dolorosa (1756) y Santísimo Cristo de la Esperanza (1755).[21]
  • Lunes Santo. En el paso del Santísimo Cristo del Perdón, titular de la cofradía del mismo nombre, forma parte un San Juan (1737) obra de Salzillo, que acompaña al Cristo (anónimo, s. XVIII), la Dolorosa (Roque López, 1793) y María Magdalena (Francisco Sánchez Tapia, 1897).[22]

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