Durante casi 40 años en Colombia se ha desarrollado una cruenta guerra civil que ha causado dolor, terror y perjuicios a muchas poblaciones en las montañas de ese país, escenario de la lucha entre guerrilleros rebeldes, paramilitares y fuerzas gubernamentales.
Entre las poblaciones que se han visto afectadas se hallan la de la tribu indígena de los Arhuacos, que habitan las montañas de la Sierra Nevada, al norte de Colombia, quienes consideran sus tierras sagradas y las habitan desde épocas precolombinas, acostumbrados a enfrentar problemas que atentan contra su forma de vida, como los conquistadores españoles o los colonos que ocuparon sus tierras en el pasado.
Estos indígenas sostuvieron una reunión con todas sus tribus en la capital de su nación indígena, Nabusimake, donde trataron el tema de la guerra civil y la restricción en la cantidad de comida que pueden subir a la sierra, que les han impuesto el Ejército y los paramilitares para obligar a los guerrilleros a bajar de sus escondites.
Fotos Ricardo Mazalán. AP
Entre las poblaciones que se han visto afectadas se hallan la de la tribu indígena de los Arhuacos, que habitan las montañas de la Sierra Nevada, al norte de Colombia, quienes consideran sus tierras sagradas y las habitan desde épocas precolombinas, acostumbrados a enfrentar problemas que atentan contra su forma de vida, como los conquistadores españoles o los colonos que ocuparon sus tierras en el pasado.
Estos indígenas sostuvieron una reunión con todas sus tribus en la capital de su nación indígena, Nabusimake, donde trataron el tema de la guerra civil y la restricción en la cantidad de comida que pueden subir a la sierra, que les han impuesto el Ejército y los paramilitares para obligar a los guerrilleros a bajar de sus escondites.
Fotos Ricardo Mazalán. AP
NABUSIMAQUE
Nabusimake, “donde nace el sol” en arhuaco, situado en el centro de la Sierra Nevada, a orillas del río de piedras lisas que divide el Departamento del Cesar con el Magdalena, a dos horas de Pueblo Bello, es el escenario sagrado de la cultura Arhuaca. Es el sitio destinado para reuniones o simplemente el lugar de paso a donde llegan los indígenas a descansar, a hacer sus pagamentos, ofrendas o a preparar sus alimentos para luego seguir su camino por la tierra donde nació su espíritu.
En el centro del valle, donde la luz es infinita y los rayos solares se esconden entre los árboles de troncos nudosos con raíces que no tienen fin, está el asentamiento sagrado. Los urakus (casas) de paredes de bahareque, madera, muro externo en piedra y techos cónicos de paja, están construidas alrededor de una red de caminos, unas al lado de las otras, formando un poblado de 50 casas redondas, cuadradas o rectangulares, con una pequeña oficina-hospital, comisariato, cárcel y cercado por una pared casi inquebrantable. Es la capital de la Sierra Nevada.
En el centro del valle, donde la luz es infinita y los rayos solares se esconden entre los árboles de troncos nudosos con raíces que no tienen fin, está el asentamiento sagrado. Los urakus (casas) de paredes de bahareque, madera, muro externo en piedra y techos cónicos de paja, están construidas alrededor de una red de caminos, unas al lado de las otras, formando un poblado de 50 casas redondas, cuadradas o rectangulares, con una pequeña oficina-hospital, comisariato, cárcel y cercado por una pared casi inquebrantable. Es la capital de la Sierra Nevada.
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