Frente al Estrecho de Magallanes se extiende la Isla Grande de Tierra del Fuego. El Norte de la Isla es relativamente llano, zona de praderas y pastizales. En contraste, el sur es montañoso, de costas accidentadas, cubiertas de bosques de gran densidad.
Sobre el canal de Beagle las temperaturas oscilan entre los 20° bajo cero y los 27° sobre cero. Existen evidencias de que grupos cazadores se instalaron en el norte de la isla hace unos 10.400 años. Posiblemente hayan llegado del continente a pie por un puente de tierra, una morena terminal, que se convirtió después en la segunda angostura del Estrecho de Magallanes.
Todas las culturas indígenas de Tierra del Fuego son auténticas manifestaciones de costumbres cazadoras, recolectoras y pescadoras, ya que la agricultura nunca se practicó en Patagonia y Tierra del Fuego. Las dificultades del terreno y del clima del lado del Pacífico, en general, estaban compensadas en la época indígena por una fauna marina rica en mamíferos y moluscos. En la región Atlántica abundaban guanacos, zorros y roedores y gran variedad de aves, sector ideal para la caza terrestre, mientras que el Pacifico atrajo a los grupos que vivían sobre el mar. Estas formas de vida que se sustentan ya del mar o de la tierra, representan las dos grandes tradiciones de los pueblos seminómades.
El 21 de octubre de 1520 la escuadra de cuatro veleros que comandaba Fernando Magallanes descubrió el canal que une a los dos océanos. Durante el viaje divisaron fogatas hechas por el hombre al sur del estrecho; debido a estos fuegos, la Isla Grande y demás islas al sur fueron denominadas "Tierra del Fuego".
En el período anterior al comienzo de la colonización en 1880 se estima que habitaban Tierra del Fuego cerca de 11.500 indígenas.
Posteriormente, la ocupación de la isla por parte del hombre blanco (atraído por el oro, los pastizales para cría de ovejas, la caza de ballenas y lobos marinos), el contagio de enfermedades, los asesinos profesionales contratados por estancieros, partidas militares, el hambre y la desnutrición, exterminaron a los nativos, no quedando prácticamente hoy representantes de estos pueblos.
Los Pueblos Canoeros
Los pueblos canoeros son dos: los Alacaluf y los Yámana o Yaghanes; la relación entre ambos es muy íntima y compartían la misma región:
-Los Alacaluf ocupaban la costa occidental de Patagonia (hoy Chile) y las islas situadas entre el Golfo de Penas y la Península de Brecknock.
-Los Yámanas o Yaghanes estaban situados más al Sur ocupando la costa meridional de Tierra del Fuego y todas las islas del archipiélago del Cabo de Hornos; su núcleo más denso ocupaba el Canal de Beagle.
-Los Alacaluf ocupaban la costa occidental de Patagonia (hoy Chile) y las islas situadas entre el Golfo de Penas y la Península de Brecknock.
-Los Yámanas o Yaghanes estaban situados más al Sur ocupando la costa meridional de Tierra del Fuego y todas las islas del archipiélago del Cabo de Hornos; su núcleo más denso ocupaba el Canal de Beagle.
LOS YAMANA O YAGHANES
ECONOMIA Los Yámanas eran excelentes artesanos que supieron adaptarse al suelo y al clima que habitaron. Pese a los escasos recursos materiales desarrollaron notable variedad de utensilios y herramientas. Toda persona confeccionaba con sus propias manos y por sí solo, lo que necesitaba en cuanto a bien material. Apreciaban la habilidad y destreza en el trabajo; difícilmente fabricaban objetos para el trueque, pues todos los esfuerzos se dirigían a cubrir las propias necesidades. Los objetos se construían principalmente de madera, hueso y valvas, sin hacer uso destacado de la piedra ni el mineral de cobre que abundaba en la región. También realizaban cestería con juncos. Si bien eran objetos pocos vistosos estaban dotados de elevada precisión para el uso.
La cestería era la actividad dedicada a la mujer, que en sus ratos libres realizaba con gran destreza. Utilizaba tallos verdes de juncos que luego de un tratamiento de calor y ablandado adquirían la flexibilidad necesaria para el trenzado. Existían tres tipos de trenzado. Los cestos se utilizaban para la recolección de mejillones, caracoles bayas y frutas y siempre disponían de gran cantidad para su uso.
La preocupación vital del indio giraba en torno al alimento necesario, esto constituía el único y efectivo trabajo. Los lobos marinos significaban en toda época y región un suplemento de gran importancia para los Yámanas. Cuando la caza se realizaba en la playa, atacaban al animal provistos de un garrote o roca mediana. En el agua se los atacaba desde el bote con un arpón de punta desmontable.
La ballena: atacaban a este poderoso animal cuando enferma o cansada se acercaba a la costa empujada por las olas. La enfrentaban desde las canoas, arrojándole todas las armas de que disponían causándole muchas heridas hasta desangrarla.
Las aves: de entre la abundancia de aves de la región los Yámanas prefirieron los Pingüinos y Cormoranes, Ocas silvestres y Gansos marinos. Los mataban a veces con hondas, con arcos y flecha, dardos, lanzas y trampas.
LA CANOAPara los desplazamientos en busca de alimentos no emprendían marchas por tierra firme, prefiriendo el uso de la canoa para viajar a lo largo de la orilla o de una isla a otra. Los viajes continuos eran imprescindibles y por eso pasaban la mitad del año navegando.
La canoa estaba compuesta de tres trozos de corteza de árbol cosidas entre sí que le daban la forma y reforzada por una estructura liviana de varillas de madera. La canoa la construía el hombre, y pertenecía a la mujer, quien la tenía bajo su cuidado. Durante el viaje el hombre iba acurrucado en la parte delantera junto a sus armas, aparejos de pesca y arpones. En la parte central, más honda, se encontraban los niños quienes cuidaban del fuego que llevaban encendido sobre una base de tierra y conchillas. La mujer ocupaba la popa, impulsaba y timoneaba la embarcación sosteniendo con ambas manos el único remo.
ARPONPara alimentarse dependían en gran parte de las focas y lobos marinos, que se encontraban en manadas numerosas en las rocas e islas y canales del lugar.
Para cazarlos usaban arpones, armas arrojadizas de asta pesada y recta de unos 3 metros de largo.
El Pequeño Arpón: La punta del arpón es de hueso de costilla de ballena. Para el armado se introduce por presión en la muesca del asta de madera de manera que luego pueda soltarse, quedando sujeta al asta por una correa de cuero de unos 70 cm. Al penetrar la punta en el cuerpo, esta se separa y el asta queda libre entorpeciendo y frenando la huida del animal.
El Arpón Grande: el principio de acción es el mismo que para el pequeño arpón. El mayor tamaño de la punta se debe a que se utiliza para la captura de animales grandes (Ballenas, Lobos marinos) que poseen unas gruesa capa de grasa que es necesario atravesar para que el arpón se afirme.
El Venablo: arma arrojadiza, similar al arpón, para la caza de aves y peces. De punta fija dentada y asta de unos 3 metros. Es un arma liviana de punta doble para cazar peces y simple para aves.
VIVIENDADado que la economía se basaba en la caza y la recolección, la familia estaba en constante desplazamiento, no asentándose más de algunos días en cada lugar. Sus viviendas correspondían a estos hábitos, brindando una protección pasajera y el mantenimiento del preciado fuego. Según la zona construían dos tipos de vivienda:
CHOZA CONOIDAL: Uso en zonas secas y abiertas. La estructura constaba de 10 a 12 troncos finos de unos 2 mts. de altura clavados en tierra e inclinados hacia el centro, esto permitía una rápida expulsión del humo por la abertura superior. Los huecos se cubrían con tierra, raíces y manojos de algas secas y corteza.
CHOZA ABOVEDADA: Uso en zonas boscosas y húmedas. De pareja distribución del calor y rápido secado interior. La estructura constaba de un trenzado de tronquitos delgados clavados en tierra, cubiertos con pieles en invierno y tierra y hojas en verano.
VESTIMENTAPese al rigor del cima de la zona que habitaban, los aborígenes usaban escasa vestimenta. La prenda esencial constaba de una capa corta que les cubría la espalda (Tuweaki) sujeta por una correa alrededor del cuello, generalmente confeccionada con un trozo de cuero de León marino o Guanaco, con el pelo hacia afuera, lo que la hacía impermeable. Tanto hombres como mujeres usaban un taparrabo (Masakana) de forma triangular o rectangular que sujetaban a la cintura por una correa. Se untaban permanentemente el cuerpo con aceite de pescado y grasa de animales marinos para protegerse la piel de la acción del clima. Al contrario de la escasa vestimenta abundaban los adornos y ornamentos con los que ambos sexos se ataviaban sin distinción.
SOCIEDAD En la sociedad Yámana encontramos una extrema dispersión social ya que el grupo se constituía por unas pocas familias aisladas. No tenían jefes aunque los ancianos y hechiceros ejercían una gran influencia. Creían en un ser supremo, WATAUINEWA, el Anciano, creador de lo conocido y en numerosos dioses y espíritus. Los ritos de iniciación de la pubertad de varones y mujeres, eran de importancia fundamental, y constituían algo sagrado y obligatorio, accesible sólo a los miembros de la tribu. Además de significar un adiestramiento y una severa educación para los jóvenes, era una celebración que los adultos disfrutaban especialmente. Tenía un enorme significado para la supervivencia del orden social, ya que en esta ceremonia los jóvenes adquirían todos los derechos del adulto, entre ellos el de casarse y formar una nueva familia. Más adelante, los varones recibían una formación especial que abarcaba la totalidad del patrimonio espiritual e imaginativo de la tribu. Ello se lograba a través del KINA, ceremonia secreta mediante la cual los hombres aspiraban a recordar a las mujeres su superioridad sobre ellas. El KINA, basado en la utilización de disfraces y la dramatización de las creencias y mitos de la tribu, era similar a la ceremonia del HAIN que celebraban los ONAS o SELK'NAM de Tierra del Fuego.
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