EL PAQUETE:
Me envían un paquete, ¿qué será? Pienso... yo no he pedido
nada, ¿qué raro? Bueno me da igual estoy emocionada, lo que está claro es que
viene a mi nombre.
Corto la cuerda, rasgo el papel, ¡Jo! Llaman a la puerta que inoportuno, es el
cartero, me trae una carta certificada, con impaciencia la firmo, y corro a
terminar de abrir mi paquete, la emoción va en aumento, no trae remitente, me
da igual es un regalo, ¡qué será que no será!
¡Dios! No puede ser, Son unos billetes para Nueva York, no
me lo puedo creer, Miro los nombres y entonces me doy cuenta, mi nombre y
Martín, las lágrimas corren por mi rostro, mi marido los compró hace un mes,
era un sueño que teníamos ambos.
Dejo los billetes encima de la mesa, la congoja no me deja
respirar, me voy a la ventana y mientras abro la carta certificada.Leo con
atención, es de mis hijos, que sabiendo lo que su padre había hecho un mes a tras
me imponían ese viaje, ellos, los cinco me acompañarían y no había vuelta atrás.
Martín mi marido falleció hace una semana de un infarto, con
tristeza cumpliré nuestro sueño.
Voy hacer el viaje Martín y escribiré un diario con todo lo
visto y vivido como habíamos planeado y desde donde quieras que estés lo verás
junto a mi, porque te llevaré en mi corazón y a través de mi lo vivirás tú también
Gracias mi amor, jamás te olvidaré, nos dimos los mejor de
nuestra juventud vivimos una buena madured y cuando entrabamos en la tercera
edad, Dios te quiso llevar.
A.R.G.