Silió, en la comarca del Besaya, para visitar su iglesia dedicada a los santos Facundo y Primitivo. Antiguo monasterio del S XII del que se conserva en excelente estado su iglesia hoy en funciones de parroquial.
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El templo es de nave única, canónicamente orientado y con un espacio en su presbiterio sur en funciones de sacristía. El hecho de permanecer exenta y en altura con respecto al visitante que llega, le confiere un especial atractivo. La cabecera del mismo se compone de un alargado y bien marcado presbiterio precedido del cilindro absidal segmentado en tres lienzos por pilastras que se elevan desde podios y se continúan, a nivel de la más baja de las dos impostas existentes, en forma ya de columna hasta el alero donde rematan con capitel. Dos molduras recorren la cabecera. Ambas son de ajedrezado jaqués. Una de ellas al nivel inferior de los ventanales y otra a la altura de las impostas, con las que no contacta, rodeando a los ventanales en elegante escorzo a modo de guardapolvo (Imágenes 1 y 2).Los ventanales son de hechura muy cuidada. Aspillerados sus vanos y adornados por arquivolta rehundida formada por medio punto con doble baquetón al intrados, ábacos, capiteles historiados, columnillas y basas áticas (Imágenes 3 y 4).
La portada abre a los pies del muro sur. Se sitúa en un cuerpo ligeramente adelantado del muro y consta de cinco arquivoltas muy abocinadas decoradas algunas con baquetón en su esquina. Por medio de imposta corrida sin decoración, apean en jambas rectas con somera decoración a modo de baquetón rematado bajo el ábaco en voluta a modo de cayado (Imagen 5). Por encima, tejaroz decorado con canecillos historiados.
Al interior, el templo cubre en su nave con tejado de madera a dos aguas llamando la atención su gran altura (Imagen 7). La cabecera es profunda y decorada con elegancia. Cilindro absidal y presbiterio se concatenan sin solución de continuidad. Cubre el ábside con cuarto de esfera y se prolonga hacia los pies por medio cañón que corresponde a la bóveda presbiterial. El paramento vertical se divide en dos bandas delimitadas por molduras de ajedrezado jaqués. El la superior, tres ventanales que ocupan el cilindro absidal, dejando libre el presbiterio. Son de la misma hechura que lo visto al exterior, repitiendo incluso el guardapolvo continuado por moldura a la altura de los ábacos, sin contactar con ellos (Imágenes 9 a 11).
En la porción inferior del cilindro absidal, una sucesión de arquillos ciegos en numero de nueve. Cinco para el ábside y dos pares de dos para el presbiterio. Se hallan perfectamente alineados con ventanales suprayacentes y los huecos dejados entre ellos. Los arquillos son de medio punto, con su borde libre liso y orlados de guardapolvo de ajedrezado. Apean en capiteles con sus ábaco, columnillas y basas que descansan en bancada corrida que rodea la cabecera. En las cestas de los capiteles hallamos figuras de muy ruda talla: aves, grifos, personajes y volutas (Imágenes 12 a 14).
A los pies del templo se halla la pila bautismal. Troncocónica, con decoración de diez arquillos bajo el borde, que continúan con biseles hasta su borde inferior (Imagen 15).
Y la imagen 16 muestra el muro sur de la sacristía. Añadido gótico con bóveda de crucería en cuyo muro sur hay dos arquillos ciegos. Comoquiera que los de ese lado del presbiterio están en su sitio -es decir, no son estos dos- no quedan sino dos opciones: que fueran parte de un desaparecido claustro, o que formaran parte de una galería porticada antepuesta al muro sur. Dado el escaso espacio disponible para cuadrar u claustro, y el hecho de que ocultaría la portada principal del templo, me inclino a pensar que se trata del resto de una galería porticada preexistente.
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