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lunes, 7 de noviembre de 2011

Solares Cantabria España

Solares
Solares es una importante localidad cántabra con un buen número de servicios e importante cruce de caminos. Cerca de Santander y de las playas de la costa oriental, también permite, si nos dirigimos hacia Liérganes, recorrer el valle de Miera. Es una de las pocas localidades que sin estar en la costa tienen un importante am- biente nocturno, principalmente, los domingos.

El municipio está al pie de Peña Cabarga, por lo que esta zona está declarada como parque na- tural, incluyéndose dentro del Macizo de Peña Cabarga. Emblemático también es el Pico Cas- tillo.
Parque Natural del Macizo de Peña Cabarga
Iglesia de Santa María de Cudeyo
Iglesia de Santa María de Cudeyo
Comenzamos por Valdecilla, en la parte alta de Solares, lugar donde se encuentra situado el ayuntamiento del municipio. Santa María de Cu- deyo es una Importantísima iglesia del siglo XV que domina el paisaje desde su posición. Valde- cilla le debe su nombre ( Valle de Cella o Valle de la Iglesia ). Se especula con la posibilidad de que esté construida sobre las ruinas de un anti- guo castro romano, Cultellum Castrum ( castro del cuchillo, por su forma afilada ), de donde vendría el nombre de Cudeyo. Además, existe la certeza de que la iglesia fue fundada en el siglo XI, a pesar de que nada quede ya de esa épo- ca.
Iglesia de Santa María de Cudeyo
La fábrica y el retablo del altar mayor ( destruido durante la guerra civil ) son de los siglos XV y XVI. La portada ojival de la fachada sur está rematada por el anagrama de Cristo y sobre ella, está grabada una leyenda con cara- cteres góticos: "Suman los perdones de esta iglesia en cada año XVIII mil e quinientos días de perdón más cada día CXX".
En el interior, existe un sepulcro em- potrado en uno de los muros, en el que reposan los restos de un caballero armado de espada y con su perro tendido a los pies. 
Crucero en el exterior de la iglesia
Al parecer se trata un individuo de poderosa familia que en el siglo XIV tuvo un papel importante en Trasmiera, quizás alguien de la casa Agüero. La imagen de Santa María de Cudeyo es admirada por su antigüedad y actualmente se encuentra en el Museo Municipal de Santander. En el exterior hay un buen humilladero de sillería, data del siglo XVI, aunque ya no se encuentra aquí la cruz original que en un tiempo albergó. Se compone de cuatro arcos y está situado a escasos metros de la iglesia.
Casa del Marqués de Valdecilla
Cerca de la iglesia está la casa donde nació en 1850 don Ramón Pelayo, Marqués de Valdecilla y gran benefactor de esta región. La gran portalada que da paso a la finca cubierta por la hiedra, esconde el escudo de otras estirpes. Fue trasladada desde Penagos, en cuyo lugar pertenecía a los Quintana.
Palacio de Valbuena
El nombre de Solares proviene de "So- lares de Cantabria" que es la expresión con la que tradicionalmente se denomi- naba a esta localidad por la concentra- ción de solares nobles que había en ella.

Una leyenda explica así la razón del nombre de este pueblo: " Solar es de grandes casas ese terreno que veis. Solar es do se cobijan familias de mu- cha prez".

Buen ejemplo de esta nobleza es el pa- lacio de Valbuena, u
no de los más inte- resantes de Cantabria. Se construyó en 1692 y muestra todos los elementos de los palacios barrocos: portalada, corra- lada, escudos, capilla... 
Palacio de Valbuena
Escudo en el palacio de Valbuena
Fue levantado sobre el solar de la familia Ibáñez ( que llegaron de Segovia en el siglo XII ). En la fachada se esculpieron los escudos de las familias Ibáñez de Agüero y los Riva-Herrera, con la corona del marquesado de Valbuena del Duero.
Sobre la cruz de Santiago hay otro escudo de la familia Ibáñez. Se hizo la obra adosada a la iglesia de San Juan, en la que se guardó el cuerpo de San Cipriano. La capilla de San Juan junto al palacio parece que debió pertenecer al pueblo, pero posteriormente quedó dentro de los muros del palacio.

En la actualidad, el Palacio de Valbuena ha sido recuperado y ahora desempeña las funciones de hotel.
Palacio de Rubalcaba
Cerca del anterior, de finales del siglo XVII, se encuentra el palacio de Rubalcaba. Presenta una sencilla entrada de arco de medio punto, con balcón de hierro forjado sobre ella y venta- nas con orejeras.  

Muestra un ostentoso escudo familiar sobrepues- to a la cruz de Santiago y capilla contigua de espadaña. Fue un apellido ilustre en Trasmiera y salieron del solar importantes caballeros así co- mo del de los Puente Montecillo.
Palacio de Rubalcaba
Sobremazas: La Casa Solariega de los Cuetos
Casona de los Cueto
En la localidad de Sobremazas se encuentra la casona de los Cuetos. Consta de una torre de cuatro plantas, la última añadida en 1876, y la casona con tejado a cuatro aguas. Presenta una portalada escu- dada que da acceso a un patio cerrado.
Heras: iglesia y torre de Alvarado
Torre de Alvarado
Esta construcción de mampostería data del siglo XVI. La entrada es amplia, de medio pun- to, y sobre ella se abre la ventana principal, de decoración plateresca. Aparece también el escudo de los Alvarado, con dos cabezas en- frentadas, representando un moro y un cristia- no y una espada con la leyenda "just est in armas".
Detalle de la ventana en la torre de Alvarado
Iglesia parroquial
La iglesia parroquial fue construida durante el siglo XVI. Cuenta con una interesante portada flamígero-gótica, en la que destacan sus arcos, del tipo carpanel y conopial y los pináculos laterales que la enmarcan. Junto a la entrada se encuentra también un bello crucero.
Anaz: Palacio de Torre Anaz
Iglesia parroquial
Palacio de Torre Anaz
En Anaz, localidad atravesada por el río del mismo nombre, encontramos numerosas muestras que dejaron los señores del territorio, los Torre Anaz. El palacio se haya adosado a una torre más vieja. La portada, de monumental escudo, procede de Liérganes y es obra de Leonardo Rucabado. Aquí nació Luis María de la Torre y Hoz, primer conde de Torre Anaz, ministro de Gracia y Justicia en 1899 y autor de varias obras de historia del derecho español. Cerca del palacio está la casa donde en 1847 se albergara durante una temporada el filósofo Jaime Balmés

Castro Urdiales Cantabria España

La Villa de Castro Urdiales

Una de las localidades más hermosas, turísticas e importantes de Cantabria. Combina las infraestructuras de una ciudad moderna con el encanto y belle- za de la parte antigua, donde la mejor iglesia gótica de Cantabria y un castillo medieval se alzan sobre el puerto.
La Casa Consistorial está situada en la plaza, y es un edificio del siglo XVIII. También se ubican aquí otros edificios interesantes, destacando los típicos so portales de ambiente marinero de la pla- za. Todo ello conforma un lugar de gran encanto y belleza.
Castro Urdiales
Puerto de Castro Urdiales Plaza del ayuntamiento


Iglesia gótica de Santa María de la Asunción

Iglesia gótica de Santa María de la Asunción
Es la obra gótica más destaca- da de Cantabria y pre senta los caracteres típi cos: amplias na- ves, eleva das bóvedas, arbo- tantes y contrafuertes que so- portan el peso del edificio. Por sus dimensiones tiene aspecto de catedral. Data del siglo XIII pero ha sufrido algu nas refor- mas. Tiene tres naves, la cen- tral más ancha y doblemente más alta que las laterales. La estabilidad de Santa María de la Asun ción pasó por dificulta- des que obli garon a colocar arcos tirantes en la nave cen- tral, perdiendo al go de vistosi- dad.
La cornisa exterior separa el primero y segundo cuerpo de la fachada, y es donde se desenvue- lve toda una serie de cabezas humanas, anima- les, hojas, seres fantásti cos, etc...

La puerta es apuntada con cuatro sencillas ar- quivoltas, sin decoración. Es digna de contem- plar ( aunque el tiempo y el salitre marino la han deteriorado ).


Los abovedamientos son de ojiva con cuatro plementos en las naves secundarias y ocho en las principal.
Lleva girola y cabecera pentagonal con tres capillas.  Tiene tribuna y un bello triforio de tracería calada con columnillas torsas. 
En su interior, el templo alberga la imagen gótica de piedra policromada de Santa María la Blanca.
Iglesia gótica de Santa María de la Asunción
Santa María La Blanca
Se trata de una Virgen sedente, con el niño sentado sobre el brazo izquierdo, y soste niendo en la mano derecha una rosa estilizada o cetro florido.  Lleva una corona de ocho placas con talla en ellas de cinco piedras en cabujón.

Es una de las imágenes más bellas y monumentales, dado que tiene un tamaño de un metro y setenta centímetros. Se encontró emparedada en la capilla de la Blanca, junto a tres tallas góticas del siglo XIV, representando a los Tres Reyes Magos, piezas de madera policromada que también pueden verse en el museo de la iglesia. La imagen de la Virgen debe datar del siglo XIII.
En definitiva, la visita a la iglesia de Santa María de la Asunción de Castro Urdiales es casi obligada. Fue la primera de estilo gótico en todo el litoral cántabro, edificada bajo el patrocinio de Alfonso VIII, al igual que el castillo. 

La construcción de estas iglesias y castillos en las villas de la costa, obedeció al fuerte despegue económico que experimentaron en los siglos XII y XIII al obtener sus fueros. Después de esta magnífica iglesia, las villas de Laredo y San Vicente de la Barquera siguieron el ejemplo, levantando sus iglesias góticas.
Iglesia gótica de Santa María de la Asunción   Pórtico de la iglesia de Santa María de la Asunción

Castillo Medieval

Se conserva el castillo medieval, situado en un extremo del promontorio, dominando el acceso marítimo y prote giendo la población, se levantó esta sólida fortaleza de planta pentagonal y elevados muros reforzados en sus esquinas por cubos circulares. Desde él se desciende al puerto cruzando el Puente Viejo, popularmente llamado romano, pero de traza medieval. Hubo otro puente similar que daba acceso a la ermita de Santa Ana, pequeño recinto elevado sobre un peñón que domina el puerto y a la que hoy se puede acceder subiendo por unas escalerillas. Allí tiene su inicio el rompeolas que protege el puerto de Castro, siendo muy recomendable un paseo hasta su extremo. Frente al castillo se pueden ver los arranques de los muros y el ábside de la pequeña iglesia de San Pedro, del siglo XII, anterior a la de Santa María. 
Castillo y puente medievales

Castillo y ruinas de la iglesia de San Pedro El puerto a través de la puerta de la iglesia de San Pedro


El Pasado Romano de Castro Urdiales: Flavióbriga

Castro estaba situada junto al antiguo territorio cántabro, en una zona denominada Autrigonia. El poder del imperio romano también llegó hasta aquí. Los romanos encontraron un lugar propicio para establecer su "Portus Samanum" y sacar el hierro que extraían de las minas cántabras. 

Junto a este puerto, se funda en el año 74 d.C. la colonia para veteranos de Flavióbriga. Se han encontrado sus vestigios en el subsuelo de Castro Urdiales y los materiales obtenidos se hallan en el museo de prehistoria de Santander.
Destaca la figura del Neptuno cántabro, un bronce romano con una representación atribuída al Dios Neptuno.

Sus dimensiones son muy reducidas y es una de la escasas muestras de la escultura romana en Cantabria. No son los únicos restos que dejaron los romanos en la zona de Castro Urdiales. En Otañes ( en el mismo municipio de Castro Urdiales ), se encontró la llamada pátera de Otañes, una excelente pieza de orfe brería. También en Otañes apareció un miliario romano situado ahora frente a la iglesia de Santa María de la Asunción en Castro, que indica la distancia hasta Pisoraca, perteneciente al camino que los romanos abrieron entre esta localidad y Flavióbriga.
Neptuno cántabro

TIMAUQUEL CHILE

El territorio de Timaukel fue poblado, desde tiempos precolombinos, por el pueblo Selk'nam, que utilizaban sus praderas como sitio de caza de guanacos. Sin embargo, la llegada de colonos europeos y chilenos desde la segunda mitad del siglo XIX y el desarrollo de la actividad ganadera, fue mermando drásticamente la población originaria. A comienzos del siglo XX, durante el genocidio selknam, los dueños de las grandes haciendas ganaderas propiedad de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, mandaban a realizar matanzas coletivas de selknams, hasta provocar su completa extinción.
La comuna, antiguamente llamada Bahía Inútil, fue creada el 30 de diciembre de 1927. La reformulación comunal del 26 de octubre de 1979 modificó los límites comunales y creó la comuna de Timaukel y en 1988 se trasladó la capital comunal desde Timaukel a Villa Cameron, localidad fundada en honor al administrador de la Estancia "Caleta Josefina", propiedad de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, el neozelandés Alexander A. Cameron,[1] quien es sindicado como uno de los responsables del exterminio del pueblo selknam.
MAPA



domingo, 6 de noviembre de 2011

jUAN DE LA COSA Navegante y Carografo Santoña España

Juan de la Cosa

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Juan de la Cosa
Juan-de-la-cosa.jpg
Nacimiento¿Entre 1450 y 1460?
¿Santoña?
Fallecimiento28 de febrero de 1510
Turbaco
Causa de la muerteCombate con indígenas
ResidenciaEl Puerto de Santa María
NacionalidadCorona de Castilla
OcupaciónNavegante y cartógrafo
ObrasMapa de Juan de la Cosa
Para otros usos de este término, véase Juan de la Cosa (desambiguación).
Juan de la Cosa (¿Santoña?, Cantabria, España; ¿entre 1450 y 1460? - Turbaco, Colombia; 28 de febrero de 1510)[1] fue un navegante y cartógrafo español conocido por haber participado en siete de los primeros viajes a América y por haber dibujado el mapa más antiguo conservado en el que aparece el continente americano.
De la Cosa tuvo un papel destacado en el primer y el segundo viaje de Cristóbal Colón a las Antillas y en 1499 participó como piloto mayor en la expedición de Alonso de Ojeda a las costas del continente sudamericano. A su regreso a Andalucía dibujó su famoso mapamundi y poco después volvió a embarcarse hacia las Indias, esta vez con Rodrigo de Bastidas. En los años siguientes alternó viajes a América bajo su propio mando con encargos especiales de la Corona, incluyendo una misión como espía en Lisboa y la participación en la Junta de pilotos de Burgos de 1508. En 1509 emprendió la que sería su última expedición, de nuevo junto a Ojeda, para tomar posesión de las costas de la actual Colombia. La Cosa murió en un enfrentamiento armado con indígenas antes de poder llegar a ejercer su cargo de alguacil mayor de Urabá


 Monumento a Juan de la Cosa en Santoña Cantabria


Santoña Cantabria España

Santoña

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Santoña
Bandera de Santoña
Bandera
Escudo de Santoña
Escudo
Santoña
Santoña
Ubicación de Santoña en España.
Santoña
Santoña
Ubicación de Santoña en Cantabria.
PaísFlag of Spain.svg España
• Com. autónomaFlag of Cantabria.svg Cantabria
• ProvinciaFlag of Cantabria.svg Cantabria
• ComarcaTrasmiera
• Partido judicialSantoña
Ubicación43°26′29″N 3°27′27″O / 43.44139, -3.4575Coordenadas: 43°26′29″N 3°27′27″O / 43.44139, -3.4575 (mapa)
• Altitud7 msnm
(mín.: 0, máx.: 315)
• Distancia48 km a Santander
Superficie11,53 km²
Población11.584 hab. (2010)
• Densidad1.004,68 hab./km²
Gentiliciosantoñés, sa
Código postal39740
Alcaldesa (2011)Milagros Rozadilla Arriola (PP)
PatronaSanta M.ª del Puerto
Sitio webAyuntamiento de Santoña
Santoña es una villa que se encuentra en la zona oriental de Cantabria (España), en la comarca de Trasmiera; está situada en la bahía de su nombre, al pie del monte Buciero. Dista unos 48 kilómetros de la capital autonómica, Santander. Santoña era conocida en la Edad Media con el nombre de Puerto o Puerto de Santoña, y así consta en muchos documentos.
El municipio está rodeado casi en su totalidad por el Mar Cantábrico; limita al norte con la playa de Berria, al sur con la playa de San Martín, al este con el monte Buciero y al oeste con los municipios de Argoños, Escalante y Bárcena de Cicero. En esta orientación se sitúan el puerto pesquero y la nueva sección de puerto deportivo y las Marismas de Santoña, que junto con las de Victoria y Joyel constituyen la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

El topónimo
El topónimo de Santoña es anterior a la conquista romana, anterior al nombre de Portus que le dieron los romanos. El origen de la palabra puede ser celta, derivado de una gens de la tribu de los sanntones o Sántonos, asentada en el suroeste de la Galia.[1]
Desde muy antiguo en los documentos que citan esta zona se habla de Santoña refiriéndose al monte, mientras que el núcleo de población que fue creciendo al amparo del primitivo cenobio respondía al nombre de Puerto. También en época del conde castellano Sancho García se conocía el lugar como el peñate de Sancta Onia en una desfiguración del topónimo. El conde proclamaba el peñate como una propiedad del abad y la abadesa del monasterio de Oña, al mismo tiempo que lo repoblaba con gentes que se dedicaban al comercio y a la pesca de la ballena.[2]
En 1579, cuando el rey Felipe II firmó la Cédula Real para que pasara a ser villa de realengo, el escribano Diego de Puerta la inscribe con el nombre de Puerto de Santoña. Así viene llamándose y así se registra en el catastro del Marqués de la Ensenada en 1753. Años más tarde, todavía en el siglo XVIII desapareció el nombre de Puerto, quedando tan solo el de Santoña




TAIRONAS TRIBU DE COLOMBIA

Taironas

De Wikipedia, la enciclopedia libre          

Oleo Fracción de obra Alfredo Vivero.
Los taironas son un grupo indígena que habita en los departamentos colombianos de Magdalena (departamento), de La Guajira y de Cesar, en la cara norte de la Sierra Nevada de Santa Marta, incluyendo las cuencas de los ríos Guachaca, Don Diego, y Buritaca y la zona baja costera comprendida dentro del Parque Nacional Natural Tayrona. se trata de un grupo de filiación lengua chibcha.[1] Se presume que el nombre tairona pueda estar relacionado con los términos teyuna, teiruna que se han encontrado en varias lenguas de los pueblos indígenas que aún sobreviven en la sierra de Santa Marta, todos ellos de filiación chibchana.[2]


En 1976 se descubrió la ciudad fundada por los tayronas en el año 800 y habitada hasta el 1600, hoy conocida como Ciudad Perdida. Poco más se sabe hasta ahora de su historia. Esta sociedad se encontraba organizada en unidades políticas de varias dimensiones que ejercían control sobre distintos territorios en el macizo montañoso, desde el mar Caribe hasta las cumbres del Gonavindua (Simón Bolívar) y el Aloglue (Cristóbal Colón). Cada población era independiente y estaba dirigida por su propio cacique, con distintas alianzas y enemistades entre ellos.
El primer contacto con los conquistadores españoles se dio en 1498 con la llegada de Fernando González de Oviedo, con quien los caciques de la zona establecieron relaciones comerciales. En 1525, con la fundación de la ciudad de Santa Marta por Rodrigo de Bastidas, los españoles intentaron establecer una presencia más fuerte en la zona, dando inicio a la empresa colonial española en esta parte del continente sudamericano. Entre 1525 y 1599, las relaciones entre los pueblos indígenas de la zona (que incluían además de a los tayrona a los guanebucán, los malibúes, los guajiros, los kosina, y los chimila entre otros) y los colonos españoles se caracterizaron por su inestabilidad: intensos periodos de conflicto y guerra en los que se intentaba dominar a los habitantes eran seguidos por años de calma tensa en las que los españoles se veían forzados a establecer relaciones pacíficas con las distintas comunidades.
Durante este tiempo, los tayrona quemaron Santa Marta varias veces, conquistaron el fuerte español de Bonda, establecieron relaciones comerciales con piratas ingleses y franceses, y en general, consiguieron limitar el crecimiento de la colonia española. Entre 1599 y 1600, el gobernador de Santa Marta, Juan Guiral Velón, emprendió una intensa campaña militar para sojuzgar a estas poblaciones. Un intento fallido de alianza entre los distintos poblados dio pie para que el gobernador pudiera capturar a los caciques uno a uno, cortándoles la cabeza y descuartizándolos. Los pobladores que no lograron escapar fueron llevados a los alrededores de Santa Marta y entregados a encomenderos. Los sobrevivientes se internaron en las partes más altas del macizo para escapar a los españoles, y sus descendientes son los Koguis, que han permanecido aislados hasta ahora.
Su población a la llegada de los españoles era de 1.000.000 de personas[3] [4] pero se redujo drásticamente con la conquista, se estima que en la actualidad sus descendientes "puros" suman 50.000 personas, mientras que los mestizos y zambos con sangre tayrona suman varios millones de personas, principalmente en la costa caribeña de Colombia (1,5 a 2 millones en la Sierra Nevada).[5]

Colgante antropomorfo Tayrona, representando un chamán con dos cetros, un gran ornamento nasal y un sombrero alto con dos tucanes. Fabricado con la técnica de la cera perdida con decoración afiligranada falsa, entre el siglo X y el XV.


En el área de la orfebrería los tayronas tenían un papel principal, pues desarrollaron bastante técnicas como:
  • la cera perdida, que consistía en hacer moldes de barro rodeando una figura de cera, que se derretía después de calentar el empaque de barro. Luego de sacar la cera derretida, el orfebre vertía el oro líquido en el espacio dejado por la figura de cera, posteriormente esperaba a que se solidificara y rompía el molde para sacar la figura deseada.
  • la tumbaga, una aleación de cobre y oro que permitía ahorrar recursos y derretir más fácilmente el oro.
  • tratamientos para mejorar la calidad del oro, como calentarlo hasta la oxidación del cobre y luego sumergirlo en agua helada para conseguir una pátina permanente de oro y evitar que la pieza se cuartease. Finalmente el proceso terminaba con el lijado de la pieza hasta que llegara a la perfección.
Se cree que varias de estas técnicas fueron desarrolladas por los muiscas y exportadas al pueblo tayrona. A su vez, a estos también se les considera exportadores de técnicas de orfebrería e hilados: mientras la mayoría de las primeras obras muiscas parecen toscas y mal terminadas (aun cuando la calidad del oro es superior), las tayronas son técnicamente perfectas. La técnica de la cera perdida mejoraba la estética de las obras, por lo que los muiscas prácticamente abandonaron el método del repujado directo, que además de inexacto le restaba vida útil a la pieza (por el riesgo de cuartearse), y que también restringía las obras a láminas, ya que repujar sobre el oro bruto es casi imposible. A su vez, los tayronas, al aprender métodos como la inmersión de la pieza en agua, mejoraron sustancialmente la calidad del material y la belleza del ornamento.

[editar] Cerámica

La cerámica Tayrona se ha datado a partir del año 200 a. C. y hasta el 1650, y en la costa colombiana del Caribe hay evidencia de cerámica en de al menos el 2500 a. C.. Sus trabajos era echos en barro o en arcilla. Investigaciones recientes del arqueólogo Alejandro Dever en Chengue, Parque Tayrona, demuestran variaciones significativas para una división cronológica en cinco fases:
  • Fase 1, del 200 a. C. al 500 d. C. y fase 2 del 500 al 900, ambas formando el periodo Nehuange.[6] La cronología de la región también ha sido planteada por Carl Henrik Langebaek en su libro The Prehispanic Population of the Santa Marta bays, publicado en la Universidad de Pittsburgh (2005).
  • Fases 1, 2 y 3 del llamado periodo Tayrona, desde el 900 al 1650. Estas tres fases se caracterizan por un aumento considerable en la variación, tamaño y el número de formas de las piezas de cerámica, conservando también estilos del periodo Nahuan.

ARHUACOS TRIBU DE COLOMBIA

Los indios Arhuacos de Colombia

Foto 
 


Durante casi 40 años en Colombia se ha desarrollado una cruenta guerra civil que ha causado dolor, terror y perjuicios a muchas poblaciones en las montañas de ese país, escenario de la lucha entre guerrilleros rebeldes, paramilitares y fuerzas gubernamentales.

Entre las poblaciones que se han visto afectadas se hallan la de la tribu indígena de los Arhuacos, que habitan las montañas de la Sierra Nevada, al norte de Colombia, quienes consideran sus tierras sagradas y las habitan desde épocas precolombinas, acostumbrados a enfrentar problemas que atentan contra su forma de vida, como los conquistadores españoles o los colonos que ocuparon sus tierras en el pasado.

Estos indígenas sostuvieron una reunión con todas sus tribus en la capital de su nación indígena, Nabusimake, donde trataron el tema de la guerra civil y la restricción en la cantidad de comida que pueden subir a la sierra, que les han impuesto el Ejército y los paramilitares para obligar a los guerrilleros a bajar de sus escondites.

Fotos Ricardo Mazalán. AP

NABUSIMAQUE

Nabusimake, “donde nace el sol” en arhuaco, situado en el centro de la Sierra Nevada, a orillas del río de piedras lisas que divide el Departamento del Cesar con el Magdalena, a dos horas de Pueblo Bello, es el escenario sagrado de la cultura Arhuaca. Es el sitio destinado para reuniones o simplemente el lugar de paso a donde llegan los indígenas a descansar, a hacer sus pagamentos, ofrendas o a preparar sus alimentos para luego seguir su camino por la tierra donde nació su espíritu.

En el centro del valle, donde la luz es infinita y los rayos solares se esconden entre los árboles de troncos nudosos con raíces que no tienen fin, está el asentamiento sagrado. Los urakus (casas) de paredes de bahareque, madera, muro externo en piedra y techos cónicos de paja, están construidas alrededor de una red de caminos, unas al lado de las otras, formando un poblado de 50 casas redondas, cuadradas o rectangulares, con una pequeña oficina-hospital, comisariato, cárcel y cercado por una pared casi inquebrantable. Es la capital de la Sierra Nevada.