Los montes más importantes del Parque oscilan entre los 869 metros de El Mozagro, en su vertiente noroeste, y los 2084 metros del Ijan, en su extremo suroccidental. La disposición orográfica permite diferenciar cuatro zonas: la vertiente del Besaya, las cuencas de los afluentes del Saja medio, el valle de Argoza y la cabecera del Saja. |
| La vertiente del Besaya es de relieves suaves, atravesados por ríos y arroyos de moderado caudal. Su área de influencia está formada por los montes de Cieza, Poniente y Montequemado. A medida que avanzamos hacia el sur, estas formaciones van ganando en altitud. Encontramos importantes bosques de cagigas. Las cuencas de los afluentes del Saja medio las componen los montes de Viaña y Ucieda, que son de similares características a los anteriores, aunque registran más índice de precipitaciones, lo que se traduce en una red más densa de regatos. El monte de Río de los Vados, o monte Ucieda, alberga un importante bosque de cagigas. Su singular belleza lo ha convertido en una de la zonas más frecuentadas durante los fines de semana, en los que los excursionistas y asiduos visitantes se acercan hasta el lugar para disfrutar de sus encantos. La cuenca del Argoza la constituyen zonas más elevadas, pero de mayor amplitud, configurando valles fluviales de mayor anchura, surcados por ríos de apreciado caudal y aguas más frías por efecto del deshielo. Muchos de estos ríos, antes de llegar al cauce principal, abandonan las zonas altas en bruscos desplomes y cascadas, como la Poza de la Arbencia, en la Sierra de Bárcena Mayor. La última cuenca, las cabeceras del Saja, la más extensa del parque, la forman ocho montes, la mayor parte de ellos situados dentro de los pisos montanos. Destaca por su altitud el monte de Fuentes, en cuyas laderas se asientan importantes hayedos, arropados en sus cumbres por acebales que marcan la transición a grandes praderías. |