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domingo, 10 de julio de 2016

Rindo homenaje a Mauro Muriedas, escultor cántabro trabajo del taller de caligrama










Yo rindo homenaje a Mauro Muriedas
Tuve la gran suerte de conocer personalmente a Mauro Muriedas, en la escuela de artes y oficios de esta ciudad, de la que fui alumna. Él me enseñó a modelar barro, me decía que el tesón y la paciencia eran la clave para poder sacar la obra adelante. Esculpía la madera como nadie, sus obras no necesitaban título, las expresiones de cada talla de la madera que el esculpía, te decía el título. Me enseñó a pasar los dedos con delicadeza por las tallas, para así sentirlas. Era un hombre amable, bondadoso, caballero del arte, nunca jamás le vimos enfadado, él tenía palabras amables para todo el mundo, y disculpaba, aquellos que en un tiempo no le trataron bien, diciendo: eran otros tiempos, se vivía de otra forma, había otros valores, sobre todo el del respeto. No tuvo una vida fácil, tuvo que salvar muchos escoyos, pero nunca maldijo aquellos tiempos. En la escuela de artes, su paciencia y su amor por enseñar eran infinitas, ¡disfrutaba tanto! Un grupo nos quedábamos hasta el final éramos ocho, nos comentaba las vicisitudes por las que pasó, pero sin amargura, la palabra perdón, no le costaba decirla, él que era un hombre honesto, justo, intachable. Su mujer para él fue el gran amor de su vida, cuando esta le faltó, nos comentó un día, siento un desgarro en el alma, una tristeza infinita, pero tengo que seguir adelante, cargando como un fardo, a la tristeza.
Hace unos años se fue a esculpir las nubes pues Dios tuvo envidia de su arte, y quiso llevárselo con él. Se fue casi de puntillas, como no queriendo molestar, Su vida fue sencilla y así la quiso acabar
A.R.G.

sábado, 2 de julio de 2016

RECITAL DE POESÍAY ODA AL FLAMENCO Conchita Vidiella y José Luis Palacios


Ilustración de Lorca para el teatro
Recital de Poesía y Falmenco en la Casa de Cultura de Torrelavega, Declamado por Conchita Vidiella acompañada del guitarrista José Luis Palacios




                                                                                  




RECITAL Poesía  Y Flamenco
                                                    

Ayer asistí al recital de poesía declamado por Conchita Vidiella, estaba acompañada por el gran guitarrista José Luis Palacios.
 Recitó, el romance muerte de Antonio el Camborio  del poemario el romancero Gitano de: Federico García Lorca.
Conchita iba declamando con pasión la muerte de Antonio el Camborio, mientras de las manos de Antonio su guitarra iba llorando y hablando de la encrucijada en la que se vio envuelto y dado muerte a manos de sus primos los cuatro Heredias hijos de Benamejí. La guitarra lloraba como si acabase de ocurrir, José Luis la acompañó con un cante hondo, el silencio y el dolor  hacia los personajes quedó patente en la sala.
Conchita declamaba toda la vivencia del personaje siempre acompañada del tañido de las cuerdas de la guitarra, en perfecta comunión de la declamadora con José Luis y su guitarra, acariciada esta por unas manos inquietas llenas de sentimientos reflejado tanto en la música como en el cante.
Lorca en este poema desgrana hechos relacionados con los gitanos, su cultura y la magia que rodea a este pueblo cargado de tradiciones e historias, que van pasado oralmente de generación en generación. Siendo su arma preferida las navajas; que tanto en las noche de luna llena como en las frías de invierno sus hojas rasgan el silencio de las noche cual ráfagas de plata cuando se desatan las reyertas. Y la guitarra sigue contando su historia con sus notas lastimeras en honor al joven Camborio de dura crin, moreno de verde luna y voz de clavel varonil. La voz potente, y clara de Conchita con todo el sentimiento saliendo de su pecho nos lleva por toda la obra Lorquina haciéndonos vibrar.
Esta fue la primera parte, comenzamos la segunda en la que deja claro su oda dedicada al flamenco, que la ha llevado mucho tiempo llegar hasta el final, pero ahora estaba satisfecha con al término de su obra.
Empieza esta segunda parte con un solo de guitarra, sacándole José Luis el gran abanico de sonidos y emociones al más puro flamenco en un quejio lleno de matices y sonidos.
Conchita recita su oda al flamenco, con empuje, llena de brujería y buen hacer, cargando sus sentimientos en cada palabra, así sus manos y su cuerpo expresan la magia y el embrujo del flamenco. La guitarra sigue con sus sonidos, unas veces fuertes y otras rasgados, como los sentimientos que en ese instante Conchita expresa.
En perfecta armonía fue desgranada la oda cargada de emociones y pasiones en una alteración de ánimos mientras declama y se escuchan a su vez las notas que se escapan de la guitarra de José Luis con tonos bajo o medios en una escala de exaltaciones. Las palabras fluyen con naturalidad y expresividad de los labios de Conchita esparciéndose por el escenario su voz.  El sonido de la guitarra llena el recinto impregnándolo de buen flamenco.
Esta conjunción de música y expresión verbal y corporal es un homenaje a una de las principales señas de identidad de España, el flamenco. El cante, declamar y la guitarra en manos de José Luis, es una nueva creación y una experiencia única, llenando espacios con sensibilidad y cercanía, haciendo que el flamenco te entre por cada poro de tu piel, así en la Oda de Conchita se habla de Bulerías siendo este un cante relacionado con las bodas gitanas. Las Alegrías que son cantes festeros,  Soleares, Deblas cante primitivo, cartageneras etc.
Dejando Patente su pasión por la poesia  las letras y las artes en general; de un manera natural y sencilla, llegando al público e implicandole en su obra, Conchita, te lleva por el mundo mágico del flamenco, de una manera audad y veridica.
Terminado el recital le fue entregado un precioso ramo de flores por su nieta, emocionándose Conchita, se aplaudió mucho a ambos, tanto a Conchita como a José Luis

A.R.G.

martes, 21 de junio de 2016

POR FIN LLEGÓ EL FINAL DE CURSO Taller de Caligrama












Por fin llegó el final de curso

El viernes 17 de junio acabó el curso de la escuela de adultos caligrama, ha sido un recorrido con vicisitudes que hemos ido solventado.
 Con ilusión después de las vacaciones de Semana Santa dejamos atrás veintitantos años de estar ubicados en el IES Marqués de Santillana para disfrutar del nuevo inmueble que ha tardado varios años en acabarse. Pero ha valido la pena esperar, el edificio es una pasada estando dotado de las últimas tecnologías.
Así hemos llegado al final del curso, pasando por na bonita excursión a Valladolid y algún otro evento, como fue la semana cultural, que celebramos en el salón de actos de la Paz, ya que nuestro edificio no posee  uno propio. No se entiende muy bien que una edificación nueva dedicada a la docencia de adultos no tenga un salón de actos donde proyectar todo cuanto se trabaja en el centro recurriendo a uno de fuera, por lo demás ninguna pega.
El martes el taller de Prensa tuvimos fiesta, invitamos a la escuela de adultos de Cabezón de la Sal, devolviéndoles así  la  invitación que nos hicieron ellos a mitad de curso, y como los alumnos del taller de Cervantes, teníamos ganas de despedirnos, el viernes hicimos otra merienda, en la que cada uno aportaba una vianda o un buen vino.
Así el buen yantar quedo patente pues las viandas desaparecieron estando todos en buena lid, disfrutando con hidalguia de la buena mesa, además tuvimos ayuda, ya que se presentó el alcalde con su sequito, participando del  exquisito sustento hecho por todos nosotros, también subieron todo el cuadro de profesores y el director, redondeando así la tarde.
Recogimos las sobras, colocamos las mesas, barrimos en el suelo dejándolo todo como estaba, y nos despedimos dándonos los teléfonos y correos para no perder el contacto.
Dejamos el centro hasta el próximo septiembre en que retomaremos nuestras clases, y cafés de después de estas.
Y con este escrito me despido y a todos los que leáis esto os deseo un buen verano y nos vemos al final de este
Un abrazo para todos
A.R.G.