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jueves, 22 de marzo de 2012

HERNADO DE SOTO 5ª parte conquistador español

Gobernador de Cuba


Después de haber pasado algunos momentos tranquilos en Sevilla, los relatos de Cabeza de Vaca al respecto de una región llamada Florida, que sería al menos tan rica como el Perú, empujaron a Hernando de Soto a volver a América.

Vendió sus propiedades, y preparó una expedición. Obtuvo de Carlos Quinto los títulos de Adelantado de Florida, gobernador de Cuba y Marqués de una parte de las tierras que descubriera.

La expedición se compuso de 950 soldados y diez navíos. Sería respaldada por una veintena de botes que venían de Vera Cruz y que se pondrían a las órdenes de Hernando de Soto.

La flota partió de San Lúcar el 6 de abril de 1538 y llegó 15 días más tarde a Gomera, una de las islas Canarias, donde permaneció una semana. Después la expedición retomó su ruta hacia Santiago de Cuba donde se unieron los otros navíos.

En Cuba, el nuevo gobernador visitó las diferentes ciudades próximas a Santiago y reunió todos los caballos y los hombres que podía para su próxima exploración de la Florida.

En ese momento, La Habana fue saqueada e incendiada por los franceses. Hernando de Soto envió al capitán Aceituno con algunos hombres para volver a poner la villa en estado.

En la víspera de la partida, nombró a Gonzalo de Guzmán lugarteniente-gobernador para administrar Santiago durante su ausencia.

A fin del mes de agosto de 1538, los navíos emprendieron la mar en dirección de La Habana, mientras que Hernando de Soto hizo la ruta por tierra con 350 caballos para reunirse al resto de la expedición. Llegado a La Habana, de Soto se ocupó de reconstruir la ciudad y ordenó a Aceituno construir una fortaleza en previsión de un ataque.

Al mismo tiempo, Juan de Añasco fue enviado a explorar las costas de la Florida, a fin de facilitar la llegada de la flota.

Al cabo de algunos meses, Añasco estaba de regreso con buenas noticias.


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Ruta de Hernando de Soto



Hernando de Soto el explorador


El 18 de Mayo de 1539, la expedición estaba por fin lista. Hernando de Soto disponía de 9 navíos y 1000 hombres.

El 25 de mayo, la flota pasó por Espiritu Santo (Tampa Bay) y los hombres desembarcaron el 30 de mayo sobre este nuevo mundo. Los españoles comenzaron entonces su exploración. Pero debieron enfrentar a los indios vueltos belicosos, después del pasaje del violento Narváez, durante una expedición precedente.

Al cabo de algún tiempo, Hernando de Soto había ya perdido muchos hombres en sus batallas contra los autóctonos. Atravezó las provincias de Acuera, Ocali, Vitachuco y Osachile (al oeste de la península de la Florida), al punto de alcanzar Apalache (al noroeste), una región considerada como fértil y que tenía buenas condiciones marítimas para la construcción de un puerto. Hernando de Soto alcanzó al fin esta región, no sin haber combatido contra los indios.

En octubre de 1539, Hernando de Soto envió a Juan Añasco con 30 hombres a Espíritu Santo donde había dejado sus navíos y una parte de la expedición, con la orden de bordear las costas y de encontrarlo allí.


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Pedro Calderón, debía partir en busca de provisiones por tierra, mientras que Gómez Arias fue enviado a La Habana para informar a la mujer de de Soto de los progresos de la expedición. Después de algunas dificultades, todo el mundo se encontró en Aute Bay (Apalache).

Hernando de Soto envió entonces al capitán Diego Maldonado a explorar las costas al oeste del Aute con dos navíos. Maldonado cumplió su misión con éxito y, en febrero de 1540, fue enviado a La Habana para informar a la ciudad de sus descubrimientos. Los dos hombres se encontrarían después, en octubre, en la bahía de Achusi, con otros navíos, municiones de guerra, provisiones y uniformes para los soldados.

Pero Hernando de Soto no volvería a ver jamás a Maldonado. No porque éste haya faltado a su misión. Él fue a Achusi, pero no encontró rastro de su comandante. Exploró la región en vano, y retomó la mar para La Habana. Al año siguiente, Maldonado partió nuevamente en busca de De Soto, pero sin resultado.


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El fracaso de la expedición

Durante este tiempo, Hernando de Soto partió, en marzo de 1540, de Apalache con la intención de explorar el norte del país. Atravezó las regiones de Altapaha (o Altamaha), Achalaque, Cofa y Cofaque, todas ciudades situadas en el norte de la Georgia, con poco éxito. Decidió entonces alcanzar Achusi, para encontrar a Maldonado y sus refuerzos. Pero cuando llegó a la región de Tuscaluza (Alabama), unos indios en gran número lo enfrentaron en la batalla más espantosa que haya podido tener el conquistador.

La batalla duraría nueve horas y sería finalmente ganada por los españoles. Pero numerosos hombres y oficiales, Hernando de Soto incluído, fueron heridos. Setenta españoles fueron muertos en esta batalla.

De Soto quería proseguir la ruta hacia Achusi, pero sus tropas estaban extenuadas y debieron permanecer allí algunos días. Los españoles estaban decepcionados por no haber encontrado ninguna riqueza en estas exploraciones, y hacían complot para abandonarla, alcanzar Achusi y emprender la mar para México o el Perú.

Sabiendo eso, Hernando de Soto cambió sus planes. En lugar de marchar hacia la costa y reunirse con Maldonado, condujo a sus hombres hacia el oeste al interior de las tierras. Esperaba alcanzar la Nueva España (México).

En diciembre de 1540, perdió 40 hombres y 50 caballos en una nueva batalla. En abril de 1541, en el curso de un enfrentamiento con los indios, numerosos españoles fueron muertos o heridos. Hernando de Soto estaba forzado a quedarse algunos días para que sus hombres sean curados.

Pero De Soto decidió continuar su ruta hacia el interior, atravezando las provincias del Golfo, y alcanzando el Mississippi al norte del estado del mismo nombre.

Atravezó el río y prosiguió su camino hacia el noroeste antes de llegar a la provincia de Autiamque (noroeste de Arkansas), donde pasó el invierno, cerca de Washita.

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En la primavera del año 1542, volviendo sobre sus pasos, alcanzó el Mississippi. Allí, el 20 de junio de 1542, cayó enfermo con una fuerte fiebre. Preparándose para morir, designó a Luis de Moscoso de Alvarado para tomar su lugar a la cabeza de los hombres.

Cinco días más tarde, Hernando de Soto murió sin haber podido alcanzar la Nueva España. Sus hombres entonces sumergieron su cuerpo pesadamente lastrado en el río para que los indios ignoraran su muerte, creyéndolo inmortal y para que no profanen sus despojos.

El resto de la expedición, dirigida por Moscoso, intentó entonces alcanzar la costa por el este. Pero fueron atacados de nuevo por los indios. Algunos miembros de la expedición llegaron a sobrevivir y a alcanzar Pánuco en México.

El balance humano es desastroso, pero la expedición de Hernando de Soto quedaría en la historia por la amplitud de la exploración: seis estados atravezados (Carolina del sur, Florida, Georgia, Alabama, Mississippi y Arkansas),y numerosas tribus indias descubiertas (Cherokees, Seminoles, Creeks, Apalaches, Choctaws y otras).


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La Cruz en Memphis representa el sitio del río Missiiippi que llegó Hernando de Soto



Otros personajes relevantes relacionados con Hernando de Soto


ImageFrancisco Pizarro (Trujillo, España, 1478 ?-Lima, 1541). Fue el descubridor y conquistador de Perú. Hijo natural del capitán Gonzalo Pizarro, desde muy joven participó en las guerras locales entre señoríos y acompañó a su padre en las guerras de Italia.

En 1502, embarcó en la flota que llevaba a las Indias a Nicolás de Ovando, el nuevo gobernador de La Española. Pizarro fue un hombre muy inquieto y de fuerte carácter, no logró adaptarse a la vida sedentaria del colonizador, razón por la que decidió participar en la expedición de Alonso de Ojeda -su gran mentor- que exploró América Central (1510) y luego en la de Vasco Núñez de Balboa que descubrió el océano Pacífico (1513). Entre 1519 y 1523, se instaló en la ciudad de Panamá, de la cual fue regidor, encomendero y alcalde, lo que le permitió enriquecerse.

Conocedor de los rumores que hablaban de la existencia de grandes riquezas en el Imperio Inca, decidió unir la fortuna que había amasado con la de Diego de Almagro para financiar dos expediciones de conquista (1524-1525 y 1526-1528), que se saldaron con sendos fracasos. A causa de las penalidades sufridas en el segundo intento, Pizarro se retiró a la isla del Gallo con doce hombres, mientras Almagro iba a Panamá en busca de refuerzos.

Los «trece de la fama» aprovecharon para explorar parte de la costa oeste de América del Sur, región que denominaron Perú, tal vez por la proximidad del rio Virú, y tuvieron constancia de la existencia de una gran civilización. No obstante, ante la negativa del gobernador de Panamá a conceder más hombres a Almagro, en 1529 Pizarro viajó a España a fin de exponer sus planes al rey Carlos I, quien, en las capitulaciones de Toledo (26 de julio de 1529), lo nombró gobernador, capitán general y adelantado de las nuevas tierras, designación real esta que provocó el recelo y la frustración de Almagro.

ImageDe regreso en Panamá (1530), Pizarro preparó una nueva expedición de conquista, y en enero de 1531 embarcó con un contingente de 180 hombres y 37 caballos hacia Perú. Informado de la guerra que enfrentaba al emperador inca Atahualpa con su hermanastro Huáscar, el 16 de noviembre de 1532 el conquistador español se entrevistó en la ciudad de Cajamarca con Atahualpa y, tras exhortarle sin éxito a que abrazase el cristianismo y se sometiera a la autoridad de Carlos I, lo capturó en un sangriento ataque por sorpresa. El inca acordó con los extranjeros llenar de oro, plata y piedras preciosas una habitación a cambio de su libertad, pero de nada le sirvió cumplir su parte del pacto, pues Pizarro, reforzado por la llegada de Almagro al frente de un centenar de arcabuceros, acusó a Atahualpa de haber ordenado el asesinato de Huáscar desde la prisión y de preparar una revuelta contra los españoles y ordenó su ejecución, que se cumplió el 29 de agosto de 1533. A continuación se alió con la nobleza inca, lo cual le permitió completar sin apenas resistencia la conquista de Perú, empezando por Cuzco, la capital del Imperio (noviembre de 1533), y nombrar emperador a Manco Cápac II, hermano de Huáscar.

Poco después, Pizarro y Almagro se enemistaron por la posesión de Cuzco, y si bien primero unieron sus fuerzas para sofocar la rebelión indígena dirigida por Manco Cápac contra el dominio español (1536), acabaron por enfrentarse abiertamente en la batalla de las Salinas, en abril de 1538. Derrotado y prisionero, Almagro fue procesado, condenado a muerte y ejecutado por Hernando Pizarro, hermano del conquistador (8 de julio de 1538). La venganza de los partidarios de Almagro, liderados por su hijo, se produjo el 26 de junio de 1541, fecha en que Pizarro murió asesinado en su palacio de Lima, ciudad que él mismo había fundado a orillas del río Rímac seis años antes...




ImagePedro Arias Dávila, conocido como Pedrarias (Segovia ¿1460? - León, Nicaragua 1531) fue Gobernador y Capitán General de Castilla del Oro (territorio que comprendía gran parte de la actual Costa Rica, Panamá y Colombia) y posteriormente de Nicaragua.

En 1519 fundó la ciudad de Panamá en su primitivo asiento (actualmente llamada Panamá la Vieja). Se caracterizó por su temperamento sanguinario y ambicioso y la crueldad con que trató tanto a los indígenas como a los españoles que estaban bajo su mando, lo cual le mereció el apodo de Furor Domini, la Ira de Dios.

Entre otras cosas Pedrerias, ordenó decapitar a Vasco Núñez de Balboa, prometido de su hija María de Peñalosa, y a Francisco Hernández de Córdoba, fundador de las ciudades de León, cuyas ruinas fueron descubiertos en 1967, Granada de Nicaragua y de la villa de Bruselas en las cercanías del golfo de Nicoya, en territorio de la actual Costa Rica. Ante las graves acusaciones formuladas en su contra, fue separado de la Gobernación de Castilla del Oro, pero posteriormente fue nombrado Gobernador de Nicaragua, cargo que ejerció desde 1528 hasta su muerte en la antigua ciudad de León en 1531, la que fue destruida en 1610 por una erupción del cercano volcán Momotombo.

Los supuestos restos de Pedrerias fueron descubiertos en 2000, junto a los de Francisco Fernández de Cordoba (identificables estos últimos por la ausencia de su cabeza) en el presbiterio de la Iglesia de la Merced de la antigua ciudad de León, y sepultados ambos en el Memorial de los Fundadores, construido en ese mismo año en un sector de su antigua plaza mayor. Paradójicamente, los restos de Hernández de Cordoba fueron honrados con 21 cañonazos del Ejército de Nicaragua y sepultados en el lugar de honor del Memorial, mientras que los de Dávila fueron sepultados a los pies del anterior.


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Ilustración de Pedrerias.

HERNADO DE SOTO 4ª parte Conquistador español

La expedición se aventuró a lo largo de las montañas apalaches del este y estuvieron a un paso de la aniquilación. Los miembros de la avanzada conquistadora tuvieron que negociar, a veces, los cerdos que traían para obtener alimentos y en otras ocasiones debieron conseguir, por la fuerza, lo que necesitaban. Cruzaron Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Tennessee.

Oyendo hablar del famoso tesoro del oro del Cofitachequi, y acompañado por sus amigos, los Ocute, la expedición continuó por las Carolinas. Durante semanas de marcha, con hambre y sed, con porteadores que no sabían la manera de atravesar los territorios de Cofitachequi. No obstante, a mitad de mayo, la expedición descubrió el capital de la tribu, situada en el sitio que hoy se conoce como Columbia, en Carolina del Sur.


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Hernando de Soto. Tampa Bay, Florida--1539

Recibieron a los españoles con una bienvenida relativamente amistosa. Los peninsulares exigieron ver el oro de la ciudad inmediatamente. Tras un examen más detenido el «oro» resultó ser simple cobre. Encontraron algunas perlas y armas en la ciudad y continuaron después tras su búsqueda de riqueza a través de las Carolinas, Georgia, y Alabama.


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Posteriormente la expedición de Hernando de Soto siguió con la idea de conseguir más metal precioso, lo que los condujo a las supuestas reservas gigantes de oro en el este. En el norte de Alabama, encontraron la ciudad de Mauvila (o de Mabila). La tribu de Choctaw, bajo el liderazgo del cacique Tascalusa, defendió la ciudad fuertemente fortificada. Los españoles aguantaron un tiempo, pero luego la ciudad fue atacada repetidamente, una y otra vez. En una batalla de nueve horas, murieron veinte españoles, el resto resultó casi todo herido, y veinte más murieron en los días posteriores. Todos los guerreros de Choctaw, de esa área —entre 2.000 y 6.000— murieron peleando, ya sea por ejecuciones, o a través de suicidio. Mauvila fue quemada.


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Estatua de Hernado de Soto. Tampa. Florida

Aun cuando los españoles ganaron la batalla, perdieron la mayor parte de sus posesiones y cuarenta caballos. Fueron heridos, enfermaron, y se encontraron sin equipo apropiado en un territorio desconocido, rodeado por enemigos. Con la batalla de Mauvila, la cantidad de nativos también disminuyó en la tropa en marcha. Durante la travesía los españoles fueron atacados, cada vez más, por un sistema intermitente de guerrillas.

Mientras que los hombres de la tropa de de Soto perdieron las esperanzas y de allí en adelante sólo deseaban volver a la costa, abordar sus naves y regresar a Cuba; de Soto soñaba todavía, ilusoriamente, con hacer nuevos descubrimientos.


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Escultura de Hernando de Soto a caballo. Badajoz



En el Oeste — Desmoralizado. 1541


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La expedición volvió al norte, donde encontraron la tribu Chickasawen donde de Soto le exigió a la comunidad indígena que le entregara 200 hombres para servir de porteadores. Ellos se negaron a aceptar esta demanda y, en cambio, atacaron el asentamiento español durante la noche. Los españoles perdieron cerca de cuarenta hombres y el resto de su equipo. Según cronistas que participaban, la expedición estuvo a punto de ser destruida completamente. Afortunadamente para la avanzada, los Chickasaw les permitieron irse, tal vez, intimidados por el éxito alcanzado.

El 8 de mayo, tropas de Hernando de Soto alcanzaron el río Misisipi. Por ello, el conquistador se adjudica el título de ser el primer europeo en avistar este río.


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Histoira de la Conquista de La Floride por Hernando de Soto

De Soto se mostró muy poco interesado en este descubrimiento porque representaba, para él, un obstáculo a su misión. Él y 400 hombres tuvieron que cruzar un amplio y caudaloso río, que era patrullado constantemente por nativos hostiles. Después de casi un mes, y luego de la construcción de varias balsas, finalmente cruzó con su gente el Misisipi y continuó su recorrido hacia el oeste por la actual Arkansas, Oklahoma, y Texas. En invierno se estableció en Autiamique, en el Río Arkansas.


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Hernando de Soto, pintado por Charles Peck
 
Después de un duro invierno, la expedición española se diluyó y siguió adelante de manera cada vez más irregular. Su fiel intérprete, Juan Ortiz, había muerto, haciendo más difícil la tarea de encontrar rutas, fuentes de alimento, y en general, entablar comunicación con los nativos. La expedición se dirigió hacia el interior del territorio conocido como el Río Caddo, donde tomaron contacto con una tribu nativa a la que llamaron Tula, y a la que los españoles consideraron como la que disponía de los guerreros más expertos y peligrosos que jamás hubiesen hallado. El encuentro, entre europeos y nativos, posiblemente ocurrió en Caddo Gap (un monumento está en pie en aquella comunidad). En base a los documentos del legado de de Soto y a lo que indica Garcilaso, los españoles volvieron posteriormente al río Misisipi.


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Descubrimiento de Misisipi, por William H. Power, 1847. Hernando de Soto viendo por primera vez el río Misisipi



Muerte de Hernando de Soto


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Ilustración de Hernando de Soto.

Sobre los bancos occidentales de Misisipi, en el pueblo indígena de Guachoya muere Hernando de Soto el 21 de mayo de 1542 a causa de fiebre. Puesto que de Soto era considerado inmortal entre los nativos su cuerpo fue ocultado, en mantas lastradas con arena, por sus hombres, quienes después lo hundieron en medio del río Misisipi durante la noche.


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El cadáver de Hernando de Soto (ca. 1496-1542), Adelantado de La Florida y Gobernador de Cuba, es arrojado al río Mississippi (julio de 1542) Monleón


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Puente Hernando de Soto, en Memphis, Tennesse



Cronología


ImageHernando de Soto, en 1516, se fue a América con Pedrarias Dávila, gobernador del Darien, quien admiró su coraje.

En 1523, acompañó a Francisco Fernández Córdoba quien, por órdenes de Pedrarias, partió a la conquista y exploración de Panamá, Nicaragua y Honduras.

En 1532, se unió a la expedición de Francisco Pizarro; partió de Panamá para conquistar el Perú. Pizarro reconoció su valor y lo hizo uno de sus principales capitanes, lo que provocaría conflictos entre los hermanos de Pizarro.

En 1533, fue enviado a los Andes para explorar el territorio. Descubrió la ruta que llevaba a la capital inca. A su regreso, Pizarro decidió enviarlo como emisario cerca del emperador Inca Atahualpa. Después de la victoria de los españoles frente a los incas, Hernando de Soto simpatizará con el emperador hecho prisionero.

De Soto es uno de los conquistadores más visto en la conquista del Perú, y en la toma de la capital Cuzco.

En 1536, volvió a España con 18.000 onzas de oro, que representaba su parte del botín después de la victoria de los españoles sobre los Incas. Residió en Sevilla donde se hizo construir una inmensa residencia.

En 1537, se casó con Inés de Bobadilla, la hija de su maestro, Pedrarias Dávila.


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plaza de Barcarrota con el monumento a Hernando de Soto

HERNANDO DE SOTO 3ª parte Conquistador español


En el norte — La batalla de Mauvila. 1540  


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La expedición se aventuró a lo largo de las montañas apalaches del este y estuvieron a un paso de la aniquilación. Los miembros de la avanzada conquistadora tuvieron que negociar, a veces, los cerdos que traían para obtener alimentos y en otras ocasiones debieron conseguir, por la fuerza, lo que necesitaban. Cruzaron Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Tennessee.

Oyendo hablar del famoso tesoro del oro del Cofitachequi, y acompañado por sus amigos, los Ocute, la expedición continuó por las Carolinas. Durante semanas de marcha, con hambre y sed, con porteadores que no sabían la manera de atravesar los territorios de Cofitachequi. No obstante, a mitad de mayo, la expedición descubrió el capital de la tribu, situada en el sitio que hoy se conoce como Columbia, en Carolina del Sur.


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Hernando de Soto. Tampa Bay, Florida--1539

Recibieron a los españoles con una bienvenida relativamente amistosa. Los peninsulares exigieron ver el oro de la ciudad inmediatamente. Tras un examen más detenido el «oro» resultó ser simple cobre. Encontraron algunas perlas y armas en la ciudad y continuaron después tras su búsqueda de riqueza a través de las Carolinas, Georgia, y Alabama.


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Posteriormente la expedición de Hernando de Soto siguió con la idea de conseguir más metal precioso, lo que los condujo a las supuestas reservas gigantes de oro en el este. En el norte de Alabama, encontraron la ciudad de Mauvila (o de Mabila). La tribu de Choctaw, bajo el liderazgo del cacique Tascalusa, defendió la ciudad fuertemente fortificada. Los españoles aguantaron un tiempo, pero luego la ciudad fue atacada repetidamente, una y otra vez. En una batalla de nueve horas, murieron veinte españoles, el resto resultó casi todo herido, y veinte más murieron en los días posteriores. Todos los guerreros de Choctaw, de esa área —entre 2.000 y 6.000— murieron peleando, ya sea por ejecuciones, o a través de suicidio. Mauvila fue quemada.


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Estatua de Hernado de Soto. Tampa. Florida

Aun cuando los españoles ganaron la batalla, perdieron la mayor parte de sus posesiones y cuarenta caballos. Fueron heridos, enfermaron, y se encontraron sin equipo apropiado en un territorio desconocido, rodeado por enemigos. Con la batalla de Mauvila, la cantidad de nativos también disminuyó en la tropa en marcha. Durante la travesía los españoles fueron atacados, cada vez más, por un sistema intermitente de guerrillas.

Mientras que los hombres de la tropa de de Soto perdieron las esperanzas y de allí en adelante sólo deseaban volver a la costa, abordar sus naves y regresar a Cuba; de Soto soñaba todavía, ilusoriamente, con hacer nuevos descubrimientos.


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Escultura de Hernando de Soto a caballo. Badajoz



En el Oeste — Desmoralizado. 1541


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La expedición volvió al norte, donde encontraron la tribu Chickasawen donde de Soto le exigió a la comunidad indígena que le entregara 200 hombres para servir de porteadores. Ellos se negaron a aceptar esta demanda y, en cambio, atacaron el asentamiento español durante la noche. Los españoles perdieron cerca de cuarenta hombres y el resto de su equipo. Según cronistas que participaban, la expedición estuvo a punto de ser destruida completamente. Afortunadamente para la avanzada, los Chickasaw les permitieron irse, tal vez, intimidados por el éxito alcanzado.

El 8 de mayo, tropas de Hernando de Soto alcanzaron el río Misisipi. Por ello, el conquistador se adjudica el título de ser el primer europeo en avistar este río.


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Histoira de la Conquista de La Floride por Hernando de Soto

De Soto se mostró muy poco interesado en este descubrimiento porque representaba, para él, un obstáculo a su misión. Él y 400 hombres tuvieron que cruzar un amplio y caudaloso río, que era patrullado constantemente por nativos hostiles. Después de casi un mes, y luego de la construcción de varias balsas, finalmente cruzó con su gente el Misisipi y continuó su recorrido hacia el oeste por la actual Arkansas, Oklahoma, y Texas. En invierno se estableció en Autiamique, en el Río Arkansas.

HERNADO DE SOTO CONQUISTADOR ESPAÑOL 2ª parte

Regreso a España


ImageVolvió a España en 1536, llevando con él aproximadamente 100.000 pesos de oro — su parte de la conquista del Imperio Inca. En este tiempo, De Soto era famoso por ser el héroe de la Batalla de Cuzco. Fue a Sevilla, donde casó, en 1537, con Inés de Bobadilla, la hija de Dávila, que pertenecía a una de las familias más respetables de Castilla, con influencia en la corte española, bajo Carlos I. Este período era el ápice de la reputación y de la abundancia de Soto.

De Soto, viendo los legendarios recursos en Perú y leído un informe escrito por Álvar Núñez Cabeza de Vaca, sospechó de una riqueza similar en Florida. Cabeza de Vaca era uno de cuatro sobrevivientes de la desastrosa tentativa de Pánfilo de Narváez para conquistar Florida. De Soto vio su ocasión para realizar una conquista famosa como las de Pizarro y las de Cortés. Fue nombrado gobernador de Cuba por Carlos I. De Soto vendió gran parte de sus bienes y se equipó para la expedición en aquellas tierras inexploradas. Su misión era conquistar, situarse, y «pacificar» los territorios desconocidos.


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Busto en bronce de Álvar Núñez Cabeza de Vaca en Houston Park. Texas



Segunda exploración — Florida


En mayo de 1539, con entre 600 y 700 hombres, veinticuatro sacerdotes, nueve naves, y 220 caballos, llegó a la costa occidental de la Florida, qué se convertiría en Bradenton, y sur de Tampa, Florida. Nombró al lugar Espíritu Santo. El objetivo de Hernando de Soto era colonizar el área, preferiblemente buscando una ciudad como Cuzco o Ciudad de México. Por lo tanto, trajo varias toneladas de equipo distribuidos en herramientas, armas, cañones, perros, y cerdos. Además de los marineros, las naves trajeron a sacerdotes, herreros, artesanos, ingenieros, granjeros y comerciantes. Pocas de ellos habían viajado antes fuera de España, o peor aún, fuera de sus aldeas.


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Comenzando en el Espíritu Santo, de Soto exploró Florida y gran parte de los Estados Unidos meridionales. Ya en Florida, comenzó su desgracia . En vez de estar lleno de oro, el país estaba circundado de pantanos y de mosquitos, y era extremadamente cálido y húmedo. También los indios hicieron su labor complicada.


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Los nativos habían tenido malas experiencias con la expedición anterior de Pánfilo de Narváez. Las tropas de De Soto fueron mucho menos brutales. No capturaron a indios para utilizarlos como trabajadores y guías, no violaron mujeres y no saquearon aldeas en búsqueda de alimento para sus hombres y caballos como lo hizo Narváez. Instaló cruces cristianas en los lugares sagrados de los indios. Para asegurar el desarrollo de la expedición, los españoles capturaron, a menudo, a caciques de las tribus lugareñas.


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El ayudante más importante de las tropas fue Juan Ortiz, que vino a Florida en busca de la expedición de Narváez y fue capturado por los Uzica, una tribu de Calusa. La hija del jefe Hirrihigua sirvió como precursora de Pocahontas pidiendo por la vida de Ortiz, ya que su padre había ordenado que Ortiz fuese quemado vivo. Ortiz sobrevivió al cautiverio y a la tortura, y se unió en la primera oportunidad, a la nueva expedición de Hernando de Soto.

Ortiz conocía el terreno y también ayudó como intérprete. Como un guía para la expedición de de Soto, Ortiz estableció un método único para dirigir la expedición y para comunicarse en los diferentes dialectos tribales. Las guías de Paracoxi fueron reclutadas de cada tribu a lo largo de la ruta.


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El primer campamento de invierno de la expedición se asentó en Anhaica, cerca del Lago Tallahas. El sitio está también cerca de «Bahía de Caballos», donde forzaron a los miembros de la tropa de Narváez a comer caballos para sobrevivir. Éste es el único lugar de la ruta, entera, donde los arqueólogos han podido establecer con exactitud que estuvo la expedición de Hernando de Soto.

HERNANDO DE SOTO CONQUISTADOR ESPAÑOL

Hernando de Soto (Villanueva de Barcarrota, Badajoz, 1500-en el río Mississippi, actual EE UU, 1542) Conquistador y explorador español. Viajó a América y participó en la expedición de Gaspar de Espinosa que descubrió la costa de Nicaragua, y luego en la conquista de este territorio, a las órdenes de Hernández de Córdoba, en 1523.




En 1532 emprendió viaje como tercer capitán en la expedición de Francisco Pizarro al Perú, donde colaboró en la conquista del Tahuantinsuyo (el Imperio Inca). Como recompensa recibió la encomienda de Piura, y acumuló una gran fortuna después del reparto que Pizarro hizo del tesoro que Atahualpa había pagado infructuosamente por su libertad. Al igual que el resto de los conquistadores, se erigió en miembro de una nueva nobleza militar que basaba su poder en las grandes propiedades señoriales conseguidas en América.



Enemistado con Pizarro en 1535, regresó a España, donde casó con Isabel de Bobadilla, hija del gobernador Pedrarias, tras lo cual consiguió una capitulación de la Corona para colonizar la Florida, además de los títulos de adelantado de la Florida y gobernador de Cuba. En 1538 arribó con sus hombres a La Habana y, tras reedificar el fuerte, partió hacia la Florida. Desembarcó en la bahía del Espíritu Santo (Tampa), desde donde se adentró en el continente, para luchar a partir de ese momento sin descanso contra el clima y los indios hostiles.



Durante tres años, su exploración de las llanuras del sur de los actuales Estados Unidos fue una marcha desesperada por conseguir unas imaginarias riquezas. Llegó a Alabama en octubre de 1540 y descubrió el Mississippi, uno de los mayores ríos del mundo. Tras cruzarlo a la altura de la actual Memphis, alcanzó las mesetas que flanquean el río White, en la confluencia con uno de los principales afluentes del Mississippi, el Ohio.



En 1542, cuando Hernando de Soto, iniciaba su regreso a España al no encontrar su objetivo, contrajo unas fiebres malignas que le causaron la muerte. Su cuerpo, según su deseo, yace desde entonces en el lecho del legendario río.

Resumen Biográfico



Hernando de Soto (Barcarrota o Jerez de los Caballeros, Badajoz, 1500 – río Misisipi, 21 de mayo, 1542) fue un conquistador y explorador español. Viajó a América y participó en la expedición de Gaspar de Espinosa que descubrió la costa de Nicaragua, y luego en la conquista de este territorio, a las órdenes de Hernández de Córdoba, en 1523. Fue Gobernador de la Isla de Cuba entre 1538 y 1539, año en que parte a la conquista de la Florida.







Inicios en la exploración





Los padres de Hernando de Soto eran hidalgos de la región de Extremadura, una región donde abundaba la pobreza y por lo cual mucha gente joven buscó maneras de hacer fortuna en otros lugares. Existen dos posibles ciudades en las pudo haber nacido: Barcarrota o Jerez de los Caballeros. Aunque lo que sí se conoce con certeza es que en su niñez vivió en ambas ciudades y que estipuló que su cuerpo fuera sepultado en Jerez de los Caballeros, donde se encontraban enterrados ya otros miembros de su familia, lo que para algunos investigadores parece demostrar que nació en esta población.



En 1514, de Soto acompañó a Pedro Arias Dávila a las colonias españolas, desembarcando en Panamá. Sus posesiones en aquel tiempo eran solamente un escudo y su espada. En 1516, se hizo líder de una unidad de la caballería y fue con Francisco Hernández de Córdoba en su viaje de descubrimiento y colonización a través de Nicaragua y de Honduras.



Soto ganó fama como jinete, y como combatiente de tácticas excelentes. En un conflicto por la supremacía de Nicaragua, Soto luchó para Pedro Arias Dávila "Pedrarias" contra Gil González Dávila; González, oficial de "Pedrarias", había intentado separarse del grupo para explorar y conquistar por su cuenta. Hernando de Soto denunció la traición y derrotó al ejército de González.







Primera expedición — Sudamérica





En 1528 de Soto condujo su propia expedición a lo largo de la costa de Yucatán, esperando encontrar la conexión por el mar directa, entre el Océano Atlántico y el Pacífico. A tal efecto, acompañó a Francisco Pizarro como representante directo de él, en su empresa en Perú y exploró el país. De Soto descubrió la ciudad de Cajas. Con un grupo de cincuenta hombres, también encontró un camino hacia Cuzco, la capital del Imperio Inca, y fue el primer europeo en hablar con el Emperador Inca, Atahualpa cuando precedió a Pizarro en la invasión de Cajamarca.



Después de que Atahualpa hubiera sido arrestado durante la Batalla de Cajamarca en 1532, de Soto lo visitó a menudo durante el confinamiento, y allí emergió una amistad entre los dos hombres. Él se separó de Pizarro cuando los Andes debían ser redistribuidos entre los conquistadores, y cuando Atahualpa fue ejecutado a pesar de cumplir su promesa de llenar El Cuarto del Rescate, una vez de oro y dos de plata.