Escultora e inventora de un sistema de proyección de cine, se adelantó a su tiempo en todo, desarrollando un modelo de urbanismo y el transporte público.
La vida de Lola Mora se puede resumir así:
Una vida para conocer
Un legado para cuidar
Una trayectoria para respetar.
Fue pionera en el desarrollo del arte y la cultura, e inventora, también tuvo que ver la minería y un sin fin de proyectos, no actos para aquella época, en que la mujer no podía manifestar su talento y habilidades.
Pasó su infancia en Tucumán, donde enseguida destacó en las clases de artes. Su gran talento la llevo a Buenos Aires, y de ahí a Roma con una beca. Se empapó de todo cuanto la rodeaba, haciéndola mas libre, y aprendiendo de los buenos maestros italianos, absorbió y exprimió todo el arte que la ciudad Santa le ofrecía.
Fuente de la Nereidas, en ese tiempo concibió la que seria su gran obra: La fuente de La Nereidas. Inaugurada en 1903
Retrato de Lola Mora