La arquitectura y escultura de la
Catedral de Burgos
El
interior
El edificio
construido en la primera etapa del siglo XIIII tiene tres naves de seis tramos,
crucero muy saliente en planta, presbiterio de tres tramos más y ábside
poligonal, rodeado por una girola que se abre a capillas
semidecagonales.
Es un edificio
abovedado en su totalidad con crucería simple -salvo los tramos contiguos al
crucero que tiene crucería estrellada- en tramos rectangulares, con un nervio de
ligazón o espinazo en el sentido longitudinal del templo, característico de la
escuela de Burgos, que aparecerá en otras construcciones góticas posteriores de
la Corona de Castilla.
A pesar de seguir
modelos franceses, (la planta muestra conexiones con la catedral francesa de
Coutances y el alzado con Bourges) en Burgos se concibe un alzado mucho más
cerrado que el etéreo gótico francés.
Así, por encima
de los arcos formeros de la nave principal corre un hermoso triforio (con bellos
arcos trebolados cobijados por arcos escarzanos, cuyo tímpano está perforado por
cuadrifolios, como en Bourges) pero cerrado al exterior y las ventanas del
tercer cuerpo o claristorio tiene un moderado desarrollo.
Además de la
estructura general ya descrita, hay tres elementos muy destacables: el interior
de la Capilla de los Condestables, la espectacular belleza del cimborrio, de
estilo plateresco y la Escalera Dorada, obra de Diego de Siloé.
El interior del templo acumuló durante siglos todo
tipo de obras de arte: retablos, pinturas, orfebrería, etc.
El
Exterior
Salvo las puertas de la
fachada principal, reformadas en soso estilo neoclásico en el siglo XVIII, el
resto del templo muestra una bella galanura gótica por doquier.
Los principales
grupos escultóricos se concentran, como es habitual en el gótico, en las
portadas pero también en la Galería de los Reyes.
Puerta del
Sarmental
El elemento más destacable del
exterior de la Catedral de Burgos es la Puerta del Sarmental, abierta en el muro
meridional del transepto. Si la catedral burgalesa se considera pionera de este
estilo en España, la Puerta del Sarmental, construida entre los años 1235-1240,
también se valora como la primera manifestación escultórica genuinamente gótica,
aunque -como veremos- no exenta de arcaísmos iconográficos.
En el tímpano se
presenta a Cristo en Majestad que bendice con su mano derecha y porta el Libro
de la Vida en su izquierda. Se encuentra rodeado por el Tetramorfos. Esta
iconografía del Apocalipsis de San Juan es propia del románico, no del gótico,
de ahí su carácter retardatario. La novedad es la presencia en la parte superior
y extremos de los cuatro evangelistas escribiendo sus enseñanza en los
Evangelios sobre pupitres.
Las arquivoltas
muestran ángeles, ancianos, y las alegorías de las artes liberales (trivium y
quadrivium) puesto que esta puerta se hallaba junto a la prestigiosa Escuela
Catedralicia donde se impartían estas enseñanzas.
En el dintel
situado bajo el tímpano
se esculpió un Colegio Apostólico, que a pesar de su menor tamaño respecto a
otros elementos de la portada, es de excelente calidad.
En las jambas hay
dos grupos de tres estatuas a cada lado, que fueron repuestas en el siglo XVII y
representan a Aarón y Moisés a la izquierda y San Pedro y San Pablo a la
derecha. Las dos restantes no son identificables.
No cabe duda que
estamos ante una puerta construida por artistas extranjeros, probablemente
procedentes de Amiens y de Reims. La solemnidad y elegancia del Pantocrátor
recuerdan a lo existente en Amiens, mientras que el movimiento y dinamismo de
los apóstoles parece relacionarse con la escultura de Reims.
En el parteluz
aparece una estatua reconstruida, dado el deterioro de la original, de un
obispo, cuya identidad nos es desconocida. Bien podría tratarse del obispo
Mauricio, por su relevante papel como impulsor de la catedral. Sin embargo para
José María Azcárate se trataría de un obispo santo ligado a la historia antigua
hispánica. Tal es el caso de otras catedrales franceses donde se representan
reyes y obispos de los primeros momentos del mundo franco. Siguiendo esta
hipótesis se podría tratar de San Indalecio.
Puerta de la Coronería o
de los Apóstoles
La Portada de la Coronería
corresponde al muro norte del transepto y se abre a la calle Fernán González,
por donde llegaban los peregrinos del Camino de Santiago. Dada la inclinación
del terreno, esta calle se encuentra sobreelevada respecto al nivel del suelo
del templo, por lo que la puerta se encuentra abierta en alto y se ha de
comunicar con el interior mediante la famosa Escalera Dorada, obra de Diego de
Siloé.
Esta puerta es una magnífica
obra construida aproximadamente en 1245, por tanto algo posterior a la del
Sarmental.
La parte baja de la Puerta
de la Coronería fue reformada en el Renacimiento por lo que se perdió el
parteluz original del siglo XIII y que probablemente llevaría la estatua de
Cristo.
En el tímpano se representa
la escena del Juicio Final, donde aparece Cristo mostrando las heridas de manos
y costado flanqueado por la Virgen y San Juan rogando por los hombres. Cuatro
ángeles sujetan los distintos elementos de Pasión: cruz, lanza y
columna.
Bajo el tímpano, tenemos el
dintel donde se desarrolla el juicio propiamente dicho. En el centro, San Miguel
pesa los pecados y virtudes de las almas con la balanza junto a varios demonios.
A la izquierda avanzan los bienaventurados y a la derecha los condenados
hostigados por otros diablos, condenados a dirigirse al infierno.
En las jambas, tenemos el
Colegio Apostólico, motivo habitual en la iconografía de este tipo de puertas.
Su particularidad es que se muestran con sus atributos e instrumentos de sus
martirios.
Por su parte, en
las arquivoltas, aparecen numerosos ángeles y en la la más externas se continúa
con la representación del Juicio, en que numerosas personas salen de sus
sepulcros para ser juzgados.
Las escenas representadas en
la Puerta de la Coronería son ya muy típicas de las catedrales góticas del
periodo clásico, alejadas de los arcaísmos iconográficos de la Puerta del
Sarmental. En lo estilístico y formal también se aprecia su evolución
naturalista y dinámica que proyectará su influencia en la vecina catedral de
León.
Puertas de la
fachada occidental
Es probable que
las puertas de la fachada oeste fueran levantadas entre los años 1260 y
1265.
Lamentablemente,
la parte inferior de esta fachada no se ha conservado en su estado primitivo del
siglo XIII, al ser destruida y restaurada durante el siglo XVIII.
Gracias a
grabados anteriores a la destrucción y por la descripción de Antonio Pons
sabemos que la temática principal de estas puertas era de tipo mariano, donde se
desarrollaba el ciclo iconográfico de la Dormición y Coronación de la
Virgen.
Nos podemos hacer
una idea de cómo era esta fachada acudiendo a su homóloga catedral de León,
puesto que la iconografía en la escultura de la seo leonesa es deudora de lo que
se realizó en Burgos.
Puerta del
Claustro
La puerta que
comunica el claustro con el transepto es la más tardía de todas, de finales del
siglo XIII.
Posee una
iconografía excepcional en el tímpano: el Bautismo de Cristo, que situado en el
centro inmerso de medio cuerpo en las aguas lo recibe de San Juan Bautista.
Encima de la cabeza de Jesús aparece una voluminosa paloma en representación del
Espíritu Santo.
En las
arquivoltas se colocaron las estatuas de diversos personajes del Antiguo
Testamento que forman parte de la genealogía de Cristo.
En la jambas hay
dos grupos de parejas de personajes con filacterias que aclaran su identidad. A
la derecha encontramos al rey David (ligado a la genealogía de Cristo) e Isaías
(el "Príncipe de los profetas" que en el Libro que lleva su sombre anuncia el
nacimiento del redentor). En el otro grupo aparece la otra pareja de estatuas
que representa al Arcángel San Gabriel y la Virgen en la escena de la
Anunciación.
Desde el punto de
vista estilístico, la escultura de esta puerta manifiesta una enorme evolución
en el recorrido de la escultura gótica hacia el naturalismo. Las estatuas se
independizan del marco arquitectónico, adquieren volumen y corporeidad. Son
figuras monumentales y anchas, no estilizadas. El tratamiento de las telas y los
rostros es muy naturalista.
También destacan
por su movimiento. Un ejemplo lo tenemos en la Anunciación donde San Gabriel es
representado girando su cuerpo hacia la Virgen, para evitar la
frontalidad.
Galería de los
Reyes
En la fachada principal debemos
fijarnos en la "Galería de los Reyes" situada por encima del rosetón. Bajo los
arcos agudos de bellas tracerías con cuadrifolios, se dispusieron las estatuas
de ocho reyes coronados y de gran finura escultórica.
Claustro
El claustro
gótico, situado al suroeste del templo entre la girola y el brazo sur del
transepto, comenzó a construirse a finales del siglo XIII y fue concluido en los
primeros años de la siguiente centuria.
Tiene dos pisos
superpuestos y se articula mediante cuatro galerías con preciosas
arquerías agudas con tracerías
caladas.
Las pandas del
claustro burgalés cobija un gran número de monumentos funerarios para las altas
dignidades del clero.