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sábado, 15 de octubre de 2011

CONCHA ESPINA ESCRITORA CÁNTABRA ESPAÑA

Ana Coe Snichp

Concha Espina

{ Santander, 1877 - Madrid, 1955 }
Retrato de Concha Espina
Concha (María de la Concepción Jesusa Basilisa) Espina nace en Santander el 15 de Abril de, 1869, 1877, o 1879, (la segunda es la más probable).
Hija de Víctor Rodríguez Espina y Olivares y Ascensión García Tagle y de la Vega y es la séptima de diez hermanos. A los trece años comienza a escribir versos, y el catorce de mayo de 1888 publica por primera vez, en El Atlántico, unos versos bajo el anagrama Ana Coe Snichp . A lo largo de sus colaboraciones con más publicaciones llegará a usar cinco seudónimos.
En 1891 fallece su madre y al año se trasladan a Ujo, Asturias, donde el padre trabajará como contable en las minas. Dos años después, el 12 de enero, se casa con Ramón de la Serna y Cueto en Mazcuerras, Santander, y se van a vivir a Chile. En noviembre de 1894 nace su primer hijo, Ramón y en enero de 1896, Víctor. En 1898 vuelven a España. En 1900, viviendo en Mazcuerras, nace José, que fallecerá muy pronto, y en marzo de 1903, nace su única hija, Josefina.
Escribe su estudio Mujeres del Quijote en 1903 y sus poemas Mis flores , al año siguiente. Se traslada a Cabezón de la Sal. Colabora con varios diarios, La Atalaya , El Cantábrico , etc. En 1907 da a luz a Luis, su último hijo. Publica su primera novela, La niña de Luzmela , en 1909 y se traslada a Madrid, Ramón a Méjico y su matrimonio está ya roto. El 9 de Diciembre de 1918 estrena al obra de teatro El jayón , basada en un cuento suyo. Sólo aguanta cuatro representaciones, pero será convertida en un ópera estrenada en Río de Janeiro en 1929, con música de Mignoni y titulada L'Innocente.
En 1920 su padre fallece. Concha, Emilia Pardo Bazán, y Blanca de los Ríos, firman una petición para que le sea concedida la Gran Cruz de Alfonso XII a la famosa actriz María Guerrero. Viaja a Berlín. En 1924 el Premio de la Real Academia Española por Tierras del Aquilón , se une a su nombramiento como hija predilecta de Santander y le es otorgada la Orden de Damas Nobles de María Luisa.
Puede haber sido candidata a la RAE en 1928. Al año siguiente es invitada por el Middlebury College a hablar de su nueva novela, La virgen prudente , y Alfonso XII le pide que lleve un mensaje a los pueblos de habla hispana.
Ese mismo año, y al siguiente también, es propuesta para el Premio Nobel . En julio de 1934 se separa jurídicamente de su marido y en 1937 le comunican que este ha fallecido. En 1938 es nombrada miembro de honor de la Academia de Artes y Letras de Nueva York y comienza su ceguera, es operada y recupera la vista, pero en 1940 se queda completamente ciega.
Se reintenta, en 1941, su admisión en la RAE , otra vez sin éxito alguno. En 1950 recibe la Medalla del Trabajo. Fallece el 19 de mayo de 1955.

FOTOS CON NIEVE EN MAZCUERRAS O TAMIÉN LLAMADA LUZMELA


paisaje de Mazcuerras, refugio de la escritora, fuente de inspiración para una parte de sus obras com: La Niña de Luzmela, entre otras.


Puerta del cementerio de Mazcuerras

Curiosidades: De vuelta a Madrid todavía escribió varias novelas y el texto a Antonio Machado. Su gran amor secreto.
                                       FIN



viernes, 14 de octubre de 2011

TAMARA LEMPIKA

Obra
Su producción se centra en retratos femeninos y en desnudos de ambos sexos. Siguiendo la tendencia de la pintura art decó, pintaba mujeres etéreas, con ropajes flotantes y dedos largos, si bien dan una impresión férrea y escultural por la pincelada pulida y los marcados contrastes de luces y sombras; son sus mejores ejemplos, junto con los desnudos. Sus influencias principales son Botticelli, Bronzino, el retrato manierista en general, y el Cubismo, pero sin llegar al arte abstracto. Curiosamente, Tamara empleaba este eclecticismo o fusión de estilos antiguos para representar temas actuales, donde las figuras visten ropajes y peinados de última moda.
Aunque las imágenes más populares de su arte son desnudos, también retrató a su hija en varias ocasiones y a personas relacionadas con la burguesía artística de París y Nueva York.
Su estética ha atraído a estrellas del espectáculo como Barbra Streisand, Jack Nicholson y Madonna, de quienes se dice que coleccionaban sus pinturas. Madonna se inspiró en esta pintora para su video musical Vogue de 1990. También aparece un cuadro de Tamara en el de Open


Tamara de Lempicka


De Wikipedia, la enciclopedia libre


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Tamara de Lempicka o Tamara Łempicka (pronunciado Uempitsca), nacida Maria Górska, (Varsovia, Polonia, 16 de mayo de 1898 - Cuernavaca, México, 18 de marzo de 1980) fue una pintora polaca que destacó por la belleza de sus retratos femeninos y desnudos, de pleno estilo art decó.

Tamara de Lempicka en su estudio

[editar] Biografía

Nació en el seno de una familia acaudalada, siendo desde pequeña una niña autoritaria y con carácter. En 1910 pinta su primer trabajo, el retrato de su hermana. En 1911 hace con su abuela un viaje a Italia, donde descubre su pasión por el arte.
En 1916 se casó en San Petersburgo con el abogado polaco Tadeusz Łempicki, con quien llevó una vida lujosa hasta que estalló la Revolución de octubre. Tadeusz resultó encarcelado, pero ella lo sacó de prisión y se trasladaron a Copenhague.
En 1923 se mudaron a París, donde nació su hija, Kizette. Tamara tomó clases de pintura con André Lhote. Más tarde Tamara expuso en varias galerías de París, ya en estilo art decó, como en la galería Colette Weill. En 1925 tuvo un lugar en la primera exposición art decó de París, donde se hizo un nombre como artista. Más tarde viajaría con su hija a Italia para observar de nuevo el arte italiano. En 1927, su cuadro Kizette en el balcón recibe el primer premio en la Exposición Internacional de Burdeos.

Monumento a Tamara de Lempicka en Kielce (Polonia).
En 1929 se divorcia de Tadeusz y conoce al barón Raoul Kuffner, un coleccionista de su obra. Junto a él, viaja a Estados Unidos. Allí Tamara acepta casarse con el barón aunque no oculta su orientación bisexual. Se hace famosa entre la burguesía neoyorquina y expone en varias galerías estadounidenses y europeas. En 1933 viaja temporalmente a Chicago donde trabaja con Willem de Kooning y Georgia O'Keeffe. En 1938 se van a vivir a Beverly Hills.
En 1941 Kizette se va a vivir con su madre. En 1960, Tamara cambia de estilo, pasándose al abstraccionismo. En 1962, muere el barón.
El 18 de marzo de 1980, Tamara de Lempicka muere en Cuernavaca (México). Kizette, complaciendo el sueño de su madre, acompañada del escultor Víctor Contreras (heredero de gran cantidad de las obras de la pintora), subió a un helicóptero y arrojó las cenizas de Tamara en el cráter del volcán Popocatépetl. Tamara de Lempicka recuerda en su autorretrato 1929 "Tamara en Bugatti verde", la trágica muerte de la bailarina estadounidense Isadora Duncan que murió estrangulada en 1927, cuando su largo chal se enreda en uno de las ruedas posteriores de su Bugatti.

















                                    



  1. Tamara lempika, auto reterato

ROSA BOMHEUR



Rosa Bonheur, 00004713-Z



Rosa Bonheur









Fotografía de Rosa Bonheur (años 1880-90) en su jardín de By.
Rosa Bonheur, Feria de caballos, 1853 (Museo Metropolitano de Arte, Nueva York).
Terneros, 1879.
Marie Rosalie Bonheur, llamada Rosa Bonheur (Burdeos, 18 de marzo de 1822Thomery, 25 de mayo de 1899) fue una pintora francesa que se especializó en la representación de animales.

[editar] Biografía

Su padre, Raymond Bonheur, fue pintor, y la ayudó desde que ella era aún una niña. Su madre, de padre desconocido, fue adoptada por un rico comerciante bordelés, Jean-Baptiste Dublan de Lahet. Rosa Bonheur se complacía en imaginar que el misterio de sus orígenes ocultaba algún secreto de estado, que era de sangre real, pero se actualmente se sabe que su protector, Dublan de Lahet, era en realidad su abuelo.
Pasó varios años en el campo, en el Château Grimont (Quinsac) donde se ganó la reputación de marimacho («Yo era el más muchacho de todos»), reputación que la siguió toda su vida y que no buscó desmentir, ya que llevaba el cabello corto y fumaba habanos.
Era homosexual, vivió dos relaciones amorosas, una con Nathalie Micas, a la que conoció en 1837 (Rosa tenía 14 años y Nathalie 12), y que se convirtió en pintora, como ella, y de la que no se separó hasta su muerte, en el año 1889; y otra, después de la muerte de Nathalie Micas, con la estadounidense, Anna Klumpke, también pintora, con la que vivió diez años, hasta su muerte, y que fue su heredera universal. Paradójicamente, la vida excéntrica que llevaba Rosa Bonheur no provocó escándalo alguno en un tiempo tan preocupado por las convenciones.
Expuso por primera vez en el Salón de 1843. Obtuvo una medalla de tercera clase en el Salón de 1845 y una medalla de oro en el de 1848. El año siguiente, expuso Labourage nivernais («La labranza de Nevers», Museo de Orsay), encargo estatal. Con la Feria de caballos (MET, Nueva York), presentado en el Salón de 1853, conoció una gloria internacional que le valió para efectuar viajes en el curso de los cuales le presentaron a personalidades como la reina Victoria. Conoció también a la emperatriz Eugenia, e incluso al Coronel Cody (Buffalo Bill), que le ofrece una auténtica panoplia de sioux.
En 1859, se instaló en By, ladera vitícola del municipio de Thomery en Sena y Marne donde puso su taller y arregló espacios para sus animales.
Primera mujer artista en haber sido condecorada con la orden de la Legión de honor en 1865 -recibió esta distinción de las manos de la propia emperatriz - fue ascendida a Oficial de esta Orden en abril de 1894. Murió el 25 de mayo de 1899, en el château de By y fue inhumada en el cementerio de Père-Lachaise (división 74).
Se cuenta la anécdota de que Rosa Bonheur tuvo que solicitar a las autoridades policiales la autorización de equiparse en hombre - o más concretamente, llevar pantalones - para frecuentar las ferias de ganado (autorización de disfraz, renovable cada seis meses por la prefectura de París).
Se puede visitar el taller de Rosa Bonheur en el museo-castillo de By, a Thomery, cerca del bosque de Fontainebleau.                                                           
                                                                                   Rosa Bonheur, 00004721-Z
Rosa Bonheur, 00004715-Z


Alguna de sus obras mas representativas, como se puede apreciar cada una de sus pinceladas tienefuerza y vigor, los animales parecen reales, y la reprensentación del pastoreo y vacas las plasmo con todo rigor

HIPATIA ALEJANDRIA

Vida

[editar] Juventud


Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales conocimientos en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo. Habiendo sucedido a la escuela de Platón y Plotino, explicaba los principios de la filosofía a sus oyentes, muchos de los cuales venían de lejos para recibir su instrucción.
Sócrates Escolástico.[11]

Hipatia nació en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto, a mediados del siglo IV, en 370, según algunas referencias, y en 355, al decir de otras. Pero dado que su discípulo Sinesio de Cirene nació en torno a 375, esta última fecha parece la más correcta. Su padre fue Teón de Alejandría, un célebre matemático y astrónomo, muy apreciado por sus contemporáneos, que probablemente debió trabajar y dar clases en la Biblioteca del Serapeo, sucesora de la legendaria Gran Biblioteca ptolemaica. Hipatia, por su parte, se educó en un ambiente académico y culto, dominado por la escuela neoplatónica alejandrina, y aprendió matemáticas y astronomía de su padre, quien además le transmitió su pasión por la búsqueda de lo desconocido.
Según el filósofo pagano del siglo VI Damascio, la maestra alejandrina era «de naturaleza más noble que su padre, [y] no se conformó con el saber que viene de las ciencias matemáticas, en las que había sido introducida por él, sino que se dedicó a las otras ciencias filosóficas con mucha entrega». Hipatia aprendió también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían en aquel entonces, sobre oratoria, sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de la enseñanza. Viajó a Atenas y a Roma, siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar.[12] Damascio afirmaba que «además de conseguir el grado más alto de la virtud práctica en el arte de enseñar, era justa y sabia, y se mantuvo toda la vida virgen», dato confirmado por la Suda, una enciclopedia bizantina del siglo XI, que sin embargo añade que fue «esposa de Isidoro el Filósofo».[10] El mismo Damascio refiere una anécdota que ilustra la actitud de Hipatia ante el sexo: cuando un discípulo le confesó que estaba enamorado de ella, la filósofa le arrojó un paño manchado con su sangre menstrual, espetándole: «De esto estás enamorado, y no tiene nada de hermoso».[13]
Dado su trato con cristianos, y la tolerancia de las autoridades religiosas alejandrinas hacia las actividades de la filósofa, no parece probable que Hipatia fuera una pagana militante. Jay Bregman, de la Universidad de California, tras analizar la obra de Sinesio de Cirene, concluye que es probable que Hipatia se adscribiera a la variante porfiriana del neoplatonismo, opuesta a la teúrgia de Yámblico y a la práctica de los antiguos cultos helenos. Debido a ello, esta corriente era particularmente grata a ojos cristianos.[14]

[editar] La escuela de Hipatia


Hipatia en una representación idealizada de 1908.
En torno al año 400 la filósofa se había convertido en líder de los neoplatónicos alejandrinos, y, de acuerdo a la Suda,[10] se dedicó a la enseñanza, centrándose en las obras de Platón y Aristóteles. La casa de Hipatia se convirtió en un centro de instrucción donde acudían estudiantes de todas partes del mundo romano, atraídos por su fama. Entre sus alumnos había cristianos, como por ejemplo su alumno predilecto, Sinesio de Cirene (con posterioridad obispo de Ptolemaida entre 409 y 413), perteneciente a una familia rica y poderosa, que mantuvo una gran amistad con su maestra.[15] Este personaje dejó escrita mucha información sobre Hipatia, y gracias a él conocemos sus obras, aunque ninguna se haya conservado. Dirigió a Hipatia las cartas 10,[16] 15,[17] 16,[18] 46,[19] 81,[20] 124[21] y 154[22] de su epistolario. En esta correspondencia se mencionan los nombres de varios alumnos de Hipatia que fueron condiscípulos suyos: el hermano menor de Sinesio, su tío Alejandro,[23] Herculiano, del que fue gran amigo, y al que consideraba «el mejor de los hombres»,[24] Olimpio, un rico terrateniente de Seleucia Pieria amigo de Sinesio,[25] Isión, íntimo de Sinesio, Hesiquio de Alejandría, gramático y gobernador de Libia Superior, y su hermano Eutropio,[26] el sofista Atanasio, Gayo, pariente de Sinesio, el gramático Teodosio y el sacerdote Teotecno,[27] y unos tales Pedro y Siro,[28] además del futuro prefecto imperial de Egipto, Orestes. Se han propuesto algunos otros nombres mencionados en las cartas de Sinesio, pero no hay pruebas de ello. En todo caso cabe indicar que sus alumnos fueron un grupo muy unido de aristócratas paganos y cristianos, algunos de los cuales desempeñaron altos cargos.[29] Es probable que el mencionado Herculiano fuera hermano de Flavio Tauro Seleuco Ciro, destacado miembro de la Corte Imperial, que con posterioridad llegó a ser prepósito del sacro cubículo, prefecto urbano de Constantinopla, prefecto pretoriano de Oriente (439) y cónsul (441), convirtiéndose en el hombre más poderoso del Imperio de Oriente después del propio emperador Teodosio II.[30]
El propio Sinesio manifiesta con elocuencia la devoción que Hipatia despertó en sus discípulos: en la carta 16 de su epistolario la saludaba como «madre, hermana y profesora, además de benefactora y todo cuanto sea honrado tanto de nombre como de hecho».

[editar] Egipto al comienzo del siglo V


El patriarca Cirilo de Alejandría en un icono.
Egipto era sede de una de las comunidades cristianas más importantes del Imperio, y el Patriarca de Alejandría gozaba del máximo prestigio e influencia, junto a sus colegas de Jerusalén, Antioquía, Constantinopla y Roma. Sin embargo, la teórica primacía de Roma no se traducía en autoridad suprema. Durante los siglos IV y V los conflictos doctrinales y las luchas de poder entre los patriarcados, en especial entre Alejandría y Constantinopla, fueron constantes.
Teodosio I el Grande había convertido el llamado catolicismo en religión de Estado por el Edicto de Tesalónica de 380, imponiendo la ortodoxia nicena. Ello provocó la reacción tanto de los paganos como de las distintas interpretaciones del cristianismo, ahora oficialmente convertidas en herejías a perseguir y erradicar. A lo largo de las décadas siguientes tuvieron lugar grandes controversias y disputas entre las distintas facciones de cristianos, que llegaron en ocasiones a la violencia. Los filósofos neoplatónicos como Hipatia pronto fueron objeto de fuertes presiones. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero Hipatia no consintió en ello, a pesar de los consejos de sus amigos, como Orestes, prefecto augustal y alumno suyo, que se había bautizado en Constantinopla antes de ir a desempeñar su cargo en Egipto. A pesar de su paganismo, Hipatia contó con la estima y protección de estas élites intelectuales cristianas, e incluso 120 años después de su muerte el historiador Sócrates Escolástico, muy valorado por su imparcialidad,[31] la consideraba, a pesar de su religión, un «modelo de virtud». Orestes se dejaba aconsejar por Hipatia en los asuntos políticos y municipales,[11] y la Suda confirma que Hipatia fue popular como consejera de las más altas magistraturas de Alejandría: «Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, o de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar (...) Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad...».[10]
Por entonces el enérgico patriarca de Alejandría era el copto Teófilo (385-412), que, según su amigo Sinesio de Cirene, tenía tanta influencia entre las clases altas de Alejandría como la propia Hipatia.[32] Gozaba de un inmenso poder, y en 391 obtuvo del emperador Teodosio una orden para demoler los templos paganos de su ciudad, entre ellos el Mitreo y el Serapeo, lo que provocó sangrientos disturbios entre paganos y cristianos.[33] Se supone que fue entonces cuando fue saqueada, o al menos vaciada, la biblioteca de este último, sucesora de la gran Biblioteca de Alejandría. En 416, el teólogo e historiador hispanorromano Paulo Orosio vio con mucha tristeza sus restos, afirmando que «sus armarios vacíos de libros fueron saqueados por hombres de nuestro tiempo».[34] Hipatia evitó enfrentarse con Teófilo, cuyo gran enemigo fue el antioqueno Juan Crisóstomo, discípulo del rétor pagano Libanio y patriarca de Constantinopla, quien pretendió someterle a su autoridad.[35] Teófilo obtuvo su gran victoria sobre Crisóstomo en el Sínodo de la Encina, en 403, logrando su deposición y exilio.[36]
A pesar de todo cuanto se dijo en su contra, tras estos disturbios el episcopado de Teófilo trajo consigo a Alejandría una tranquilidad social desconocida durante la mayor parte del siglo IV, pletórico de tumultos sangrientos. Además, Teófilo edificó una serie de grandes y lujosas construcciones, que asombraron a sus contemporáneos, escandalizaron a sus enemigos,[37] y le granjearon las simpatías de la clase trabajadora, que encontró empleo y sueldo.[38]
Teófilo falleció el 17 de octubre de 412, y por su sucesión compitieron el arcediano Timoteo y Cirilo, hijo de una hermana de Teófilo.[39] No era una querella baladí por motivos puramente religiosos, ya que el influyente patriarcado alejandrino era capaz de interrumpir los envíos de grano a la capital imperial y gozaba de una riqueza inmensa, que había permitido a Teófilo realizar sus construcciones. Además, Egipto acogía una de las mayores y más organizadas comunidades cristianas del Imperio. Abundancio, el comandante de las fuerzas imperiales en Egipto (dux militum Aegypti), apoyó a Timoteo en contra de Cirilo, ya que la corte imperial pretendía ahorrarse problemas evitando la elección de otro militante anticonstantinopolitano como Teófilo. Sin embargo, Cirilo logró el patriarcado gracias al buen recuerdo dejado por su tío (que llegaría a ser santo de la Iglesia Copta) y a la antipatía de los alejandrinos hacia todo lo que viniera de Constantinopla.
El episcopado de Cirilo muestra una notable continuidad con la política de Teófilo: presión contra los paganos, herejes y judíos, conservación del apoyo de las grandes comunidades monásticas, cultivo de la alianza con Roma y oposición por todos los medios a la creciente influencia del Patriarcado de Constantinopla, íntimo aliado del trono imperial.[40] Empezó por perseguir a los novacianos, a pesar del edicto de tolerancia que había promulgado hacia ellos Teodosio el Grande en 381. Se apoderó de todos sus objetos sagrados, y quitó al obispo novaciano Teopompo todas sus posesiones.[39] Comenzó así una serie de enfrentamientos y una amarga hostilidad entre el Patriarca de Alejandría y el prefecto imperial Orestes, que veía en el poderoso obispo un detractor del poder y autoridad absolutos del Emperador.
Durante los motines antijudíos que tuvieron lugar en esos años, azuzados por Cirilo,[41] Orestes trató de proteger a los hijos de Israel, pero, tras una serie de incidentes de gran violencia, Cirilo logró expulsarlos y permitió que sus bienes fueran robados por la multitud.[42] En general, imperaba por entonces en Oriente Próximo un odio visceral entre las dos confesiones religiosas, produciéndose agresiones en ambos sentidos.[43]
Orestes informó al Emperador de las acciones del Patriarca, y, a juzgar por el relato de Sócrates Escolástico,[44] debió solicitar la deposición y destierro de Cirilo, el cual buscó entonces la reconciliación con el prefecto imperial, a lo que éste se negó. Llegaron entonces 500 monjes procedentes del Desierto de Nitria para proteger a su Patriarca, y provocaron una sedición. Al ver al prefecto, que circulaba en un carro, se abalanzaron sobre él llamándole adorador de ídolos y pagano e insultándole. El prefecto gritó que era cristiano y que le había bautizado el propio Patriarca de Constantinopla. Uno de los monjes, llamado Amonio, hirió a Orestes de una pedrada en la cabeza, por lo que fue detenido, torturado y muerto. Cirilo enterró su cadáver en una iglesia y le tributó honores de mártir, con lo que la ruptura entre el Patriarca y el representante imperial fue total.

[editar] La muerte de Hipatia


Hipatia, imaginada por el pintor prerrafaelista inglés Charles William Mitchell (1885).
Empezó entonces a correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes era la influyente Hipatia, amiga y consejera de su ex alumno y presumiblemente, opuesta a los abusos del poder religioso. En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos, dirigidos por un lector de nombre Pedro, se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo edificado por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y convertido en catedral de Alejandría. Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo (por su nombre, se supone que es un crematorio), donde los incineraron.[11] Aunque sigue sin estar claro si su edad era de 45 o de 60 años, José María Blázquez Martínez se decanta por esta última opción.[45]
El historiador más cercano a los hechos, Sócrates Escolástico —muy valorado por su ecuanimidad—, vincula a Cirilo con el asesinato de Hipatia, al manifestar que «este suceso acarreó no escaso oprobio tanto a Cirilo como a la iglesia de los alejandrinos»[11] . Según este autor, no hay nada más opuesto al espíritu del cristianismo que el crimen y los asesinos de Hipatia actuaron poseídos por un ímpetu furioso y no por el celo «divino» que caracteriza y legitima los actos de violencia religiosa.[46] Las demás fuentes narran el suceso de manera similar. El historiador arriano coetáneo Filostorgio se limitó a echar la culpa a los homousianos, fieles al credo de Nicea.[47]
Un exaltado obispo copto del siglo VIII, Juan de Nikiû, la consideraba en plena ocupación árabe una bruja peligrosa, responsable del conflicto entre cristianos y judíos y entre Orestes y Cirilo. Consideraba que la muerte de Hipatia no fue accidental, sino deseada por el obispo alejandrino y la estimó una respuesta justificada a las provocaciones de la filósofa.[48]
El historiador bizantino del siglo VI Juan Malalas se equivocaba al afirmar que Hipatia fue quemada viva (lo fue después de muerta), pero admitía la inducción de Cirilo y culpaba también a la propia naturaleza de los habitantes de Alejandría, violentos y «acostumbrados a toda licencia».[49] Juan de Éfeso decía en la misma época que eran una horda de bárbaros «inspirada por Satán»[50] y el propio Cirilo reprochó a los alejandrinos su carácter levantisco y pendenciero en su homilía pascual del año 419. De hecho, pocos años después, en 422, el sucesor de Orestes como prefecto imperial, Calisto, fue muerto en un nuevo tumulto. También se ha llegado a sugerir que la turba estaba enloquecida por los rigores del ayuno de Cuaresma.[51]
Finalmente, la entrada referente a Hipatia en la monumental enciclopedia bizantina del siglo XI conocida como la Suda —siguiendo a Damascio— atribuye también la responsabilidad del crimen a la envidia de Cirilo y al carácter levantisco de los alejandrinos, pero da una clave adicional para comprender la triste muerte de la filósofa al equipararla a los crueles asesinatos de dos obispos impuestos a los alejandrinos por la corte imperial de Constantinopla: el arriano Jorge de Capadocia (m. 361) y el calcedoniano Proterio (m. 457).[10] El primero fue atado a un camello, despedazado y sus restos quemados; y el segundo arrastrado por las calles y arrojado al fuego, asesinatos muy similares al de la propia Hipatia.
Se ha especulado con la intrigante posibilidad de que Cirilo mantuviera contactos con Hipatia a través de su ex alumno el obispo Sinesio de Cirene, amigo de su difunto tío el patriarca Teófilo.[52] La muerte de Sinesio en 413 podría explicar en parte la repentina entrada de Hipatia en la política local y su oposición al Patriarcado. En todo caso, con las fuentes de las que disponemos no deja de ser una mera conjetura.
Sobre la motivación que Cirilo podría haber tenido para ordenar o inducir la muerte de la filósofa, los historiadores han concluido la confluencia de al menos cinco móviles:
  • La propia intolerancia del obispo hacia el paganismo y el neoplatonismo, que tanto había influido en el arrianismo.
  • La amistad e influencia de la filósofa sobre el prefecto imperial Orestes y las clases altas de Alejandría.
  • Los deseos de vengar la muerte del monje Amonio, ordenada por Orestes, quizá aconsejado por su ex-maestra.
  • La hostilidad de Hipatia hacia Teófilo y su sobrino por la destrucción del Serapeo y el saqueo de su biblioteca en 391, que posiblemente la llevara a azuzar el enfrentamiento entre el prefecto imperial y el patriarca.
  • El deseo de lanzar una seria advertencia a Orestes, mediante la muerte de alguien tan cercano como Hipatia.
Se ha argumentado que resulta poco verosímil que un político tan avezado como Cirilo llevara a cabo una acción tan contraproducente y que se demostró perniciosa para los intereses del poderoso patriarcado alejandrino. Christopher Haas, de la Universidad Johns Hopkins, concluye que, con las fuentes de las que actualmente disponemos, «jamás sabremos si el propio Cirilo orquestó el ataque, o si, al igual que en la agresión contra Orestes, ciertos partidarios se decidieron unilateralmente a luchar en favor del patriarcado».[53]
María Dzielska apunta, sin embargo, que, incluso si el crimen sucedió a sus espaldas, Cirilo debe ser considerado responsable en gran medida, por ser el instigador de la campaña contra la filósofa, como medio de combatir al prefecto imperial y su facción política, contraria a los excesos del Patriarcado.[54]

[editar] Consecuencias

La muerte de Hipatia levantó un gran revuelo.[55] Tras el cruel asesinato, Orestes informó de los hechos y pidió a Constantinopla que interviniera. La Suda afirma que el emperador Teodosio II quiso en principio castigar a Cirilo, tanto por justicia como por ser un gran protector de las enseñanzas filosóficas (cuya propia esposa, Eudocia, era una filósofa de origen ateniense),[10] pero, a la postre, la reacción imperial se limitó a retirar al Patriarca los 500 monjes que le servían como guardia,[56] lo que ha llevado a algunos historiadores a suponer que fueron éstos y no el populacho mencionado en todas las fuentes, los responsables del asesinato de la filósofa. La medida fue sin embargo rescindida al cabo de dos años, permitiéndose además aumentar su número a 600.[57] Que Cirilo saliera tan bien parado fue posiblemente debido a la influencia de la hermana del Emperador, la augusta Pulqueria, cristiana devota de gran ascendente sobre su hermano, en cuyo nombre gobernaba mientras éste se dedicaba a tareas intelectuales.[58]
Según todas las fuentes, el asesinato de la filósofa fue un crimen oprobioso para los cristianos y redujo la influencia política del patriarcado alejandrino. Tras la muerte de Hipatia, sus relaciones con la Corte Imperial se suavizaron y la veneración hacia el monje Amonio desapareció, ya que los mismos alejandrinos reconocían que había merecido la muerte por su atentado y no por haber sido obligado a renegar de Cristo. Cirilo no pudo impedir que su rival doctrinal, Nestorio, gozara del favor imperial y fuera elegido Patriarca de Constantinopla en 428, pero logró finalmente su deposición en el Concilio de Éfeso de 431. Convertido en uno de los personajes más influyentes de la Iglesia, a su muerte en 444 fue declarado santo y es considerado uno de los Doctores de la Iglesia debido a su extensa obra doctrinal.
No hubo más actos violentos contra los filósofos paganos de Alejandría, cuya Escuela siguió activa hasta el siglo VII, sin que su actividad se viera interrumpida siquiera por el cierre de la Academia de Atenas en tiempos de Justiniano I (529).[


Astronomía

Las Rimae Hypatia, tras el cráter Moltke (foto tomada por el Apolo 10).
El asteroide (238) Hypatia (descubierto en 1884) y el cráter lunar Hipatia fueron bautizados en su honor. Este último se sitúa junto a los cráteres que recuerdan a su padre, Teón, y a los patriarcas Cirilo y Teófilo. Con unas medidas de 28 x 41 km, se localiza en los 4,3°S y 22,6°E del meridiano lunar. Unos 70 km al norte del cráter se halla un sistema de canales de 180 km de longitud llamado Rimae Hypatia, un grado al sur del ecuador lunar, a lo largo del Mare Tranquillitatis

IMAGENES DE HIPATIA





Distintas escenas de la vida de Hipatia


Hipatia frente Alejandía


Hipatia

Se considera la primera mujer matemática según la historia escrita nacida cerca del año 370 después de Cristo Hija de un profesor de matemática quien queria crear un ser humano perfecto; Hipatia fue su resultado. La adiestró tanto fisica como mentalmente. En la escuela de Atenas se convirtió en maestra y se hizo muy popular como matemática Escribió varios documentos, entre ellos, Sobre el Conon Astronomico de Diafanto donde se habla de ecuaciones de primero y segundo grado. Creó el astrolabio y la esferaplana. Inventó un aparato para agua destilada, uno para medir el nivel del agua y uno para determinar la gravedad específica de los líquidos. A esto se le llamó mas tarde un aerómetro o hidroscopio. Nunca se casó y Cyril la mandó a matar en el año 415 después de Cristo mientras era patriarca de Alejandria porque creía que iba a ser mejor servido si sacrificaba a una mujer virgen.