Visita al Diario Montañés,
Ayer la clase del taller de
prensa fuimos a visitar las nuevas instalaciones del Diario Montañés ubicadas
en la Avenida de Parayas.
A nuestra llegada nos recibió
Pedro López que lleva treinta años como
relaciones públicas, y además conoce todo el entramado del periódico poniéndose a nuestra disposición para llevarnos
a través del tiempo por toda la historia del Diario.
Nació el 1 de agosto de 1,902,
estaba ubicado en el Pasaje Arcilleros al
lado de la Porticada, comenzó siendo dos hojas y no tenía criterio propio, ya
que pertenecía a la iglesia y lo llamaban la hoja parroquial.
En los años treinta pasó a ser
del movimiento, con buena maquinaria y sus trabajadores eran funcionarios. En el
41 con el gran incendio de Santander quedo destruido ya que su edificio fue
arrasado por el incendio. Desde el año 42 hasta el 90 se ubicó en la calle
Moctezuma
En los años 80, es adquirido
por una empresa cántabra, como negocio a explotar máxime cuando otros periódicos
salen a subasta con la democracia. Alerta es uno de ellos y a la tercera
subasta es adquirido por un grupo de políticos pertenecientes a partido
socialista para así poder controlar un medio,
En esta época el diario se va
organizando fichando gente y comprando maquinaria nueva, saliendo de las cavernas para pasar a las
nuevas tecnologías. Con todas estas innovaciones en el 84 es punta de lanza en
la región. Todavía sus publicaciones son en blanco y negro. Se asocia con varias entidades y es lo que se conoce ahora como grupo Vocento, el Diario Montañés
se dedica a los temas de Cantabria con 120 periodistas y colaboradores se hace
fuerte y empieza a crecer.
En el 95 se comenzó a editar
en color. Con la crisis en ciernes no pueden comprar una rotativa ya que eran excesivamente
caras, pero alquilan una en Valladolid, haciéndose todo el engranaje y
diseño del periódico en Santander. Empieza Internet tímidamente, así como las
televisiones locales y radios. El Diario crea la televisión local llamada 8 Dm
y una emisora de radio en el dial 18 dm. Esta singladura duro unos años y tanto
la televisión como la radio fueron cerradas porque no eran viables y estaban
haciendo un agujero en la empresa peligrando el periódico, pero todo el personal fue reubicado, haciéndose
cada vez más grande y teniendo mucha aceptación entre los anunciantes, de esta
forma vio incrementada tanto su tirada como la
publicidad, que sigue siendo uno de sus motores principales.
Terminado el repaso por la
historias, pudimos ver en unas fotografías de como quedó el edificio donde
estaba ubicada la sede del periódico que fue arrasado por el gran incendio, así
mismo admiramos la primera linotipia, era una máquina donde todos los días se hacían
las letras, que eran de plomo y se fundían y refundían con el peligro para la
salud del operario que respiraba diariamente los efluvios que salían del horno.
Así terminamos nuestro
recorrido por la Sede del Diario Montañés
Los alumnos del Cepa Caligrama
le damos las gracias a Pedro López por su entrega y su paciencia ya que
respondió a todas y cada una de las preguntas que le hicimos, y fueron unas
cuantas.
A.R.G.
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