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viernes, 20 de enero de 2012

fotografias de Cantabria españa 3 Paisajes

Playa de Tagleparque saja con fondo de picos Puesta del sol

1ª Playa de Tagle. Suances
2ª Parque del saja con los Picos de Europa al fondo
3ª Puesta dol sol sobre una playa del mar cantábrico

La implantación monasterial en la cantabria mediaval España

La crisis del imperio romano en el siglo III debilitó la capacidad de sus gobrtnates para mantener en las regiones que componían aquél los rasgos que habían caracterizado su civilización. ësta había conbinado cinco elementos: ciudades, comercio, esclavos, pluralidad de creencias religiosas y relaciones de tipo público entre los ciudadanos y el estado. Con la crisis, los testimonios de quiebra y fallos en cada uno de los ámbitos empezaron a abundar:. Las ciudades dejaban de ser el espacio político y social soñado. El comercio de larga distancia se debilitaba. Los esclavos, simples "instrumentos con voz" se transformaban en siervos a quienes se reconocïa un principio de hominización. La multitud de religiones y cultos fue sustituida por el monopolio que, desde el año 380 se concedió a la iglesia católica. Por fin, las relaciones privadas, entre ellas, la encomendación de los débiles al patrocinio de los poderosos, ocupaban parcelas cada vez más amplias. A comienzos del siglo V, la irrupción de los pueblos germanos contribuyó a desarticular aún más las estructuras políticas y a fraccionar el espacio social y económico. La desaparición del imperio romano en 476 vino a confirmar los cambios experimentados en la situación.
En este contexto de crisis, ivasiones y alteraciones de los viejos principios de la civilización romana, el cristianismo, que había contribuido a modificar aquéllos, apareció como una de las fórmulas que podían dar consuelo y seguridad en medio de tanto desasosiego y temor, Si contra las amenazas surgidas desde la crisi del siglo III, los débiles habían comenzado a encomendarse al patrocinio de los poderosos, de los señores de la tierra, con mayor razón los creyentes de nueva religión trataron de hacer lo propio con respecto al Señor de los cielos. Un mismo vovabulario ("encomendación;"siervo"; "patrocinio"; "patrón"; "fiel"; "devoción") se encargó de expresar ambos tipos de relaciones. Incluso el lugar específico en que comenzaban a rendirse culto público al Dios de los cristianos, la "basílica"; heredó el nombre de sala princuipal de la residencia de los grandes señores.
El cristianismo había nacido y se había extendido como una religión urbana y muy lentamente había ido penetrando en el mundo rurqal. Por esa razón, en Hispania, sólo con enorme lentitud se fue abriendoo paso en la zona septentrional. Probablemente, los pueblos instalados entre la cordillera cantábrica y el mar y entre los ríos Sella Bidasoas fueron los últimos en recibir la llegada de los misioneros de la fe de Cristo. Con todo, la reciente aparición de importantes restos romanos (y cristianos) en la antigua Velegia, Iruña, en el occidente de la provincia de Álava, pendientes todavía de valoración, y la posibilidad de que algunos misioneros hubieran arribado a las costas norteñas por vía marítima podrían obligar a anticipar las fechas que habitualmente se manejan para datar los comienzos de la cristianización de territorios como la antigua Cantabria.

HISTORIA SOBRE LOS CARTULARIOS DE CANTABRIA II ESPAÑA

Descripción
Recibe el nombre de cartulario el libro confeccionado
por un organismo o un particular en el que se copian privilegios,
derechos, títulos de propiedad, concesiones y, en
general, cualquier documento de su archivo. Se realizaban
las copias como medida de seguridad, ante una posible
pérdida del original.
Es frecuente su confección en los monasterios, a fin de
tener reunidos en un códice manejable todos aquellos
documentos de uso frecuente que acreditaran sus privilegios,
propiedades, etc. En ellos se conservan copias de
algunos de los documentos escritos más antiguos de
España, cuyos originales, con frecuencia, se han perdido.
Se confeccionan los cartularios durante la Edad Media,
por lo general a lo largo de los siglos XII al XIV, aunque es
frecuente que se incorporen nuevas copias de documentos
en fechas posteriores.
En Cantabria se conservan tres cartularios cuyo contenido
es de singular importancia para el conocimiento de la
historia regional durante la Edad Media, dos procedentes
de monasterios cántabros, correspondientes al monasterio
de Santa María de Piasca, en Cabezón de Liébana, y a
la colegiata de Santa Juliana de Santillana del Mar, y uno
procedente del monasterio de San Salvador de Oña, en la
provincia de Burgos.
Cartulario o libro de regla de la Colegiata de Santa
Juliana de Santillana del Mar.
No se conoce la fecha de fundación del monasterio,
pero se relaciona con la corriente repobladora impulsada
por los sucesores de Alfonso I. A partir del año 980 el
monasterio estaba consolidado, y fue estableciendo su
dominio territorial y jurisdiccional especialmente en la
zona conocida como Asturias de Santillana. A partir de
1175 se configura una organización con abad y cabildo. A
finales del siglo XIII se inicia la decadencia.
Conservado en: dependencias de la Colegiata de Santa
Juliana.
Sin fecha. Siglo XIII. Letra gótica del siglo XIII, con añadidos
posteriores.
Medidas: 150 x 240 mm. Encuadernado con dos tablillas
de madera recubiertas de piel.
Contiene copias, completas o fragmentos, de 94 escrituras
de los años 870 a 1202, distribuidos en 64 hojas en pergamino
numeradas como sigue: en el ángulo superior
izquierdo de los vueltos coetánea a la redacción del códice
en números romanos, y otra posterior en cifras en el ángulo
superior derecho de los rectos. Faltan folios VIII y X.
Los documentos que poseía la Abadía hasta el siglo
XVIII fueron copiados por Francisco Javier de Santiago
Palomares entre 1773 y 1785 y se encuentran en tres volúmenes
que conservan en dependencias de la colegiata.
La transcripción de los pertenecientes a lo que se llamó
Cartulario o Libro de Regla, que abarcan del siglo IX al
siglo XIII, fueron publicados por Eduardo Jusué, E.: «Libro
de Regla o Cartulario de la antigua abadía de Santillana
del Mar», Madrid, 1912..
En el Archivo General concentrado de la Diócesis de
Santander (Archivo Diocesano), instalado en el monasterio
«Regina Coeli» de monjas clarisas en Santillana del
Mar, se conservan 169 pergaminos de los siglos IX al XIV,
de los cuales algunos fueron publicados por Escagedo
Salmón, M.: «Colección Diplomática de los Privilegios-
Escritura y Bulas en pergamino de la insigne y real iglesia
colegial de Santillana», Santoña, 1927) y otros ocho por
Manuel Vaquerizo Gil: «Nuevos documentos para la historia
medieval de Santander ,siglos XI-XIII», en Altamira.
Revista del C.E.M., XL, Santander, 1976-1977, restando
algunos inéditos.
Todos los documentos, -un total de 350- tanto los originales
como las copias fueron publicados, aunque no
todos transcritos en el libro de Carmen Díez Herrera:
«Abadía de Santillana del Mar. Colección Diplomática.
Estudio Histórico». Santillana del Mar, 1983.

HISTORIA SOBRE LOS CARTULARIOS DE cANTABRIA 1

En Cantabria se conservan tres cartularios cuyo contenido
es de singular importancia para el conocimiento de la
historia regional durante la Edad Media, dos procedentes
de monasterios cántabros, correspondientes al monasterio
de Santa María de Piasca, en Cabezón de Liébana, y a
la Colegiata de Santa Juliana de Santillana del Mar, y uno
procedente del monasterio de San Salvador de Oña, en la
provincia de Burgos.
Cartulario del monasterio de Santa María de Piasca.
El lugar de Piasca, en Cabezón de Liébana, estaba ya
poblado a mediados del siglo IX, y es probable que el
monasterio se edificara a finales del siglo, ya que se tiene
constancia de privilegios concedidos al monasterio antes
del año 930. Fue, en sus orígenes, un monasterio dúplice,
sujeto a la regla de San Fructuoso, que tuvo su máximo
esplendor en el siglo X y hasta la primera mitad del siglo
XI, iniciándose una posterior decadencia que le hizo
depender con posterioridad, ya solo habitado por monjes,
del monasterio de Sahagún a partir de 1095. Extendió sus
posesiones por toda Liébana, sobre todo en los valles de
Cabezón y Valdeprado, y en el Norte de la provincia de
Palencia. La documentación nos ofrece rentas procedentes
de cereales, frutas, viñas y huertos, prados y pastos
para ganadería bovina, ovina y caballar, a través de arrendamientos
y préstamos.
Conservado en: Biblioteca Municipal de Santander.
Signatura: Manuscrito 1478. Documento 254 bis.
Fecha: siglo XII, con añadidos posteriores hasta el siglo
XVIII.
Medidas: tamaño desigual, máximo 205 x 400 mm.
Encuadernación con pergamino oscurecido.
Copia documentos escritos desde el año 948 hasta el
1289 a lo largo de 35 hojas en pergamino (65 escrituras
completas o fragmentos) y 82 hojas en papel. Las hojas
en pergaminos tienen numeración arábiga, posiblemente
del siglo XVIII.
03/1501
ANEXO
Descripción
Recibe el nombre de cartulario el libro confeccionado
por un organismo o un particular en el que se copian privilegios,
derechos, títulos de propiedad, concesiones y, en
general, cualquier documento de su archivo. Se realizaban
las copias como medida de seguridad, ante una posible
pérdida del original.
Es frecuente su confección en los monasterios, a fin de
tener reunidos en un códice manejable todos aquellos
documentos de uso frecuente que acreditaran sus privilegios,
propiedades, etc. En ellos se conservan copias de
algunos de los documentos escritos más antiguos de
España, cuyos originales, con frecuencia, se han perdido.
Se confeccionan los cartularios durante la Edad Media,
por lo general a lo largo de los siglos XII al XIV, aunque es
frecuente que se incorporen nuevas copias de documentos
en fechas posteriores.
En Cantabria se conservan tres cartularios cuyo contenido
es de singular importancia para el conocimiento de la
historia regional durante la Edad Media, dos procedentes
de monasterios cántabros, correspondientes al monasterio
Santa María de Piasca, en Cabezón de Liébana, y a la
Colegiata de Santa Juliana de Santillana del Mar, y uno
procedente del monasterio de San Salvador de Oña, en la
provincia de Burgos.
El Monasterio de San Salvador de Oña (Burgos), fue
fundado por el conde don Sancho de Castilla en el año
1011 y fue dotado de origen con numerosos privilegios,
donaciones que continuaron los reyes castellanos y aragoneses.
Se constituyó como monasterio dúplice y extendió
sus posesiones por el condado de Castilla, Rioja y la
actual Cantabria. Uno de sus momentos de máximo
esplendor tuvo lugar a mediados del siglo XI, con la llegada
de los monjes cluniacenses de la orden de San
Benito y el gobierno del abad San Íñigo.
Conservado en: Archivo Histórico Provincial de Cantabria.
Signatura: documentos en pergamino, número 96.
Sin fecha. Siglo XIV. Letra gótica del siglo XIV.
Medidas: 180 x 120 x 30 mm. Tapas de madera, mal
conservadas, forradas con piel repujada, mal conservada,
y con cierre metálico. Restaurado en 1993.
Contiene 108 escrituras, copias o fragmentos, copiadas
a lo largo de 72 hojas en pergamino numeradas como
sigue: en el ángulo superior izquierdo de los vueltos,
numeración romana del II al LXII; en el ángulo superior
derecho de los rectos numeración arábiga del 1 al 71.
Páginas en blanco: 13, XV, LXIII y 70.
Letra capital inicial de cada escritura de documento
copiado en rojo o rojo y azul, a veces con adorno. Al principio
de cada documento se consigna el lugar al que se
refiere precedido de "de", en color rojo, en el primer renglón
o al acabar el renglón del documento anterior y
alguna vez al margen.
Contiene en su interior, de contratapa, dos pergaminos
escritos en letra visigótica redonda, del siglo IX, a dos
columnas, tinta marrón, y en la primera contracubierta dos
renglones en rojo, con texto sobre la virtud de la

BEATO DE LIEBANA POTES CANTABRIA ESPAÑA

Beato de Liébana

De Wikipedia, la enciclopedia libre
 
Beato , (701?–798), también llamado San Beato, fue un monje del Monasterio de San Martín de Turieno (actualmente Monasterio de Santo Toribio de Liébana), en la comarca de Liébana (Cantabria), en las estribaciones de los Picos de Europa. Su obra más conocida es el Comentario al Apocalipsis de San Juan (Commentarium in Apocalypsin), de gran difusión durante la Alta Edad Media, debido a su trabajo en el campo de la teología, política y geografía.
de Liébana
Algunas fuentes no del todo fiables aseguran que Beato se retiraría posteriormente al Monasterio de Valcavado en Palencia, donde sería nombrado abad —según Alcuino de York—, y finalmente encontraría la muerte.[cita requerida]
En Cantabria, así como en Asturias, sienten una gran devoción por esta figura. Inscrito en el santoral católico, su festividad se celebra el día 19 de febrero.

Otras obras
«Son también siete reyes: cinco han caído, uno es, y el otro no ha llegado aún. Y cuando llegue, habrá de durar poco tiempo. Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete; y camina hacia su destrucción. Los diez cuernos que has visto son diez reyes que no han recibido aún el reino; pero recibirán con la Bestia la potestad real, sólo por una hora. Están todos de acuerdo en entregar a la Bestia el poder y la potestad que ellos tienen. Estos harán la guerra al Cordero, pero el Cordero, como es Señor de Señores y Rey de Reyes, los vencerá en unión con los suyos, los llamados y elegidos y fieles». (Apocalipsis, 9.1).
De indudable autoría del Beato es el Apologeticum adversus Elipandum, una obra en dos volúmenes, que escribió con Eterio de Osma, para enfrentarse a la herejía adopcionista del arzobispo de Toledo, Elipando.
En cambio, se discute su autoría del himno O Dei Verbum, que está formado por frases y conceptos tomados del Comentario para ensalzar y promocionar el patronazgo de Santiago sobre la España septentrional, necesitada de la ayuda divina. Pocos años después, sería descubierta la tumba del apóstol en Santiago de Compostela.
Otra obra atribuida al Beato sin certeza y que se conserva en un manuscrito fragmentario del siglo X (en Santillana del Mar), es un Liber Homiliarum de uso litúrgico. Son homilías que siguen las lecturas de la misa o el oficio de maitines, de acuerdo con el calendario mozárabe.

[editar] Los Beatos

Beatus d'Urgell, folio 82v El Arca de Noé.
Se conocen como «Los Beatos» los manuscritos de los siglos X y XI, más o menos abundantemente ilustrados, donde se copian el Apocalipsis de San Juan y los Comentarios sobre este texto redactados en el siglo VIII por el Beato de Liébana. Escribió los Comentarios al Apocalipsis de San Juan (Commentarium in Apocalypsin), en el año 776. Diez años después, en el 786, redacta la versión definitiva. En esta versión pretende hacer frente a la crisis por la que pasaba la Iglesia en aquellos años e intenta demostrar que está en posesión de la traditio sobre la llegada y predicación del Apóstol Santiago en España. Para ello se basa en ciertos escritos del libro Breviario de los Apóstoles.
Estos Comentarios contienen también uno de los más antiguos mapamundis del mundo cristiano.
También desde este monasterio, el Beato participó en la lucha contra Elipando, obispo de Toledo, que defendía la teoría del adopcionismo. A esta lucha se unió también el obispo Eterio de Osma.

[editar] Contexto histórico: el Reino de Asturias

Artículo principal: Reino de Asturias
Beatus d'Urgell, f°184v El Cordero vencedor de las Bestias y de la Serpiente.
Beato de Liébana. Códice de San Andrés del Arroyo.
Beato de Facundo, f°191v El Dragón da su poder a la Bestia.

[editar] Romanos y bárbaros

En el año 379, el emperador Graciano escogió a un general "español", Teodosio (o Teodosio I, también conocido como Teodosio el Grande) para ocupar el trono del Imperio de Oriente. Éste, después de eliminar a un usurpador del trono de Occidente en 388, reinó sobre todo el Imperio romano.
Beato de Valladolid, f°120 La 5ª trompeta.
Tras convertirse al cristianismo en 380, hizo de ésta la religión oficial del Imperio. prohibiendo la herejía arriana, los cultos paganos y el maniqueísmo.
La unificación del Imperio duró poco: a la muerte de Teodosio, el Imperio se dividió entre sus dos hijos.
El 31 de diciembre del año 406, diversos pueblos germánicos atravesaron la Galia. Los Suevos se establecieron en Galicia (al noroeste de España), los Vándalos y los Alanos se establecieron en Andalucía.
Durante ese tiempo, Ataúlfo, líder de los Visigodos, y sucesor de Alarico I, se casó en el 414 con Gala Placidia, la hija del emperador Teodosio I el Grande. Pero, impulsada por el gobierno de Rávena, se trasladó a España, lo que causaría que las guerras entre los bárbaros se multiplicaran en la Península Ibérica.
Pero al mismo tiempo, estos pueblos sufrieron una "romanización". Así los visigodos se unen a una coalición romana liderada por el general Flavio Aecio, siendo el rey visigodo Teodorico I, para enfrentarse a la alianza de los hunos comandada por su rey Atila. La batalla de los Campos Cataláunicos, en la que Teodorico murió, se desarrolló cerca de Orleans, en el 451.
Poco después, el rey de los Visigodos, Eurico, viajó a España y se proclamó su primer líder independiente. El Imperio romano había dejado de existir. Eurico, fiel a las doctrinas de Arrio,[1] instó al rey Suevo de Asturias a convertirse al arrianismo.

[editar] Arrianismo en España y vuelta del cristianismo

En el 325, el obispo Osio de Córdoba fue convocado por el emperador Constantino al primer concilio ecuménico en Nicea para condenar las doctrinas de Arrio (Jesucristo siervo de Dios).
Beato de Osma, f°139 Las Ranas.
Los Visigodos, también arrianistas, contribuyeron a extender la herejía por la península. Pese a que sólo el 5% de la población la practicaba, ellos hicieron del arrianismo la religión oficial del estado.
Tras esto, los clérigos católicos se refugiaron en los ámbitos rurales.
A comienzos del siglo VI, el rey visigodo Leovigildo contrajo matrimonio con Teodosia, la hermana de Isidoro de Sevilla.[2] Isidoro intentó reconciliar a los Visigodos con los "hispano-romanos" y se muestra de acuerdo con el Símbolo niceno en lo que concierne a la naturaleza de Cristo. Uno de sus hijos casó con una nieta cristiana de Clodoveo. El otro, Recaredo, se convirtió al cristianismo en el 587 y abjura oficialmente del arrianismo en el concilio de Toledo (589), arrastrando con él a la reina, la corte y a los obispos visigodos herejes.
El arzobispo de Toledo queda como primado de España, y la Iglesia es sostenida por los soberanos. Éstos nombran a los obispos que, a cambio, ejercen un control sobre la administración real.
Pero los visigodos deben hacer frente a epidemias, hambres, incursiones de francos. Las guerras de sucesión devastan el país. Un aspirante al trono de Toledo, Agila II, refugiado en Ceuta (Mauritania en la antigüedad), tiene la desgraciada idea, para garantizarse la victoria sobre su enemigo Rodrigo, de pedir la ayuda de tropas de el Magreb. Así pues, en 711, Táriq ibn Ziyad cruza el estrecho cuyo nombre en adelante se asocia al suyo[3]

[editar] Expansión del Islam y resistencia católica

Beatus de Urgell, detalle Toma de Jerusalén por Nabucodonosor.
Los 7000 hombres de Tariq no eran árabes sino bereberes, de los que los árabes, que ocupaban poco después África del Norte, eran aliados, si bien esta alianza conoció bajos momentos debido a ser tratados los bereberes como musulmanes 'de segunda'. Y es este antagonismo entre las dos etnias lo que debilitará a los nuevos amos musulmanes de España.
En tres años la Península fue ocupada, con la excepción de una parte de la Cordillera Cantábrica (futuro reino de Asturias) que forma al noroeste del país una especie de fortaleza cuyas cumbres alcanzan a menudo más de 2000 metros, e incluso más de 2600 metros en los Picos de Europa. Muy pronto acuden los cristianos a refugiarse allí, en particular de Toledo. Pelayo,[4] se hace elegir jefe de los rebeldes con los que va a atacar las guarniciones berberiscas.
Tranquilamente instaladas en Córdoba, o estando ocupadas en razzias en el sur de Francia, las fuerzas musulmanes no se preocupan de la rebelión al principio. Sin embargo, se envía una expedición a Asturias. Pero allí, Pelayo, fingiendo huir, atrae a bereberes y árabes a las gargantas de Covadonga, los divide en grupos, y acaba de exterminarlos en gran número cerca de Liébana. El reino de Asturias se consolida a partir de entonces en torno a Cangas de Onís, con Pelayo como rey.

[editar] Árabes y mozárabes

Mientras que Asturias se refuerza cada vez más y se puebla, los cristianos que viven bajo el yugo musulmán se encuentran en la misma situación que antes bajo la dominación de los visigodos arrianos. Sujetos a impuestos que sólo se les aumentan a ellos, no tienen derecho a construir nuevas iglesias ni a fundar nuevos conventos. Una vez más, son numerosos los que se refugian en el campo, mientras los invasores permanecen en las ciudades. De nuevo las ermitas aparecen en lugares remotos. Los cristianos que viven en tierra musulmana no pueden practicar su religión excepto si antes juraron lealtad a un jefe moro.
En 791, el rey asturiano Alfonso II el Casto traslada la capital del reino a Oviedo, y, a pesar del saqueo de esta ciudad en 794, comienza la Reconquista.
Es en este contexto histórico, y en una región donde los exiliados aportaron una muy rica cultura, en particular, a nivel artístico, donde Beatus ( Beato para los españoles ), monje en un convento del valle de Liébana, escribe su comentario del Apocalipsis.

[editar] El comentario del Apocalipsis

Artículo principal: Comentario al Apocalipsis

[editar] Descripción

Es una obra de erudición pero sin gran originalidad, hecha sobre todo de compilaciones. Beato toma extractos más o menos largos de los textos de los Padres y Doctores de la Iglesia; en particular, San Agustín, San Ambrosio, San Ireneo, San Isidoro. También está el comentario del Libro de Daniel por San Jerónimo.
Beato de Pierpont Morgan, f°112 El 6º Sello.
La organización de la obra es juzgada por algunos[¿quién?] como torpe, y el texto a veces redundante o contradictorio. Lejos de una obra que emana una fuerte y profunda personalidad, estamos en presencia de una producción un tanto timorata, no dando pruebas de un gran espíritu de innovación. ¿Cómo tal libro, escrito en 776 y alterado diez años más tarde, ha tenido tal impacto durante cuatro siglos?. Si la parte de Beato es muy reducida, la obra contiene por el contrario una traducción latina íntegra del Apocalipsis de Juan, lo que puede en parte explicar su notoriedad.

[editar] El género apocalíptico y su historia

En el prólogo de esta obra figura un mapa del mundo, llamado Mapa Mundi, destinado a ayudar al lector a localizar los lugares mencionados en las Santas Escrituras.
El Apocalipsis de Juan es el último libro del corpus bíblico cristiano. La clase literaria apocalíptica (del griego apocalupteïn, revelar) florece en el período intertestamentario (entre el II y el I siglo a. C.) encuentra sus raíces, no en el Nuevo Testamento, sino en los últimos libros del Antiguo, en particular, algunas partes del Libro de Daniel (escrito hacia 167 antes del J.C.): el Apocalipsis[5] tiene entonces más relaciones conceptuales y de contexto con la cultura semítica del Antiguo Testamento que con el mundo de los Evangelios. El Apocalipsis de Juan se redactó en el último tercio del siglo I, durante las persecuciones de Néron, después de la de Domiciano contra los cristianos que se negaban a rendir culto el Emperador.[6]
Beatu de El Escorial, f°108v Adoración de la Bestia y del Dragón.
Un apocalipsis es un "descubrimiento" del futuro, revelado a un alma y transcrita bajo una forma poética más o menos criptada. Es un discurso escatológico.[7] Se calificaron los Apocalipsis de "Evangelios de la Esperanza", ya que anuncian a poblaciones martirizadas que el mal histórico consigue una felicidad eterna. El texto parece generalmente oscuro a los que no están penetrados de la cultura bíblica: destinado a los creyentes y a ellos sólo, hace referencia a la Historia Santa y a libros proféticos del Antiguo Testamento. Por eso su alcance "político" escapa a los perseguidores. Es pues una concepción de la Historia (una "Teología de la Historia", escribía Henri-Irénée Marrou) destinada a mostrar a los que sufren cómo el Bien Supremo se encontrará al término de una marcha históricamente necesaria a través del Mal.[8]

[editar] Beato y el nacimiento de España

[editar] El mensaje

Los cristianos se encuentran después de 711 ante el Islam como lo habían estado ante el Imperio romano. No pueden practicar su culto durante el día; campanas y procesiones están prohibidas; las iglesias y los monasterios destruidos no pueden reconstruirse; las persecuciones toman a menudo un cariz sangriento.
Beato de Osma, f°151 El Cristo vencedor.
El Apocalipsis se presenta entonces como el libro de la resistencia cristiana. Los grandes símbolos toman un nuevo sentido. El Animal, que designaba al Imperio, se convierte en el nombre del emirato (convertido mas tarde en califato), - Babilonia no es ya Roma sino Córdoba, etc.
El Apocalipsis, que se había interpretado como una profecía del final de las persecuciones romanas, se convierte en el anuncio de la Reconquista. Es una promesa de entrega y castigo. El desciframiento es sencillo para las masas que creen, y este libro termina por adquirir, en la España ocupada, más importancia que los Evangelios.

[editar] Beato de Liébana

Beato de Liébana es un hombre de gran cultura cristiana. Sin duda no es originario de los Montes Cantábricos. Algunos historiadores piensan que viene más bien de Toledo, o incluso de Andalucía. Quizá eligió este Monasterio de Liébana debido a la proximidad de Covadonga y Cosgaya,[9] lugares que los cristianos de la época daban por milagrosos.
Beato adquiere rápidamente una reputación de gran erudición. Pasa a ser incluso durante algún tiempo preceptor y confesor de la hija de Alfonso I, la futura reina Adosinda, que se casaría con el rey Silo de Asturias, monarca desde 775 a 783.
Su notoriedad tenía más bien otras causas que su Comentario al Apocalipsis. Pensador militante y enérgico, combate a los que se comprometen con el invasor, comenzando por el arzobispo de Toledo, a quien acusa de herejía.
Este asunto tuvo una gran repercusión en la Cristiandad, desde Alcuino de York y Carlomagno (742-814) en Aquisgrán hasta el Papa que se ponen del lado de Beato. Es la famosa pelea del adopcionismo, herejía cuyo teórico era Félix, el obispo de Urgel. Este último declaraba que Cristo no era el Hijo de Dios, sino que solamente fue adoptado por él, tesis en completo desacuerdo con la del Concilio de Nicea II sobre la consubstancialidad del Padre y el Hijo. Elipando, arzobispo de Toledo, elevado a esta cátedra por los árabes, suscribe esta doctrina y llega incluso hasta hacer leer una carta el día en que la reina Adosinda toma el velo y pronuncia sus votos en presencia de toda la corte de Asturias: Elipando declara con toda sencillez que conviene exterminar a todos los que no viesen en Cristo al hijo adoptivo de Dios.
Beatus de Piermont Morgan, f°154v La ascensión de dos Testigos.
Bajo las presiones de Alcuino,[10] de Carlomagno y del Papa, Félix abjura en numerosas ocasiones, después de haber vuelto cada vez a la herejía. Sínodos y Concilios no acabarán con las convicciones del relapso:
Sínodo de 792, convocado a Ratisbona por Carlomagno;
Sínodo de Pascuas 794 presidido por Carlomagno en Fráncfort del Meno;
Concilio de 795, presidido en Roma por San León III (Papa del 795 al 816);
Concilio de 796 en Friuli, presidido por Paulino de Apuleyo;
Concilio de 799, reunido por San León III.
Beato se enfrenta sobre todo a Elipando sin contener sus palabras. A Elipando, que le ha llamado "Falso Profeta" y habla de sus "escritos apestosos". Beato responde tratándolo de "mono de circo". La polémica continúa así en una escalada de violencia verbal y solo acabará con la muerte de Félix y Elipando.
Esta herejía seducía a un visigodo nostálgico del arrianismo como Elipando, no siendo el adopcionismo, en el fondo, más que un tardío avatar del subordinacionismo.
Pero estos acontecimientos solo serían anecdóticos si la herejía del obispo Félix no hubiera seducido también a los ocupantes musulmanes. Había en estas tesis un cuestionamiento de la naturaleza divina de Jesús que conducía a una devaluación del cristianismo. Algunos historiadores piensan incluso que Elipando se habría hecho el apóstol del adopcionismo para agradar a las autoridades árabes.
Beato de Facundus, f°233v Juicio de Babilonia reducida a un brasero.
Por lo tanto, se comprenden mejor la importancia del Apocalipsis entre los cristianos del noroeste de España, y el impacto del Comentario que hace un monje muy implicado en la lucha contra las herejías, el gobierno de ocupación y los religiosos colaboradores.

[editar] Arma teológica

El Apocalipsis, que los arrianos se negaban a considerar como un libro revelado, y que se centra en la divinidad del Cristo, se convierte, a partir del siglo VIII, en el texto faro de los cristianos que resistían. El Apocalipsis es pues una obra de combate, verdadera arma teológica, contra todos los que no verían en Cristo a una persona divina en el mismo concepto que Dios Padre. El clero de Asturias reanuda la prescripción del IV Concilio de Toledo (633): so pena de excomunión, "el Apocalipsis debe considerarse como un libro canónico; se leerá en la Misa entre la Pascua y Pentecostés ". Tengamos en cuenta que tal obligación solo se refería, de la Biblia entera, a este único texto.

[editar] Santiago

El Comentario del Apocalypse menciona que San Santiago es el evangelizador de España.[11] Algunos historiadores piensan incluso que Beato es el autor del himno O dei verbum, en el cual se califica a San Santiago de santo patrón de España.
Al principio del siglo IX "se descubre" la tumba de San Santiago "Campo de Estrella" (es decir, Compostela, que se convertirá en Santiago de Compostela. Allí se habrían transportado las reliquias del hermano de San Juan el Evangelista un siglo antes, desde Mérida, para sustraerlos a los profanadores musulmanes.[12] Dado que en la época se asignó el Apocalipsis a San Juan, Beato quiso quizá honrar también a su

martes, 17 de enero de 2012

EL RÍO GANDARA SOBA CANTABRIA ESPAÑA

Soba (Cantabria)

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Para otros usos de este término, véase Soba.
Soba
Bandera de Soba
Bandera
Escudo de Soba
Escudo
Soba
Soba
Ubicación de Soba en España.
Soba
Soba
Ubicación de Soba en Cantabria.
PaísFlag of Spain.svg España
• Com. autónomaFlag of Cantabria.svg Cantabria
• ProvinciaFlag of Cantabria.svg Cantabria
• ComarcaAsón-Agüera
• Partido judicialLaredo
Ubicación43°11′17″N 3°31′2″O / 43.18806, -3.51722Coordenadas: 43°11′17″N 3°31′2″O / 43.18806, -3.51722 (mapa)
• Altitud330 msnm
Superficie214,16 km²
Población1.335 hab. (2011)
• Densidad6,23 hab./km²
GentilicioSobano, na
Código postal39538
Alcalde (2007)Julián José Fuentecilla García (PRC)
Soba es un valle y municipio de la comunidad autónoma de Cantabria (España), situado en los siguientes límites: al Norte, Ramales de la Victoria, Arredondo y valle de Ruesga. Al Sur, la Merindad de Montija y Espinosa de los Monteros, todos en la provincia de Burgos. Al Este, Lanestosa y Carranza, en la provincia de Vizcaya y al Oeste, San Roque de Riomiera. Siendo el tercer mayor municipio en extensión de Cantabria, ocupa una extensión de 214,16 km² que alberga importantes bosques de hayas, robles y encinas.
Algunas de estas poblaciones tienen barrios apartados (Casatablas, La Barcenilla, El Barrio, San Bartolomé), y en el lugar de La Gándara, junto al nacimiento del río, se ha desarrollado un núcleo de viviendas a lo largo de la carretera CA-256, donde se concentran algunos de los servicios del municipio (colegio, piscina municipal, campo de fútbol, pistas deportivas, restaurantes, bolera de Pasabolo tablón y Centro de Interpretación del Parque Natural, por ejemplo)

[editar] Geografía

Vista del valle de Soba desde el mirador de La Gándara.
El municipio tiene grandes diferencias altimétricas, estando la cota más baja situada a 187 msm, y la más elevada a 1.605 msm. La capital, Veguilla, se sitúa en la cota 330.

[editar] Cumbres principales

En el noreste se encuentra Busta y San Vicente que forman los dos lados del gran barranco llamado de la Cubilla, por el que pasa el río Gándara (o río Soba, como se le llamaba antes). La Busta está rematada por un pequeño llano. San Vicente termina en un pico muy agudo que desde tiempos antiguos sirvió como faro para los navegantes. En el oeste se encuentra la peña de Rocías.

[editar] Ríos

Los ríos Asón y Gándara recorren estos terrenos y con ellos algunos riachuelos de mayor o menor importancia. El río Gándara sigue el curso de oeste a este, hasta llegar al puente de Bollen y Regules donde cambia ligeramente de dirección para retomarla después. Tiene como afluentes en la zona los arroyos Riopicote y Rioquimillo.
Además, el municipio también incluye parte de las cuencas de los ríos Miera y Calera, éste afluente del Gándara, y que delimita Cantabria del País Vasco.
Todos los ríos y arroyos tuvieron puentes de madera, muchos de ellos conservados en la actualidad. En sus aguas viven, truchas y anguilas.

[editar] Espacios naturales

Dentro del municipio, se encuentra el Parque Natural de los Collados del Asón, comprendido entre los altos de Mortillano (1.403 msm) y de la Mina (1.271 msm), al norte; Carrío (1.424 msm) y Pizarras (1.474 msm), al oeste; Portillo de la Lunada (1.350 msm), Picón del Fraile (1.615 msm), Los Porrones (1.452 msm) y Alto de Imunia (1.512 msm), al sur; y el Portillo de Sía (1.200 msm), al este. El Parque incluye los nacimientosa de los ríos Gándara y Asón, y el macizo calizo, con valles de origen glaciar, en el que surgen. Tiene una rica flora y fauna.
Además, el municipio tiene propuestas como Lugares de Importancia Comunitaria las cuencas de los ríos Miera y Gándara.

[editar] Cuevas

El municipio de Soba, agrupa el 25% de las grandes cuevas cántabras, con un total de 74 simas, torca y cuevas. Para su gestión, se ha creado la Red de Cuevas del Alto Asón.[2]
Vista del valle del Gándara.

[editar] Historia

Se tiene poca documentación escrita de la época romana y de las primeras comunidades de la Edad Media. Aparece algo en el año 863 relacionado con los monasterios de Aja y en los cartularios de San Salvador de Oña y Santa María la Real de Nájera. La documentación más importante es la del siglo XIII, con los linajes de los Ezquerra de Rozas y los Zorrilla, que más tarde se van a vincular a la familia castellana de los Velasco. Esta familia tuvo el señorío de Soba a partir de 1300, privilegio que otorgó el rey Fernando IV.
A finales del siglo XIV, Soba fue incluida en la Merindad Mayor de Castilla la Vieja. Hubo grandes enfrentamientos entre las dos familias. En 1473 Enrique IV nombró Condestable de Castilla a Pedro Fernández de Velasco que ya tenía el señorío de Medina de Pomar, Briviesca y Frías.
Hasta 1822 en que hubo un proceso de modernización del Estado, el valle estuvo dividido administrativamente en entidades de pequeño tamaño llamadas concejos, que eran administradas por regidores, diputados, montaneros y coxedores (que recaudaban los impuestos). Estos concejos existentes eran:

Patrimonio

[editar] Arqueología

Existen diversos yacimientos arqueológicos en cuevas del municipio, como las de El Mortero (Astrana), Las Escaleras (Asón) o El Tarreón (San Juán), de época epipaleolítica; también en el Covarón de Manzaneda y en la Cueva de los Trillos, con restos más recientes. Se han localizado restos megalíticos en Herada (Túmulos de Landías y La Tejera). También existen restos medievales, en Villar, Fresnedo, Pilas, Sangas y San Martín.[3]

[editar] Arquitectura

Existen en el valle numerosos ejemplos de arquitectura señorial y religiosa.[4] Posee, además, una rica arquitectura tradicional, con elementos propios y originales, como los patines y numerosos ejemplos de cabañas pasiegas.

[editar] Arquitectura civil e industrial

Destaca la Torre de los Velasco, en Quintana, Bien de interés cultural con categoría de monumento. Además, hay un Bien inventariado, el Resbaladero y Casa del Rey en la subida al Portillo de Lunada, construido en 1791 sobre proyecto del ingeniero austriaco Wolfong Mucha. Existen numerosos ejemplos de arquitetura señorial, como el palacio de los Zorrilla, en La Gándara (1553); la Torre de los Ezquerra, en Rozas (siglo XVI) y casonas en diversas localidades.

[editar] Arquitectura religiosa

Los edificios religiosos más destacados del municipio, son los templos de San Miguel Arcángel, en Rozas, tardo-gótico, reformado en el siglo XVI, con retablo renacentista (1527), y de San Fausto, en La Revilla, de 1654, obra de Pedro de Avajas. Existen además otras iglesias de interés: Santa María, en Cañedo, que alberga tablas pictóricas del XVI; o San Martín, en Rehoyos, de 1896, conforme a proyecto de Alfredo de la Escalera y Amblard.

[editar] Tradiciones populares

Existe un Centro de Interpretación de la Etnografía de Soba, situado en Veguilla, e inaugurado en 2002, en el edificio del Ayuntamiento, cedido en 1911 por Gerónimo Pérez y Sainz de la Maza. Entre las tradiciones musicales, destacan las cantas, especialmente las marzas.