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jueves, 1 de marzo de 2012

IGLESIA DE S. ROMAN DE MOROSO CANTABRIA ESPAÑA

Iglesia de San Roman de Moroso
Bostronizo. Arenas de Iguña
Declarada Bien de Interés Cultural / 1931


      Escondida entre los montes de Bostronizo, en una vaguada de no fácil acceso, esta pequeña ermita se presenta, junto a Santa María de Lebeña (ficha nº 15), como una de las muestras más bellas y genuinas del arte mozárabe en Cantabria. A pesar de la escasa documentación existente para fechar la construcción, se cree que pertenece al siglo X.

      La primera información escrita que tenemos de San Román de Moroso es de 1119, fecha en que Doña Urraca, reina de Castilla, dona este Monasterio a la Abadía de Santo Domingo de Silos (Burgos). Esta referencia ha dado lugar a numerosas leyendas sobre esta ermita y el paso o estancia en ella de Doña Urraca, haciéndose eco la tradición de una Urraca que fue enterrada en San Román de Moroso.
      El tipo de construcción es noble y de cierta calidad, sobresaliendo la perfecta adecuación de los volúmenes y la regularidad de sus proporciones -apenas llega a alcanzar los doce metros de longitud y los seis de anchura-. El edificio es de piedra, formado por sillares perfectamente escuadrados en las esquinas e hiladas de sillarejos en el resto de la fábrica. Los muros tienen un grosor entre los 60 y 70 cm.
      La ermita consta de una sola nave rectangular de gran altura, con techumbre de madera y cubierta a dos aguas. En el cuerpo de la nave se abren hacia el Sur dos ventanas rectangulares muy estrechas, en las que el hueco de luz lo forman dos sillares que atraviesan oblicuamente el muro, resultando con mayor ensanchamiento en el interior. El arco triunfal, de herradura, separa la nave del pequeño ábside, casi cuadrangular, cubierto con bóveda de cañón. En el muro del ábside se encuentra un pequeño vano, también en arco de herradura, enmarcado en cruz patada. Remata esta fachada una espadaña gótica de doble tronera en arco de medio punto, añadida probablemente en el siglo XVIII.
      La cabecera está orientada al este, localizándose la puerta de ingreso en el muro norte, algo poco habitual. Este acceso presenta un arco de herradura, apoyado sobre columnas monolíticas y capiteles estriados.
      En el apartado decorativo deben destacarse los bellos modillones de lóbulos que rematan los muros, sosteniendo el alero, y que llevan decoración de flores de cuatro y seis pétalos y esvásticas.
      A partir de 1980 se llevaron a cabo trabajos de restauración dado el mal estado de conservación en que se encontraba. Esto permitió localizar y excavar en su entorno una necrópolis altomedieval con tumbas de lajas y enterramientos  en sarcófagos.

IGLESIA DE Nª SRA DE LA ASUNCIÓN ARNUERO CANTABRIA ESPAÑA

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asuncion
Arnuero
Declarada Bien de Interés Cultural / 1993


      El gótico religioso costero se concreta en templos de amplias dimensiones que inician la expansión de la arquitectura trasmerana a partir del siglo XV, época en la que a nivel nacional comienzan a destacar los "Canteros de Trasmiera", maestros arquitectos que edificaron las grandes catedrales castellanas de la época: Segovia, Salamanca, Sevilla...

      A principios del siglo XVI se edifica esta iglesia que responde a un modelo muy extendido en toda la costa de nuestra región, consistente en un edificio proporcionado y de amplias dimensiones, con ábside de planta cuadrada, crucero con capillas laterales y naves de tres tramos, siempre cubiertos con bóveda de crucería que se complica con terceletes y combados. A los pies suele erigirse una esbelta torre de campanas.
      El interior es claro y espacioso, sin compartimentos, con los pilares entregos en los muros de sillarejo, y cuya única decoración se concentra en los capiteles, tallados a bisel, que llevan sencillos elementos vegetales desarrollados en friso.
      Pero el elemento más característico de estas iglesias trasmeranas de finales del gótico histórico es la portada de acceso al templo. En esta iglesia se sitúa en la fachada occidental, protegida por la torre. Su estructura es abocinada y puede relacionarse con las de los cercanos pueblos de Omoño, Castillo, Heras y Pámanes. El vano está constituido por un arco carpanel, por encima del cual corre un friso vegetal y varias arquivoltas decoradas con besantes. El guardapolvos, en arco conopial, lleva motivos vegetales en su intradós, algunos de los cuales aparecen mutilados, y en el vértice el florón característico como remate.
      Se flanquea por sendos contrafuertes decorativos con pináculos. Las basas y baquetones muestran las molduras típicas de esta época. Toda ella se encuentra muy desgastada por la erosión.
      Sin embargo, la actual puerta de ingreso es la situada en la fachada meridional, protegida por el pórtico. Su estructura es plenamente renacentista, por lo que suponemos que se ejecutaría algunos años más tarde, hacia la mitad del siglo XVI.
      Es necesario constatar el conjunto de retablos, entre los que destaca el mayor, excepcional obra de estilo plateresco, realizado en 1542 por el maestro Simón de Bueras, que también trabajó en la catedral de Burgos. Algunos grupos escultóricos de la predela y calles central y laterales preludian el manierismo.

IGLESIA DE S. MARINA UDALLA AMPUERO CANTABRIA ESPAÑA

Iglesia de Santa Marina
Udalla. Ampuero
Declarada Bien de Interés Cultural / 1984


      La originalidad de este templo de dos naves paralelas con dos ábsides gemelos, único caso en Cantabria y sin relación con el resto de España, junto con sus peculiaridades constructivas, le convierten en una obra singular y extraña, al igual que las leyendas que rodean su edificación. Pese a su aspecto exterior románico, su estilo artístico en el interior es gótico.
      La villa de Udalla aparece citada en el Fuero de Laredo, concedido en el año 1200 por Alfonso VIII, como lugar perteneciente a la villa pejina, pero no consta en ningún documento anterior del cartulario del monasterio de Santa María del Puerto de Santoña, que ejercía un dominio jurisdiccional sobre algunos lugares cercanos, por lo que se puede deducir que no tuvo una importancia relevante antes del siglo XIII.
      Por otra parte, la tradición afirma que la iglesia de Udalla perteneció a los caballeros templarios, nombre con que durante mucho tiempo se designó a los vecinos del pueblo. Quizás la relación con esta orden explique en algún sentido la originalidad de su diseño arquitectónico.
      Su estructura en planta es muy peculiar, al poseer solamente dos naves. Su referencia podría estar en la iglesia mozárabe de San Millán de la Cogolla (La Rioja, s. X) o en algunas iglesias jacobinas y dominicanas del sur de Francia.
      Esta disposición pretende ampliar el espacio buscando la centralización -objetivo de las órdenes mendicantes y de los templarios- y podría tener un significado esotérico.
      Sin embargo, el maestro que ejecutó la obra demostró poca pericia, como se observa en los abundantes despropósitos constructivos que se manifiestan: hechura de las bóvedas, diseño de las portadas, contrafuerte que separa los ábsides, saeteras con columna...
      Su apariencia externa, románica, contrasta con el interior gótico. Existen dos fases diferenciadas: la primera comprendería los ábsides y primer tramo de las naves y dataría de finales del siglo XIII o principios del XIV, mientras que la segunda -tramos posteriores- se llevaría a cabo en el siglo XV.
      La escultura monumental -canecillos y capiteles- de Udalla es la más tosca e ingenua de todo el gótico religioso cántabro, y se caracteriza por la talla rehundida e incisa de trazos geométricos o esquemáticos. Predomina lo figurativo, y en particular las cabezas humanas.
      Existen otras dos obras de gran interés artístico. La bella imagen gótica, del siglo XV, en piedra, de Santa Marina y un Cristo, de madera, obra de nuestro artista contemporáneo Jesús Otero

IGLESIA DE SANTA LUCIA SANTANDER CANTABRIA ESPAÑA

Iglesia de Santa Lucia
Santander
Declarada Bien de Interés Cultural / 1987


      En pleno corazón de la ciudad, está la iglesia de Santa Lucía. Proyectada por el arquitecto madrileño Antonio de Zabaleta a mediados del siglo pasado, refleja tanto en su exterior como en su interior, el gusto y los conocimientos del autor por el renacimiento romano y por el arte paleocristiano.
      La iglesia, abierta a los fieles en 1868, fue construida siguiendo los planos realizados gratuitamente entre 1852 y 1854 por el arquitecto Antonio de Zabaleta, autor del Mercado del Este y de la casa de los Arcos de Botín en la Plaza de Pombo.
      El templo fue concebido con una sola nave, bastante ancha, con capillas laterales abiertas a la nave, y crucero de brazos poco desarrollados.
      En el interior destaca la cabecera, el altar mayor realizado por J.B. Calegari en mármol de Carrara, el cuadro de Santa Lucía pintado por Paul Ratier a finales del siglo XIX y la Virgen de las Victorias, talla de Bellver.
      La iglesia fue construida entre 1854 y 1868, con intervenciones posteriores, como la torre, probablemente rediseñada en 1862 por Manuel Gutiérrez.
      Estilísticamente la iglesia refleja los gustos y conocimientos del autor por el Renacimiento y la época Paleocristiana. Así, se puede apreciar en el pórtico, elementos de la arquitectura de Alberti o de Brunelleschi, aunque con proporciones de la escuela romana. También el pórtico recuerda al nartex paleocristiano, en un momento en el que se estaban reivindicando los atrios porticados.
      Otros detalles de la época de los primeros cristianos son la advocación a Santa Lucía, el uso del orden jónico y las proporciones del templo. Por otra parte, las arcadas laterales apoyadas en pilastras, los muros interiores cubiertos de mármol de colores, el arco triunfal, o las bóvedas cubiertas con decoración pintada de grutescos, son rasgos renacentistas que Zabaleta pudo estudiar y conocer en sus estancias en Italia.
      La iglesia de Santa Lucía es sin duda uno de los edificios más destacados de la ciudad, aparece en un momento de desarrollo económico y urbanístico en el que debido a la Desamortización de Mendizabal había disminuido notablemente el numero de iglesias en la capital.
      Por otra parte, las fechas de construcción coinciden con los momentos previos a la Revolución del 68, época de "crisis espiritual" en la que se construyeron muy pocas iglesias. Por ello, la iglesia de Santa Lucía es uno de los pocos ejemplos de la arquitectura española religiosa de mediados del siglo XIX.