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viernes, 9 de diciembre de 2011

DAMA DE BAZA ESPAÑA

La Dama de Baza es una escultura ibera labrada en piedra caliza policromada, del siglo IV a. C. Se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid.

Contenido

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[editar] Hallazgo

Esta obra fue encontrada el 22 de septiembre de 1970 por el arqueólogo Francisco José Presedo Velo en el Cerro del Santuario, necrópolis de la antigua Basti (Baza), en la provincia de Granada (España).
Estaba dentro de una cámara funeraria de 2,60 y 1,80 m de profundidad, donde había además un ánfora púnica que se comunicaba con la superficie por medio de un embudo, a través del cual seguramente se hacían desde el exterior, libaciones como ofrendas líquidas. Esto indica que se profesaba culto a la persona allí enterrada.
Objetos metálicos hallados junto a la Dama (M.A.N.)
Delante de la dama había un pequeño amontonamiento de armas quemadas y otros objetos que formaban la panoplia de un guerrero. Los arqueólogos, en base a esto, llegaron a la conclusión de que podría tratarse del enterramiento de un importante guerrero. Sin embargo, recientes estudios realizados en los restos encontrados en el interior de la Dama revelan que éstos pertenecieron a una mujer.
Las teorías que se barajan actualmente son que podría haberse tratado de una guerrera divinizada (en relación a las falcatas y otras armas encontradas en el yacimiento) o de una reina-sacerdotisa. Si bien el carácter sacro de la persona allí enterrada es más que evidente, no lo es tanto su carácter guerrero. Es posible que dichas falcatas sean simples ofrendas o demarcadores del prestigio social del que gozaba la persona allí enterrada (debido a lo costosa que era la elaboración de una de estas "espadas"), por lo que se tiende a pensar que se tratara con más probabilidad de una figura femenina de gran impotancia social, como una reina o hechicera.

[editar] Descripción y significado

La dama se halla sentada en un trono que tiene unas alas bastante largas en el respaldo. Las patas delanteras del trono son garras de león. La superficie está rematada con la técnica del estucado y pintada después en azul, rojo, castaño y negro, todo ello aglutinado con yeso.
Detalle de la Dama de Baza.
Su rostro muestra unas facciones algo toscas. Tiene el pelo negro, con dos grandes ondas laterales que asoman por debajo de un tocado compuesto por una cofia o tiara que cubre parcialmente las orejas y que además está decorada con tres bandas. Lleva unos pendientes de gran tamaño que están huecos y que cuelgan directamente del lóbulo de la oreja. El cuello está cubierto por cuatro gargantillas y a continuación luce un collar formado por cuentas en forma de tonel al que se enganchan cinco colgantes. Otro gran collar se muestra con tres piezas en forma de corazón. En los dedos tiene numerosos anillos y en cada muñeca se pueden ver varios aros.
Como vestimenta lleva una túnica azul con una cenefa en la parte inferior. Debajo de la túnica se aprecian dos sayas, la segunda apoyada sobre los zapatos. Tiene además un manto que va desde la cabeza a los pies; está abierto por delante formando pliegues en los laterales de la cabeza y sobre el cuerpo.
La dama sostiene cuidadosamente en su mano izquierda un pichón pintado de azul cuyo ojo está representado por un círculo negro.
Cerámicas del ajuar (M.A.N.)
Las figuras escultóricas que conocemos con el nombre de damas (nombre que se viene dando a partir de la primera hallada en excavaciones, que fue la Dama de Elche) pertenecen al arte íbero. Todas ellas llevan ricos ropajes y adornos muy lujosos, y representan a alguna diosa que en algún caso podría ser Tanit. Todas las encontradas hasta el momento tienen una cavidad que se supone para depositar las cenizas fúnebres o bien para confiar algún tipo de ofrenda u objeto litúrgico. Ninguna de ellas se puede tomar como un ejemplo aislado. Son un buen ejemplo del arte íbero con influencias del Mediterráneo oriental y del mundo griego.

Girardon escultor quetrajo a Francia el arte barroco Francia



Apolo servido por  las Ninfas
François Girardon
(Troyes, Francia, 1628-París, 1715) Escultor francés. Durante una estancia en Roma en su juventud estudió a fondo el arte de la Antigüedad, hecho que marcó decisivamente su producción posterior, la más cercana al clasicismo del período barroco francés. Al regresar a Francia en 1652, trabajó principalmente para Luis XIV. Por encargo del soberano realizó numerosas obras para los jardines de Versalles bajo la dirección de Le Brun, en particular el famoso Apolo servido por las ninfas, considerado una de las grandes obras de la escultura francesa del siglo XVII. Resultan más interesantes estas obras mitológicas que las de carácter áulico y celebrativo, como el monumento al cardenal Richelieu de la iglesia de La Sorbona o la desaparecida estatua ecuestre de Luis XIV. Se le deben también numerosos retratos en forma de busto

PALIMPSESTO Viajero de Arquimedes de Siracusa

A)    Manuscrito antiguo que conserva huella de una escritura anterior

B)    Tablilla utilizada antiguamente en la que se podía borrar lo escrito, para escribir de nuevo

PALIMPSESTO:

Hace referencia a un pergamino o vitelaque se usaba en el s.VII, era menos costoso que preparar un nuevo pergamino.
Según Ylares, es una voz apropiada al momento actual del ahorro..

PALIMPSESTO DE ARQUIMEDES:  Al que el mismo Ylares nos remite a un texto de Arquimedes de Siracusa (287 a.c. 212 a.c.) Matemático, Físico, ingeniero, inventor y astronomo griego, que posteriormente fue borrado y usado para escribir oraciones y sálmos, con lo que el texto antigüo se volvió ilegible.
Esta obra estuvo desaparecida hasta el año 1907 cuando un investigador la encontró la reconoció, y pudo transcribir parte del contenido original de Arquimedes.
En la primera guerra mundial, volvió a desaparecer reapareciendo de nuevo en 1998 en una subasta de la galeria Christle. Un coleccionista la adquirió y donó al museo Walters de Baltimore. Finalmente el Palimpsesto viajero se restauró y se estudió con la ayuda de nuevas técnicas de imagen

Palimpsesto de Arquímedes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Página del Palimpsesto de Arquímedes. El texto litúrgico es el que puede leerse de arriba hacia abajo, mientras que la obra de Arquímedes es el texto más débil que se puede leer de izquierda a derecha.
El palimpsesto de Arquímedes es el nombre por el que se conoce comúnmente a un palimpsesto -texto antiguo escrito sobre otro anterior en pergamino- formando un códice, que originalmente fue una copia en griego de diversas obras de Arquímedes, antiguo matemático, físico e ingeniero de Siracusa y de otros autores. Posteriormente fue borrado rudimentariamente y usado para escribir salmos y oraciones de un convento

Historia
Arquímedes vivió en el siglo III a. C., pero el palimpsesto, que contiene una copia de parte de su obra, no fue escrito hasta el siglo X por un escriba anónimo. En algún momento del siglo XII el manuscrito fue desatado, rascado y lavado, junto con al menos otros seis manuscritos en pergamino, entre los que se incluía uno con obras de Hipérides. Las hojas de pergamino fueron dobladas por la mitad y reutilizadas para copiar un texto de carácter litúrgico de 177 páginas, de manera que cada página del escrito antiguo se convirtió en dos páginas del texto litúrgico. Sin embargo, el borrado no fue completo, y la obra de Arquímedes está ahora accesible gracias a que el trabajo científico y académico realizado entre 1998 y 2008 utilizando métodos de procesamiento digital de imágenes obtenidas utilizando diversas frecuencias de radiación, incluyendo radiación infrarroja, luz ultravioleta, y rayos X.[2] [3] El académico Constantine Tischendorf visitó Constantinopla (actual Estambul) en la década de los años 1840, e intrigado por el escrito matemático griego visible en el palimpsesto, se llevó con él una de sus páginas. Esta página actualmente se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge. Sin embargo, sería el filólogo danés Johan Ludvig Heiberg (1854-1928) quien se daría cuenta, cuando inspeccionó el palimpsesto en 1906, que se trataba de un texto de Arquímedes, y que contenía obras que se creían perdidas.
Stomachion es un puzzle de disección cuya descripción aparece en el palimpsesto de Arquímedes.
Tras realizar un tratamiento de las páginas del palimpsesto, el texto original de Arquímedes puede ahora leerse con claridad.
Johan Ludvig Heiberg tomó fotografías de la obra, a partir de las cuales obtuvo transcricpiones que publicó entre 1910 y 1915. Sin embargo, su trabajo quedó interrumpido por el inicio de la primera guerra mundial. Poco después, la obra fue traducida al inglés por Thomas Heath, momento en que comenzó a ser más accesible y conocida por los colectivos de historiadores, físicos y matemáticos. El texto quedó en posesión de la biblioteca de Constantinopla y pronto desapareció. Se desconoce cómo reapareció en Francia tras la Primera Guerra Mundial como propiedad de un coleccionista particular que asegura que fue comprado en Estambul por su abuelo.[4]
Desde la década de los años 1920 el manuscrito permaneció en París, en poder de un coleccionista de manuscritos y sus herederos. En 1998 la discusión sobre la propiedad del manuscrito llegó a la Corte Federal del Estado de Nueva York, en el caso que enfrentaba al Patriarcado de Jerusalem contra Christie's, Inc. Según el Patriarcado, el manuscrito pertenecía a la biblioteca del monasterio de Mar Saba, que lo había adquirido en 1625, habiendo sido robado de uno de sus monasterios en la década de los años 1920. sin embargo, el juez dictaminó en favor de la casa de subastas Christie's, considerando que la acción reivindicatoria del Patriarcado de Jerusalem estaba prescrita. Tras la sentencia, Christie's subastó el palimpsesto, que se vendió por 2 millones de dólares a un comprador anónimo. Simon Finch, el representante del comprador anónimo, indicó que se trataba de un americano de carácter privado que trabajaba en la industria de alta tecnología, y matizó que no se trataba de Bill Gates.[5] La revista alemana Der Spiegel informó de que el comprador probablemente podría ser Jeff Bezos.[6]
El Palimpsesto de Arquímedes fue sometido entre los años 1999 y 2008 a un intenso estudio en el Museo Walters, en Baltimore, Maryland, así como a un proceso de restauración (el pergamino había sufrido deteriroros por efecto del moho). Los trabajos fueron dirigidos por el Dr. Will Noel, curador de manuscritos del Museo, y bajo la gestión de Michael B. Toth, junto con la Dra. Abigail Quandt al cargo de los trabajos de conservación del manuscrito.
Por otro lado, un equipo de científicos de la imagen utilizó un sistema de procesamiento informático de las imágenes digitales procedentes de varias bandas espectrales, entre las que se incluían la luz ultravioleta y la visible, para revelar la mayor parte del texto oculto, incluyendo la obra de Arquímedes. Tras procesar y digitalizar el palimpsesto completo en tres bandas espectrales hasta 2006, en 2007 redigitalizaron la imagen del palimpsesto en 12 bandas espectrales.[7] El equipo procesó digitalmente las imágenes para revelar una mayor parte del texto oculto en pseudocolor. También digitalizaron las imágenes originales de Heidbergo. Por último Reviel Netz, de la Universidad de Stanford, y Nigel Wilson crearon una transcripción diplomática del texto, rellendando los vacíos de la transcripción de Heiberg con las nuevas imágenes. Todas las imágenes se encuentran actualmente alojadas en la página web archimedespalimpsest.net.
Además, en algún momento posterior a 1938, algún propietario del manuscrito falsificó cuatro imágenes religiosas de estilo bizantino que incluyó en el manuscrito con la finalidad de incrementar su valor. Se creía que estas imágenes habían hecho que el texto que había debajo se volviese completamente ilegible, pero en mayo de 2005 se utilizó un sistema de rayos X de alta definición para intentar revelar aquellas partes del pergamino que hasta ese momento no habían salido a la luz. La fluorescencia producida con los rayos X permitió acceder también a esa parte del texto oculto.[8]
En abril de 2007 se anunció el descubrimiento de un nuevo texto en el palimpsesto, consistente en un comentario a la obra de Aristóteles atribuido a Alejandro de Afrodisias. Antes se había descubierto un texto de Hipérides, un político ateniense del siglo IV a. C.,[1] y en particular de su discurso Contra Diondas, que fue publicado en 2008 en la revista académica alemana Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, vol. 165.[9]
El 29 de octubre de 2008, coincidiendo con el décimo aniversario de la adquisición del palimpsesto por subasta, toda la información derivada del documento, incluyendo imágenes y transcripciones, fueron alojadas en Internet para su uso bajo una Licencia Creative Commons, y las imágenes procesadas del palimpsesto fueron publicadas en orden en Google Libros.[10]












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125 aniversario de diego ribera banco de mejico y frida

jueves, 8 de diciembre de 2011

PARQUE GÚEL BARCELONA ESPAÑA

El Parque Güell (Park Güell en su denominación original) es un gran jardín con elementos arquitectónicos situado en la parte superior de la ciudad de Barcelona (España), en la vertiente que mira al mar de la montaña del Carmelo, no muy lejos del Tibidabo. Pertenece al barrio de La Salud, en el distrito de Gracia. Ideado como urbanización, fue diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí, máximo exponente del modernismo catalán, por encargo del empresario Eusebi Güell. Construido entre 1900 y 1914, fue inaugurado como parque público en 1922. En 1984 la Unesco incluyArchivo:Park Güell06.jpgó al Parque Güell dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».
El Parque Güell es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí: pertenece a su etapa naturalista (primera década del siglo XX), periodo en que el arquitecto perfecciona su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza, poniendo en práctica toda una serie de nuevas soluciones estructurales originadas en sus profundos análisis de la geometría reglada. A ello añade el artista catalán una gran libertad creativa y una imagArchivo:Park Güell07.jpginativa creación ornamental: partiendo de cierto barroquismo sus obras adquieren gran riqueza estructural, de formas y volúmenes desprovistos de rigidez racionalista o de cualquier premisa clásica.[1] En el Parque Güell desplegó Gaudí todo su genio arquitectónico, y puso en práctica muchas de sus innovadoras soluciones estructurales que serán emblemáticas de su estilo organicista y que culminarán en la Sagrada Familia.
El parque fue concebido por Güell y Gaudí como un conjunto estructurado donde, dentro de un incomparable marco de belleza natural, se situarían unas viviendas de alto standing, con todos los adelantos tecnológicos de la época para procurar el máximo confort, con unos acabados de gran calidad artística. Asimismo, idearon un conjunto impregnado de un fuerte simbolismo, ya que procuraron sintetizar en los elementos comunes del parque muchos de los ideales tanto políticos como religiosos que compartían mecenas y arquitecto: así, serán perceptibles en el conjunto conceptos procedentes del catalanismo político –sobre todo en la escalinata de acceso, donde se representan los Países catalanes–, y de la religión católica –en el Monumento al Calvario, ideado en principio como capilla–. También es importante el elemento mitológico: según parece, Güell y Gaudí se inspiraron en el Templo de Apolo de Delfos para su concepción del parque.[2]
Por otro lado, numerosos expertos han querido ver en el parque una serie de referencias de variado signo, debido a la compleja iconografía aplicada por Gaudí al conjunto del proyecto urbanístico, referencias que van desde la reivindicación política hasta la exaltación religiosa, pasando por la mitología, la historia o la filosofía. En concreto, muchos estudiosos pretenden ver referencias a la masonería, hecho poco probable debido a las profundas creencias religiosas tanto de Gaudí como del conde Güell, y en todo caso no probado por ningún indicio objetivo en toda la historiografía del arquitecto modernista. La multiplicidad de símbolos desarrollada en el Parque Güell es, como se ha dicho, de signo político y religioso, en todo caso con cierto carácter mistérico debido al gusto de la época por los enigmas y acertijos.[3]

Historia

El parque debe su nombre a Eusebi Güell, rico empresario catalán miembro de una influyente familia burguesa de la ciudad condal. Hombre polifacético y de gran cultura, fue escritor, pintor, lingüista, químico y biólogo.[4] Asimismo, militó en el catalanismo y fue diputado en las Cortes (1878). En 1910 fue nombrado conde por el rey Alfonso XIII. Amigo íntimo y mecenas de Gaudí, le encargó muchas de las obras efectuadas por el arquitecto modernista, sin interferir en sus decisiones artísticas. Para el conde Güell, Gaudí construyó, además del Parque Güell, el Palacio Güell, las Bodegas Güell, los Pabellones Güell y la cripta de la Colonia Güell.
El Parque Güell se formó por la unión de dos fincas, Can Muntaner de Dalt y Can Coll i Pujol,[5] en la llamada "Montaña Pelada" (hoy día Turó del Carmel), adquiridas por Güell en 1899. El terreno había pertenecido al marqués de Marianao (alcalde de Barcelona en 1905-1906 y 1910-1911), promotor del Parque de Samà en Cambrils, obra de Josep Fontserè (1882), uno de los maestros de Gaudí; según los expertos, el Parque de Samà pudo servir de influencia para el arquitecto reusense. El conde Güell se instaló en una gran mansión situada en el recinto del parque antes de su urbanización, la Casa Larrard, que Gaudí reformó entre 1906 y 1922;[6] actualmente es un colegio (CEIP Baldiri Reixac).
Fue el conde Güell quien proyectó convertir la falda de la montaña en una urbanización, encargo que encomendó a Gaudí, con el que mantenía una fructífera relación profesional desde 1878, fecha en que el empresario quedó impresionado con el talento del joven arquitecto al ver una obra suya (una vitrina realizada para la Guantería Comella) en la Exposición Universal de París de ese año. Junto con Gaudí trabajaron algunos de sus colaboradores más habituales, como Josep Maria Jujol, Francesc Berenguer, Joan Rubió y Llorenç Matamala. Las obras corrieron a cargo del contratista Josep Pardo i Casanovas.
Güell y Gaudí tenían en mente un proyecto al estilo de las ciudades-jardín inglesas (lo que queda manifiesto en la ortografía inicial Park Güell), siguiendo las teorías de Ebenezer Howard. El conde Güell tenía experiencia con la organización laboral inglesa, como se vio reflejado en su proyecto de ciudad obrera de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló.[7] Asimismo, Güell se inspiró para las zonas ajardinadas en el Jardín de la Fontaine de la ciudad de Nîmes, donde vivió en su juventud.[8]
Casa Trias, obra de Juli Batllevell.
Sin embargo, pese al empeño puesto por ambos, el proyecto fue un fracaso comercial: estaba previsto construir una urbanización de gran categoría, con aproximadamente 60 viviendas diseminadas en un inmenso jardín, en las inmediaciones de la ciudad y con una vista panorámica sobre toda Barcelona. Pero el proyecto resultó poco atractivo para los barceloneses –que encontraron que la zona, entonces poco urbanizada, quedaba lejos del centro de Barcelona– y sólo se vendieron dos parcelas: una de ellas es la actual Casa-Museo Gaudí, donde vivió el arquitecto entre 1906-1925, obra de su colaborador Francesc Berenguer; y la otra la Casa Trias, propiedad del abogado Martí Trias i Domènech, amigo de Güell y Gaudí, obra del arquitecto Juli Batllevell (1906).[9]
Hacia 1906 ya se empezó a ver que el proyecto no daría el fruto esperado; aún así, las obras siguieron en marcha para las zonas comunes de la urbanización, hasta 1914, en que fueron paralizadas tras el inicio de la Primera Guerra Mundial. Después de la muerte del conde Güell en 1918, sus herederos decidieron vender al Ayuntamiento de Barcelona el parque para convertirlo en público. La primera cuota de 500.000 pesetas la pagó el Ayuntamiento a la sociedad anónima creada por los herederos de Güell después del fallecimiento de Gaudí (1926), y ese mismo año se abrió el parque, que desde entonces es uno de los puntos neurálgicos de la ciudad de Barcelona, lugar de celebración de numerosos espectáculos y actos públicos y centro de gran interés turístico.
En 1969 el Parque Güell fue nombrado Monumento Histórico Artístico, y en 1984 la Unesco lo incluyó dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».[10] Entre 1987 y 1994 se hizo una restauración del parque, a cargo de Elies Torres i Tur y Josep Antoni Martínez i Lapeña, con la colaboración de Joan Bassegoda.[11] Queda pendiente un proyecto de adecuación de la cara norte de la montaña –que no entró en el proyecto de Gaudí–, especialmente la zona de la fuente de San Salvador de Horta y del Castillo d'en Frey, mansión señorial construida en los años 1920 y derruida en los años 1960, del que sólo quedan vestigios de las murallas.[12]

[editar] Descripción

Vista general del parque.
El parque tiene una extensión de 17,18 hectáreas (0,1718 kilómetros cuadrados). Se trata de un terreno devónico, formado por estratos de pizarra y caliza.[13] En el diseño se pone claramente de manifiesto la mano de un arquitecto, y el estilo peculiar de Gaudí resulta evidente en cualquier elemento, por pequeño que sea. Existen formas onduladas, parecidas a los ríos de lava, y paseos cubiertos con columnas que tienen formas de árboles, estalactitas y formas geométricas. Muchas de las superficies están cubiertas con pedazos de cerámica o de vidrio a modo de mosaicos de colores, que recibe el nombre de trencadís. Por su localización al margen de la urbe y a una altitud elevada, este parque es un remanso de paz que contrasta con el ruido y frenesí de la capital catalana.
Gaudí se empeñó en lograr una perfecta integración de sus obras en la naturaleza. Prueba de ello son las columnas constituidas de piedras de tamaños y formas muy variables, que sugieren troncos de árboles, estalactitas y cuevas naturales. Los ángulos rectos no aparecen en ningún lugar: las columnas están inclinadas como palmeras. Cuando Gaudí se hizo cargo del proyecto la zona estaba deforestada –como indicaba su nombre de Montaña Pelada–, por lo que mandó plantar nueva vegetación, escogiendo especies mediterráneas autóctonas, las que mejor se adaptaban al terreno: pino, algarrobo, encina, eucalipto, palmera, ciprés, higuera, almendro, ciruelo, mimosa, magnolia, pita, lentisco, hiedra, maquia, coscoja, retama, jara, romero, tomillo, lavanda, salvia, etc.[14]
Gaudí lo concibió con un sentido religioso a la vez que orgánico y urbanístico, ya que aprovechó el desnivel de 60 metros que tiene la montaña (cuya altura oscila de 150 a 210 metros) para proyectar un camino de elevación espiritual, situando en su cima una capilla, que finalmente no se construyó, en el lugar que actualmente ocupa el monumento al Calvario (o Colina de las Tres Cruces).
Un proyecto paralelo al del Parque Güell y excelente muestra de jardín diseñado por Gaudí son los Jardines de Can Artigas, en La Pobla de Lillet (1905-1907), encargo del industrial textil Joan Artigas i Alart. Intervinieron en esta obra operarios que habían trabajado en el Parque Güell, realizando un proyecto parecido al del famoso parque barcelonés, por lo que las similitudes estilísticas y estructurales son evidentes entre ambas obras. Como en el Parque Güell, Gaudí diseñó unos jardines plenamente integrados en la naturaleza, con un conjunto de construcciones de líneas orgánicas que se integran perfectamente con el entorno natural.[15]

La entrada

Archivo:Park Güell02.jpg
La entrada al parque.
El acceso al parque presenta una estructura alegórica de gran simbolismo donde, dentro de los parámetros conceptuales que compartían Gaudí y el conde Güell, centrados en el catalanismo político y en la religión católica, se presenta la urbanización como una alegoría que representa lo más elevado del mundo terrenal y espiritual, con referencias tanto al avance de la industria y el desarrollo de la burguesía como a la cultura de tradición clásica grecorromana y, especialmente y por encima de todo, la presencia de la religión: el acceso al parque representa la entrada al Paraíso, al lugar utópico donde reina la calma y el bienestar.[3]
Puerta diseñada por Gaudí que no llegó a construirse.
Gaudí situó la entrada en la parte más baja de la montaña (calle Olot), la más cercana al núcleo urbano. Como acceso ideó una entrada monumental con un par de gacelas mecánicas que se abrirían con las dos puertas, pero que no llegó a construirse. En su lugar se ubicó una puerta de hierro forjado, representando hojas de palmito, que fue trasladada al parque en 1965 procedente de la Casa Vicens, una de las primeras obras de Gaudí.[16] El parque cuenta con otros seis ingresos: dos laterales en cada extremo de la calle Olot, donde se sitúa la entrada principal, dos en la Avenida del Coll del Portell y otra en la Carretera del Carmel.
En los dos lados de la reja de entrada se sitúan dos pabellones, que estaban destinados a portería, y a administración y mantenimiento de la urbanización. Junto a los pabellones nace una muralla que tenía que envolver el recinto, aunque sólo se construyó parcialmente; está construida con piedra rústica del lugar y rematada con cerámica, donde destacan los medallones con las inscripciones “Park” y “Güell”. Tanto la muralla como los pabellones se construyeron entre 1900 y 1903.
En la entrada se sitúa un vestíbulo de 400 metros cuadrados para organizar los accesos al parque, a cuyos lados se sitúan dos áreas de servicio a modo de grutas, la de la izquierda para garaje y almacén, y la de la derecha para refugio de carruajes. Esta última tiene una sala circular sostenida por una columna central de forma cónica, con una estructura que recuerda las patas de un elefante; dicha columna es semejante a la de la cripta del Monasterio de Sant Pere de Rodes, posible lugar de inspiración del arquitecto.[17] Esta sala tiene la particularidad de que el sonido viaja por sus paredes, por lo que es común ver a dos personas en sus extremos hablando el uno con el otro de espaldas.

[editar] Los pabellones

Pabellones de entrada.
Los pabellones de entrada son del más puro estilo gaudiniano, con una estructura orgánica reflejo del profundo estudio que Gaudí hacía de la naturaleza. Realizados con mampostería de piedra del lugar, destacan por sus bóvedas en forma de paraboloide hiperbólico,[18] cubiertas con cerámica de vivos colores. Gaudí utilizó la técnica de la bóveda catalana o bóveda tabicada, que consistía en la superposición de varias capas de ladrillos con argamasa.[19] Algunas de las estructuras eran prefabricadas y luego instaladas en sus lugares correspondientes, adelantándose Gaudí de nuevo a las técnicas de construcción actuales.
El pabellón más pequeño, destinado a administración, tiene dos plantas, terraza y una torre coronada por la típica cruz gaudiniana de cuatro brazos, que se alza a 29 metros del suelo. El pabellón más grande, la portería, tiene tres plantas, y está rematado con una cúpula en forma de seta (amanita muscaria). Los pabellones combinan la piedra rústica con la cerámica en “trencadís”. Por su fantasía formal y cromática se ha sugerido que los pabellones evocan la casa del cuento de Hänsel y Gretel, cuya versión operística, a cargo de Engelbert Humperdinck, se representaba en el Liceu en 1901, año de construcción de los pabellones.[20]

[editar] Escalinata

Dragón de la escalinata.
Del vestíbulo de entrada parte una escalinata que conduce a la plaza central de la urbanización, construida entre 1900 y 1903. Está dispuesta simétricamente alrededor de una escultura de salamandra que se ha convertido en el emblema del jardín y de Barcelona. Puede representar la salamandra alquímica, que simboliza el elemento fuego, aunque también se suele interpretar como un dragón, quizá el mitológico Pitón del templo de Delfos.[21]
La escalinata está ubicada entre muros almenados, y tiene tres tramos de once escalones y uno de doce. En su zona central alberga tres fuentes con conjuntos escultóricos, que representan los países catalanes: Cataluña norte, francesa, y Cataluña sur, española.[22] En la primera fuente Gaudí situó un círculo como símbolo del mundo y un compás como símbolo del arquitecto. La segunda fuente contiene el escudo de Cataluña y una serpiente, como alusión a la medicina –o bien representando a la serpiente Nejustán que llevaba Moisés en su cayado–, rodeados de flores de eucalipto.[23] En la tercera fuente, el dragón o salamandra representa a la ciudad de Nîmes (presente en el escudo de esta ciudad), lugar donde se crio Güell; sobre esta figura hay una pequeña construcción en forma de trípode, en alusión al utilizado por la pitonisa de Delfos.[24] En el último tramo de la escalinata se sitúa un banco en forma de odeón, situado de forma que le da el sol durante el invierno y la sombra durante el verano.
A uno de los lados de la escalinata se sitúa el colegio CEIP Baldiri Reixac (antigua casa del conde Güell), mientras que al otro se encuentra el Jardín de Austria, proyectado en los años 1960 por Lluís Riudor i Carol.[12]

[editar] Sala Hipóstila

Sala Hipóstila.
Artículo principal: Sala de las cien columnas
Sobre la escalinata se sitúa la Sala Hipóstila o Sala de las Cien Columnas, que sirve de soporte a la plaza superior. Construida entre 1907 y 1909, esta sala fue pensada para funcionar como mercado para el barrio residencial que Gaudí estaba creando, pero actualmente no cumple tal función y sólo la utilizan algunos músicos para disfrute de los turistas por la buena acústica que ofrece.
Está compuesta por 86 columnas estriadas, de 6 metros de alto y 1,20 de diámetro; confeccionadas de mortero y escombro simulando mármol, tienen revestimiento de “trencadís” hasta una altura de 1,80 m. Las columnas exteriores están ligeramente inclinadas para lograr un mejor equilibrio estructural. Son de orden dórico, aunque de ábaco octogonal en vez de cuadrado, parecidas a estalagmitas gigantes en una cueva. El techo está confeccionado con bóvedas semiesféricas revestidas con “trencadís” blanco, entre cuyos espacios se sitúan 4 plafones circulares (rosetas), que representan las cuatro estaciones del año, con dibujos de soles de 20 puntas, y 14 más pequeños que representan el ciclo lunar, con dibujos de remolinos y espirales.[25] Los plafones fueron obra de Jujol, el colaborador de Gaudí con más fantasía creativa.

[editar] La plaza

Banco ondulante.
El punto central del parque lo constituye una inmensa plaza de forma oval, de 3.000 metros cuadrados, construida entre 1907 y 1913. Su borde sirve de banco y ondula como una serpiente de 110 metros de longitud. Está recubierto de pequeñas piezas de cerámica y cristal obra de Josep Maria Jujol, con una de las técnicas preferidas del arquitecto, el “trencadís”. Según el plano original, la plaza central debía ser un teatro griego, apto para las reuniones comunitarias y para la celebración de eventos culturales y religiosos. En su parte exterior contiene un friso cubierto de gárgolas para desaguar la lluvia, así como pequeñas figuras en forma de gota de agua.
El banco ondulante está formado por una sucesión de módulos cóncavos y convexos de 1,5 m, con un diseño ergonómico adaptado al cuerpo humano.[26] La base es de “trencadís” blanco, y se corona con una decoración cerámica que recuerda los collages dadaístas o surrealistas, con motivos generalmente abstractos, pero también algún elemento figurativo, como los signos del Zodíaco, estrellas, flores, peces, cangrejos, etc. El “trencadís” se construyó con materiales de desecho, baldosas, botellas y trozos de vajilla. Predominan los colores azul, verde y amarillo, que para Gaudí simbolizaban la Fe, la Esperanza y la Caridad; Jujol incluyó también rosas y frases alegóricas en homenaje a la Virgen María, en catalán y en latín.
Esta plaza está sin pavimentar, debido a que el agua que recoge procedente de precipitaciones es drenada y canalizada por las columnas que la sostienen y es acumulada en un depósito subterráneo de 1.200 m3, y posteriormente empleada para regar el parque.[20] Si el depósito sobrepasa un límite determinado, el agua sobrante es expulsada por la salamandra que da la bienvenida al parque. Debido al fracaso de la urbanización, en 1913 el conde Güell decidió comercializar el agua bajo la marca SARVA (“sar” y “va” son dos letras en sánscrito, iniciales de Shivá y Vishnú, dioses hindúes que significan el Todo).[27]

[editar] Los viaductos

Viaducto del parque.
Gaudí construyó una serie de viaductos para transitar por el parque, lo suficientemente anchos para el paso de carruajes, y con unos caminos porticados por debajo para el paso de transeúntes. Los caminos tienen una longitud total de tres kilómetros, salvando el desnivel de la montaña y comunicando de forma óptima el nivel inferior con el superior. Los viaductos tienen soluciones estructurales diferenciadas, inspiradas en distintos estilos arquitectónicos: el inferior (Viaducto del Museo) en estilo gótico, el intermedio (Viaducto del Algarrobo) barroco y el superior (Viaducto de las Jardineras) románico.[28]
El camino principal, llamado del Rosario por tener una hilera de bolas de piedra a modo de cuentas de un rosario, parte de la plaza central atravesando el parque en sentido transversal; tiene diez metros de ancho, y se construyó sobre una antigua calzada romana que conducía a San Cugat del Vallés.[7] También destaca el llamado Pórtico de la Lavandera –por una columna esculpida en forma de lavandera–, que rodea la Casa Güell, y que tiene forma de claustro románico, con una doble hilera de columnas, las interiores inclinadas para soportar mejor el peso; un segundo tramo del pórtico es una rampa en forma de espiral, con columnas helicoidales. En la entrada del pórtico se encuentra una puerta de hierro con forma de “hígados de ternera”, según una famosa frase de Salvador Dalí.[29]

[editar] El Calvario

El Calvario.
En el lugar donde se habría situado la capilla, en la cima del monte, Gaudí construyó un monumento en forma de Calvario de tres cruces. Inspirado por el hallazgo de unas cuevas prehistóricas en el parque –donde se hallaron restos fósiles que fueron estudiados por Norbert Font i Sagué–,[7] Gaudí concibió el Calvario como un monumento megalítico, al estilo de los talayotes de la prehistoria balear.
El monumento tiene planta circular y dos rampas de escaleras, en cuya cima se sitúan las tres cruces y desde donde hay una magnífica panorámica de Barcelona. Hay dos cruces más bajas y una más alta, la de Jesús; una de las cruces termina en forma de flecha. La orientación de las cruces indica los cuatro puntos cardinales y la que acaba en flecha apunta hacia el cielo, lo que da lugar a que se realicen especulaciones sobre su significado. Las cruces fueron destruidas en 1936, en el transcurso de la Guerra Civil, y reconstruidas en 1939.[30]

[editar] La Casa-Museo Gaudí

Artículo principal: Casa-Museo Gaudí
En el recinto del Parque Güell, en el Camino del Rosario, se encuentra la Casa-Museo Gaudí, lugar de residencia del arquitecto desde 1906 hasta 1925, pocos meses antes de su muerte, residiendo este último tiempo en el taller de la Sagrada Familia. Aquí vivió con su padre, Francesc Gaudí i Serra (fallecido en 1906 a los 93 años) y su sobrina, Rosa Egea Gaudí (fallecida en 1912 a los 36 años). Diseñada por su ayudante Francesc Berenguer entre 1903 y 1904, fue construida como casa de muestra de la urbanización, hasta que fue adquirida por Gaudí cuando ya se veía el fracaso del proyecto. A la muerte del arquitecto fue puesta en venta, siendo el importe destinado a las obras de la Sagrada Familia según el testamento dejado por Gaudí. Adquirida por el matrimonio italiano Chiappo Arietti, hasta que en 1963 fue comprada por la Asociación Amigos de Gaudí con el objetivo de fundar un museo dedicado al arquitecto reusense.[31]
El museo cuenta con una amplia colección de obras de Gaudí y de algunos de sus colaboradores, distribuido en tres plantas: en el sótano se encuentra una sala dedicada al escultor Carles Mani; en el primer piso se muestran los mobiliarios diseñados por Gaudí para las casas Batlló y Calvet; y en el segundo piso se muestran el despacho y el dormitorio de Gaudí, el mobiliario y el suelo de baldosas hidráulicas de la Casa Milà, así como obras y objetos de Eusebi Güell, Josep Maria Jujol, Francesc Berenguer y Aleix Clapés. Otros objetos destacados expuestos en el Museo son: la cruz de cuatro brazos del portal de la Finca Miralles, un busto de bronce con la efigie de Gaudí obra de Joan Matamala y un retablo en madera y marfil procedente de la Casa Milà, obra de Josep Llimona.[32]


Archivo:Park Güell03.jpgArchivo:Park Güell05.jpgArchivo:Park Güell04.jpg
Archivo:Escalinata de entrada del Park Güell.jpg