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domingo, 18 de diciembre de 2011

CARAL HOY PERÚ

Caral

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para la civilización precolombina, véase civilización Caral.
Caral-Supe
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
PiramidesdeCaral.JPG
Restos de la ciudadela de Caral.
Coordenadas10°53′28.82″S 77°31′04.32″O / -10.8913389, -77.5178667
PaísBandera del Perú Perú
TipoCultural
CriteriosII, III, IV
N.° identificación1269
RegiónLatinoamérica
Año de inscripción2009 (XXXIII sesión)
Caral es considerada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad América. Se encuentra situada en el Valle de Supe, 200 kilómetros al norte de Lima (Perú), y tiene aprox. 5000 años de antigüedad.[1]
Caral-Supe o Norte Chico fue contemporánea de otras civilizaciones como las de China, Egipto, India y Mesopotamia; este sitio tuvo una organización teocrática, estuvo rodeada por otras civilizaciones enmarcadas aún en lo que se denomina "sociedad aldeana". Debe anticiparse que los sustantivos "ciudad" y "civilización" son algo controversiales y que ciertos arqueólogos peruanos prefieren no usarlos.

[editar] Patrimonio de la Humanidad

Caral fue declarada Patrimonio de la Humanidad por el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco en ocasión de la celebración el 28 de junio de 2009 en Sevilla, en ocasión de su trigésima tercera sesión ordinaria. Se reconoció así que la Caral es la destacada por su antigüedad, complejidad arquitectónica con edificios piramidales, plazas, su diseño y la extensión urbana.[2] De esta manera, Caral se añade a los otros 10 sitios turísticos ya reconocidos como Patrimonio de la Humanidad en el Perú.[3]
Galería de imágenes
Panorama de Caral
Panorama de Caral
Una de las pirámides de Caral
Una de las pirámides de Caral
Restos de Caral
Restos de Caral
Caral-panorama1.jpg
Caral
Se ha planteado sobre Caral que fue sede de una comunidad formada por varios linajes y dirigida por las cabezas o representantes de dichos linajes (Shady, Dolorier y Casas 2000) en donde uno de ellos sería el "principal" (¿Curaca?) y los otros sus contrapartes. Los Curacas de estos linajes conducirían y organizarían la vida de los habitantes de las diversas ciudades y pueblos contemporáneos a Caral como Aspero, Allpacoto, Miraya, Kotosh y La Galgada entre otros. Todos ellos compartían una misma tradición y formaron una amplia y bien organizada red de reciprocidad e intercambio (Shady, Dolorier y Casas 2000). Caral debió ser la cabeza de toda esta red.
Escalinata en el Templo del Altar Circular. Lo que los mantuvo unidos fue la religión, que se usó como medio de cohesión y coerción (Shady 2004). La religión en esa época fue la política del estado para el control de la población (Shady 2004), de la producción de bienes y su circulación. Ello está representado en los grandes monumentos de carácter religioso (las pirámides) con sus plazas, atrios y altares del fuego sagrado en donde se llevaron a cabo las diferentes festividades del calendario ceremonial, símbolo de su identidad cultural (Shady 2004). Las periódicas reuniones y actividades conjuntas como la renovación de las pirámides permitían el reconocimiento del poder y fortalecían la identidad cultural (Shady 2004).
Todo lo anterior es la base de la civilización andina y están presentes en Caral como los exponentes más antiguos de las principales instituciones peruanas de la época prehispánica, como la reciprocidad (sistema de intercambio y circulación de bienes y servicios), el calendario ceremonial (ligado a la producción, el cultivo y la pesca) o la construcción y renovación de los templos, entre las más destacadas.
A pesar de lo mencionado en textos divulgativos, sobre Caral, no existe aun alguna publicación con evidencia científica que avale que Caral sea una ciudad ni mucho menos una civilización en sí; esto se hace evidente cuando conceptos ya asumidos por el Proyecto como Ciudad o Civilización, solo son escritos y mencionados solo de forma mediatica por los participantes del Proyecto Caral hoy PEACS; ningún científico fuera del PEACS ha corroborado lo expuesto por la Dra. Shady.

[editar] Etimología

En los años 70 del siglo XX el lingüista Alfredo Torero publicó que el idioma quechua habría tenido su origen en los valles de Supe, Fortaleza y Pativilca. Esta afirmación la hizo después de estudiar la toponimia (nombres de los lugares) de los tres valles. Caral, nombre del centro poblado cercano al sitio arqueológico, aparece mencionado en los procesos de idolatrías del siglo XVII en Cajatambo. Es posible que fuera un nombre quechua. Sobre su significado no hay acuerdo, aunque algunos lingüistas han propuesto que significa "fibra" o "junco".

[editar] Descubrimiento arqueológico

En 1905, Max Uhle toca Áspero, un asentamiento situado en el litoral del valle de Supe, a 23 km de la Ciudad Sagrada de Caral, en el Perú. Julio C. Tello exploró el mismo lugar en 1937. No hay evidencias que ellos se adentraran en el valle de Supe y, por lo tanto, que llegaran a conocer la Ciudad Sagrada de Caral.
El primero que llamó la atención sobre la Ciudad Sagrada de Caral fue el viajero estadounidense, Paul Kosok. Él visitó el lugar juntamente con el arqueólogo estadounidense Richard Schaedel, en 1949. En su informe, publicado en el libro "Life, Land and Water in Ancient Peru", en 1965, mencionó que Chupacigarro (como se le conocía a la Ciudad Sagrada de Caral entonces) debía ser muy antiguo, pero no pudo mostrar cuánto.
En 1975, el arquitecto peruano Carlos Williams hizo un registro de la mayoría de los sitios arqueológicos en el valle de Supe, entre los cuales registró a Chupacigarro Grande, a partir del cual hizo algunas observaciones sobre el desarrollo de la arquitectura en los Andes. Lo presentó primeramente: en el artículo "Arquitectura y Urbanismo en el Antiguo Perú", publicado en 1983 en el tomo VIII de la serie "Historia del Perú" de la editorial Juan Mejía Baca. Y, después, en el artículo "A Scheme for the Early Monumental Architecture of the Central Coast of Peru", escrito en 1985 en el libro "Early Ceremonial Architecture in the Andes".
En 1979, el arqueólogo francés Frederic Engel visitó el lugar, excavó y levantó un plano del mismo. En su libro "De las Begonias al Maíz", publicado en 1987, Engel afirmó que Chupacigarro Grande (como aún se conocía a la Ciudad Sagrada de Caral) pudo haber sido construido antes de la aparición de la cerámica en los Andes (1800 a.C.). Sin embargo, los arqueólogos andinos asumieron que el asentamiento era "acerámico", es decir, que había sido construido por una población que no utilizaba la cerámica, aunque ya se conocía en otros lugares de los Andes.
En 1994, Ruth Shady recorrió nuevamente el valle de Supe e identificó 18 sitios con las mismas características arquitectónicas, entre los cuales se encontraban los 4 conocidos como Chupacigarro Grande, Chupacigarro Chico, Chupacigarro Centro y Chupacigarro Oeste. Para diferenciarlos Shady los denominó, Caral, Chupacigarro, Miraya y Lurihuasi. Caral, Miraya y Lurihuasi son los nombres quechua de los poblados más cercanos a los sitios. Chupacigarro es el nombre español de un ave del lugar.
Shady excavó en Caral, a partir de 1996. Ella presentó sus datos, por primera vez, en 1997, en el libro "La Ciudad Sagrada de Caral-Supe en los albores de la civilización en el Perú". En ese tratado sustentó abiertamente la antigüedad precerámica de la Ciudad Sagrada de Caral, afirmación que consolidó de manera irrefutable en los años siguientes, a través de excavaciones intensivas en el lugar.
El Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe está a cargo de los trabajos en la Ciudad Sagrada de Caral, así como de los asentamientos coetáneos de Áspero, Miraya y Lurihuasi. La arqueóloga Ruth Shady, viaja al valle en forma permanente para continuar el trabajo de las excavaciones y descubrimientos en esta parte de un país, arqueológicamente rico y cuna de diversas culturas milenarias.

[editar] Antigüedad

Caral se ha confirmado a través de 42 fechados radio carbónicos realizados en los Estados Unidos. Según éstos, Caral tiene una antigüedad promedio que data de 5000 años aproximadamente, cuando en el resto de América el desarrollo urbano comienza 1550 años después. Su hallazgo cambia los esquemas que hasta ahora se tenían sobre el surgimiento de las antiguas civilizaciones en el Perú.
Hasta hace poco se consideraba a Chavín de Huántar como uno de los focos culturales de más vieja data en el Perú, con un máximo de 1500 años a.C.

[editar] Población

Los cálculos más conservadores estiman que la ciudad sagrada de Caral albergó de 1000 a 3000 habitantes.

[editar] Extensión

La Ciudad Sagrada de Caral tiene 66 hectáreas, divididas en dos zonas, una central y la otra periférica.

[editar] Ciudad sagrada

Se le ha llamado también ciudad sagrada, ya que es una época en que por primera vez, que se sepa hasta ahora, las sociedades peruanas tuvieron un gobierno central, se establece el estado y utiliza la religión como medio de afirmación.
Todo lo que se ha excavado en la ciudad está impregnado de religiosidad. Hay muchos fogones construidos para ofrendas. Hay señales de posibles rituales en cada lugar. No solamente en las áreas de espacio público o en los templos sino incluso en las casas.

[editar] Quipu

En el año 2005 se expusieron en el Perú nuevos hallazgos realizados en Caral por el equipo dirigido por la arqueóloga Ruth Shady, principal redescubridora de esta ciudad. Se ha encontrado un resto textil interpretado.

[editar] Peculiaridad de la cultura de Caral

A raíz de las investigaciones de los yacimientos, se llegó a la conclusión de que Caral ejercía como capital económica de una amplia región gracias a su trabajo de agricultura, cuyos productos intercambiaba con los pescadores de la costa u otras poblaciones. Esto se entiende al comprobar la abundancia de restos de productos marinos en Caral, estando ésta a unos 20 km de distancia de la costa más cercana. La centralidad de Caral, a la vista de los estudios, fue ejercida de una forma completamente pacífica durante un periodo que podría ser de 500 a 1000 años, durante los cuales Caral no dejó restos de fabricación de armas, testimonios o evidencias de haber organizado un ejército o liderado una guerra sobre la que dejar constancia. Esta posibilidad ha sorprendido a investigadores de varios ámbitos que se interesaron por Caral. Ademas en la epoca tambien estaban los quipus que utilizaban como medio de mensajes para comunicarse

CHAVIN DE HUANTAR CULTURA DE PERU Y ECUADOR

Chavin de Huantar...
Una de las civilizaciones
mas antiguas de las Americas


Chavin de Huantar fue el principal centro cultural/religioso de la cultura Chavin.
Inicialmente nómades, ellos habitaban la cuenca Andina del rio Marañón y Callejón de Huaylas - entre 1500 BC y 300 BC - y luego se expandieron, dominando mayormente el Norte y centro de Peru.
Hasta épocas recientes, Chavin era considerada la mas antigua cultura pre-Inca, aunque excavaciones recientes revelaron la existencia de otra aún mas antigua: Caral.
Sin embargo, ella fue la principal cultura Andina que marcó el camino a otras culturas sucesivas que habitaron en Peru, como por ejemplo la nación Tiahuanaco, Wari e Inca.

Chavin de Huantar. Lanzon de Chavin
Chavin de Huantar: Lanzón de Chavin - © PromPeru


Ubicado a 250 km al Norte de Lima, sobre la ribera del rio Mosna, Chavin de Huantar se eleva a 3.185 metros sobre el nivel del mar, a unas tres horas de viaje desde Huaraz (capital del departamento de Ancash).
Tambien conocido como "Castillo Chavin" o "Templo Chavin", esta compuesto por varias estructuras, incluyendo los templos A, B y C, así como areas y edificios denominados...
  • Templo Viejo: En forma de "U". Construído provablemente al final del segundo milenio BC
  • Templo Nuevo: Construído entre el año 500 y 300 BC
  • Plaza Circular

Con arquitectura muy avanzada para su época, fue construído en tres plataformas.
Su interior posee diferentes niveles, con abundantes pasajes laberínticos, galerías y habitaciones interconectadas por escaleras talladas en piedra.
El famoso "Lanzón de Chavin", bloque monolítico de 4.5 metros de altura tallado con figuras de deidades feroces y monstruosas bestias, esta ubicado en una de las habitaciones interiores.
Era la deidad suprema de Chavin de Huantar.
Veamos a continuación tres de sus mas representativas obras talladas en piedra usando técnica de bajo relieve (los links se abren en una nueva ventana)...


Chavin de Huantar. Cabeza Clava.
Chavin de Huantar: Cabeza Clava - © PromPeru


Otro detalle arquitectónico importante lo constituyen las "Cabezas Clavas" (Nail-Heads) que adornan la fachada exterior.
En la actualidad, solo una permanece en su sitio original, como lo podemos observar en la fotografía superior.
Para conocer mas acerca del tempo visita Chavin.

Chavin de Huantar tuvo lugar aproximadamente 2.000 años antes de los Incas, todo un símbolo de las antiguas culturas Norteñas de Peru que, si eres amante de arqueología no puedes dejar de visitar.
Por encontrarse próximo a la Cordillera Blanca y Cordillera Huayhuash - centro por excelencia de trekking y Andinismo en Peru - puedes combinar tu visita al complejo arqueológico con alguno de los famosos treks que caracterizan la región.
Mas aún, podrías elegir arribar aqui a traves del popular trek con llamas que une Olleros - Chavin
Para mas opciones en todo lo referente a trekking y Andinismo en el Callejón de Huaylas, visita la página Hiking con Llamas.
Visitemos el templo para tener una idea mas completa...


Chavin de Huantar fue declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por UNESCO en 1985.
Es otra de las atracciones turísticas mas importantes de Peru esperando ser descubiertas por ti en

SAGIPA ÚLTIMO JEFE DE LOS ZIPAS COLOMBIA

El cacique de Bogotá, Tisquesusha, derrotado por Quesada, abandonó la capital con todos sus súbditos. Quesada, cruzando en territorio de sur a norte, se dirigió hacia Hunza o Tunja, a donde llegó el 20 de agosto de 1537, e hizo prisionero al cacique. Más adelante, la expedición remontó el valle de Iraca y llegó a la ciudad sagrada de Sogamoso, donde se encontraba el Templo del Sol.

Tras breve lucha, los indígenas fueron vencidos, y el templo arrasado; Quesada regresó hacia el sur. En la fortaleza de Facatativa sus hombres dieron muerte al cacique Tisquesusha, lo que originó rivalidades entre sus posibles sucesores. Quesada aprovechó estas diferencias para asegurar su poder. Como pensaba viajar a España para obtener títulos y derechos sobre el territorio conquistado, concluyó un acuerdo con el nuevo cacique Sagipa. A quien luego asesinó porque se negó a revelarle dónde estaba el oro de los chibchas.

Con Sagipa desapareció el último jefe chibcha. El 6 de agosto de 1538, en Teusaquillo, donde se encontraba la residencia de recreo del cacique de Bogotá, Quesada fundó la ciudad de Santa Fe. Se disponía a partir para España cuando llegaron las expediciones de Sebastián de Belalcázar, desde Quito, y la del alemán Nicolás Federmann, desde Venezuela.

Los tres conquistadores decidieron concluir un acuerdo provisional de partición del país, que luego fue ratificado por el rey de España. Entre 1525 y 1550, fecha del establecimiento de la Real Audiencia, se fundaron en el Nuevo Reino de la Granada las ciudades de Cali (1536), Popayán (1538), Pasto (1539), Vélez (1539), Tunja (1539), Antioquia (1541), y Pamplona (1549), entre otras.

CULTURA MUISCA COLOMBIA

Cultura Muisca

El centro del territorio que hoy forma la República de Colombia y que antes se llamó Nuevo Reino de Granada se halló habitado por indígenas pacíficos y organizados, agricultores y vestidos, descendientes de la familia lingüística chibcha procedentes de Centroamérica y quienes se llamaron a si mismos Los Muiscas o moscas
Su patria eran las ricas sabanas de Zipaquirá, Nemocom, Ubate, Chiquinquirá, Tunja y Sogamoso, comprendidas entre los nacimientos de varios ríos: del Upía, que desciende al Orinoco; del Chicamocha, del Suárez, del Opón y de Carare, que van al Norte; del río Negro Cundinamarqués y sobre el Funza que, corriendo de Nordeste a Sudeste, busca el Magdalena.
Sus tierras eran frías o ligeramente templadas, llanuras abiertas donde, más que hoy, extensas lagunas y juncales reflejaban el horizonte. Esa habitación del pueblo muisca condujo a una densa población y con ella a una organización más refinada de la vida social. En efecto, los muiscas de la época descubridora, a semejanza de los mayas-aztecas de Méjico, de los incas del Perú y de los aymarás de Bolivia, habían sobrepasado ya la civilización primitiva de las tribus o pequeñas agrupaciones regidas por el más fuerte, y se habían convertido en pueblos que obedecían con sus caciques a jefes superiores, sin cuya voluntad no se llevaban a cabo los grandes movimientos sociales, y cuya designación era hereditaria matriarcal.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA CULTURA MUISCA
El territorio de los muiscas abarcaba las cuencas y valles del río Bogotá hasta Ten; del río Negro hasta Quetame, el Guavio hasta Gachalá, de Garagoa hasta Somondoco, de Chicamocha hasta Soatá y del río Suárez hasta Vélez. No existe un acuerdo sobre cifras de población, pero los conquistadores son enfáticos en destacar la multitud de los indígenas.
Vista desde lo alto del cerro de Suba, la sabana de Bogotá presentaba una amplia zona pantanosa rodeada por una llanura cubierta de pastos y vegetación baja. En ella se destacaban numerosas aldeas: Suba, Tuna, Tibabuyes, Usaquén, Teusaquillo, Cota, Engativá, Funza, Fontibón, Techo, Bosa, Soacha y palacios compuestos por bohíos rodeados por dos o tres empalizadas concéntricas, semejantes a los alcázares árabes del sur de España.
Este "Valle de los Alcázares" que con las sierras nevadas de la Cordillera Central en el horizonte, dio pie para el nombre de Nuevo Reino de Granada, era en efecto el núcleo del cacicazgo de Bogotá. Las Sierras Nevadas de granada continúan en España la cadena sagrada para los grupos Muiscas.
Con su sede de gobierno en Funza, este era el cacicazgo regional más extenso y poblado, no sólo del territorio Muisca sino de todo el norte de Sudamérica en aquel siglo. Sus gobernantes, los Zipas, lo habían conformado recientemente anexando los cacicazgos intermedios de Guatavita, Ubaque, Ubaté, Zipaquirá y Fusagasugá (Londoño, 1988).
Sin embargo, y por esa misma razón, Bogotá era a la vez el más inestable de los cuatro cacicazgos regionales en que se dividía en ese entonces el territorio de los muiscas. Así, aunque el cacique de Bogotá opuso resistencia a la conquista, muchos de sus sujetos prefirieron sacudirse su dominio aliándose a los europeos,
LEGISLACIÓN CULTURA MUISCA
Los Muiscas se regían por un complejo sistema de sentencias o leyes muy estrictas, que sustentaron el orden moral, político y social llamado código de Nemequene, transmitido oralmente. El código castigaba el incesto y condenaba a muerte al homicida, aunque hubiera conseguido el perdón de los familiares del difunto. El hurto se castigaba con la pena de muerte al igual que el soborno. Si una mujer moría en el parto, el marido debía indemnizar a la familia de la esposa. Existía la pena de muerte para quien violara una mujer y para el que huía de la guerra. Además, se limitaba el lujo en la gente común.
ORGANIZACIÓN POLÍTICA CULTURA MUISCA
A la llegada de los españoles en el territorio muisca existían 5 federaciones independientes, formadas por 25 tribus. Cada federación tenía su gobierno independiente, así como, una jurisdicción territorial sobre una serie de poblados que les pagaban tributo.
Tisquesusa y Sagipa, cuarto (1514 - 1537) y quinto (1537-agosto de 1538) zipas de Bacatá
1. La confederación de Bacatá o Bogotá: Era la más extensa, a ella pertenecían unas 20 tribus las cuales gobernaba el zipa; comprendía gran parte del departamento de Cundinamarca.

Quemuenchatocha y Aquiminzaque, segundo (1490 - 1537) y tercer (1537- 1541) zaques de Hunza.
2. La confederación de Hunza o Tunja: Abarcó algunas zonas de clima frío al norte de Cundinamarca y gran parte de Boyacá. El Zaque la gobernaba.
Gran cacique Tundama, señor de los territorios de Duitama hasta el 1539.
3. La confederación de Tundama o Duitama: Compuesta por pocas tribus. Fue la unidad política de los cacicazgos Muiscas liderados por el Zipa de Bacatá, el Zaque de Hunza, el Iraca de Sugamuxi y el Tundama de Duitama y subsistió hasta 1541, fecha en la cual se consolidó la conquista española en el centro de Colombia.
Sugamuxi, sacerdote Iraca de sogamoso hasta 1539
4. La confederación de Sogamoso o Iraca: de escasa extensión territorial. Allí residía el sacerdote más importante, dedicado a la adoración del sol.
Tallado en piedra del cacique Guanentá
5. La confederación de los indios Guanes: formada por un subgrupo de los muiscas ocupaba las ollas de los ríos Suarez y Chicamocha y la mesa de Lérida en Santander.
Así conformada, la cultura muisca era un estado en formación. Contaba con una clase gobernante principal, secundada por otra menor, que regia unidades administrativas más pequeñas (capitanías o parcialidades).
Social y económicamente, entre los Muiscas existieron seis clases o estamentos, así: los sacerdotes o jeques, la nobleza guerrera o los guechas y los pregoneros o aquellos funcionarios que hacían conocer la voluntad del cacique. También estaban 1os comerciantes, los artesanos y los agricultores, que se regían por un orden jurídico rígido. También sobresalieron los mineros en especial los que trabajaban en las minas de sal y esmeraldas y por último, los esclavos que, generalmente, eran prisioneros de guerra y a veces servían para los sacrificios religiosos.
ACTIVIDADES GUERRERAS CULTURA MUISCA
Las armas de guerra en las sociedades salvajes y bárbaras son generalmente los mismos instrumentos de cacería utilizado sin modificaciones o complementados con algunas innovaciones de adaptación. Primero en la guerra con los animales, contienda defensiva para preservar la vida y lucha ofensiva para sustentar la existencia humana. Las armas que el hombre inventa en esta lucha que sistematizada se le llama cacería, le sirven luego en combate con los demás hombres. Originariamente los inventos de cacería y guerra se enlazan sobre el fondo de sangre de su dramatismo.
Los muiscas utilizaban en sus guerras grandes macanas, lanzas y cachiporras de madera, y hondas para lanzar guijarros. Su arma principal era la tiradera o estólica que son ciertos dardillos de varilla liviana a manera de carrizos con puntas de macana.
Cuando en las actividades guerreras lograban cautivar niños pertenecientes a las tribus enemigas los destinaban para ser sacrificados al sol y los mantenían entre tanto en casas especiales donde recibían buen trato y comida esmerada. El sacrificio tenía lugar en las altas cumbres que miraban hacia el este. Los Jeques conducían ceremonialmente a la criatura y la colocaban en el suelo sobre una manta fina. Con cuchillas de caña degollaban al niño y recogían su sangre en totumas para untar con ellas las piedras donde caían los primeros rayos solares del amanecer. El cuerpo de la víctima recibía sepultura en una cueva o era dejado expuesto al sol tropical para que los rayos lo achicharraran devorándolo. Este sacrificio macabro tenía por objeto desenfadar al sol.