LAURA Y EL GENIO DE LA LÁMPARA
Laura iba un día paseando por unas callejuelas estrechas de
su pequeña ciudad, buscaba la casa de su amiga María, pero en aquel lío de
callejuelas todas parecidas se había perdido, y daba por finalizada la
búsqueda de la casa de su amiga. Que fuese ella la que acudiera a su casa que
estaba en el centro de la ciudad.
En su retirada divisó un objeto que la llamó la atención, con
asombro comprobó que era una lámpara nada convencional, y al punto su
imaginación voló, mira que si fuera como la lámpara de Aladino, se dijo a sí
misma, que chorrada estamos en el siglo veintiuno, y yo voy camino de los
cuarenta. Pero aun así la cogió, le gustó, y se la llevó para su casa.
Ya en su morada, pensó en limpiarla, estaba asquerosa, cogió
un paño poniéndose a bruñirla.
Laura: ¿Pero qué coño es esto? ¡Dios que feo, que
esperpento!
Genio: Muy
Enfadado. Soy el genio de la lámpara soy bello por
dentro y por fuera. Mujer alocada y gritona
Laura: oye,
oye, que no te he gritado, y no sé dónde te has mirado
eres feo no, feísimo.
Genio: Déjate
de paparruchadas, te concedo tres deseo aunque no
te lo mereces mucho por haberme llamado feo y esperpento
pide, pide ya, rápido que no tengo todo el tiempo y hace
mucho frío.
Laura: No
me agobies, no me grites, no me dejas pensar, genio del
demonio, que carácter `por Dios.
Genio: Con mucha coña. ¡Ah! Lo siento se te pasó el
tiempo, y
te quedaste sin los tres deseos.
Laura: Serás cabritibus, que me quedo sin deseos,
pues a ti te saco
de la lámpara y te vienes conmigo
Genio: De la nariz no, déjame mujer alocada. No, no
cierres la
lámpara mujer endemoniada
suelta mi nariz cacho mula, y déjame volver a
mi lugar
de donde nunca debí salir. ¡Mira que me lo
pensé eh!
Laura: Y una mierda, ahora te quedarás conmigo,
siendo yo la que
Mande,
pues te has quedado sin poderes, rico.
Genio: Enfadadísimo,
hecho un basilisco, Te convertiré en rana
o
en sapo, o en ambas cosas, o en un cuervo feo y sarnoso
quizás
en una lombriz, para que te arrastres por los suelos
así
te pisaran, te comerán,
Laura: Muy
chula ella: Hazlo, hazlo a ver que te sale
Genio: Parapetan,
cachillada zarrapatrastorun, jodiurun mujer
Cujones
rápidos acudid a mí.
Laura: Pero
eso es todo lo que sabes decir, na, que no tienes
Poderes
.
Genio Ya muy asustado, ¿pero que va hacer esta
mujer conmigo?
En
los dos mil años que llevo pululando por el universo jamás
Me
ocurrió cosa igual.
Laura: Ala,
genio inútil, ponte a fregar, y luego lústrame los pomos
de
las puertas, y cuando acabes plancha la colada-
Genio: Nooo
planchar noooo, me caí en un volcán cuando era
Pequeño,
y no puede estar cerca del calor
¿Pero tu mujer eres una genio?, pues
sabias
como quitarme los poderes.
Laura: Yo
no soy una genio, lo que tengo es muy mala leche y
tú
me has tocado la moral quitándome mis tres deseos,
además
estaba súper aburrida y me has venido a pelo.
Si
me los hubieses concedido ahora estarías tan ricamente
dentro
de tu lámpara.
Genio: Quiero
volver a mi casaaaaaa, telefonooooo, por fa `por fa
Laura: Cuando acabes todas las tareas que
te he encomendado
me
lo pensaré.
Genio: Mierda,
mierda, por qué no me quedé en la lámpara, esta
es
una obsesa de la limpieza, y creo que esta majara, ¿Por qué
no
la dejé pedir los tres deseos?, que gilipollas he sido, bua
bua,
llora.
Laura: No
seas llorica, ni moñas, que así no vas arreglar nada, y
ponte
esa ropa que nos vamos de fiestuqui.
Genio: ¡Oh! No,
de fiestuqui no, hacéis muchos ruidos, y bebéis
brebajes,
que saben horrible, no entiendo vuestras
diversiones.
Laura: Pues
te jodes, y vienes, o es que se te ha olvidado que mando
yo,
¿o prefieres planchar?
Genio: Planchar,
no, no,
Laura: Pues vayámonos
de parranda.
Genio: ¡Ay! lo que me queda con esta histérica, ¡pobre de mi! a mis dos mil años
y ahora soy el sirviente, manda huevos. porque no le concedería yo a esta
histérica los tres putos deseos.
Fin
A.R.G.