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jueves, 14 de julio de 2016
domingo, 10 de julio de 2016
Rindo homenaje a Mauro Muriedas, escultor cántabro trabajo del taller de caligrama

Yo rindo homenaje a Mauro Muriedas
Tuve la gran suerte de conocer personalmente a
Mauro Muriedas, en la escuela de artes y oficios de esta ciudad, de la que fui
alumna. Él me enseñó a modelar barro, me decía que el tesón y la paciencia eran
la clave para poder sacar la obra adelante. Esculpía la madera como nadie, sus
obras no necesitaban título, las expresiones de cada talla de la madera que el
esculpía, te decía el título. Me enseñó a pasar los dedos con delicadeza por
las tallas, para así sentirlas. Era un hombre amable, bondadoso, caballero del
arte, nunca jamás le vimos enfadado, él tenía palabras amables para todo el
mundo, y disculpaba, aquellos que en un tiempo no le trataron bien, diciendo:
eran otros tiempos, se vivía de otra forma, había otros valores, sobre todo el
del respeto. No tuvo una vida fácil, tuvo que salvar muchos escoyos, pero nunca
maldijo aquellos tiempos. En la escuela de artes, su paciencia y su amor por enseñar
eran infinitas, ¡disfrutaba tanto! Un grupo nos quedábamos hasta el final
éramos ocho, nos comentaba las vicisitudes por las que pasó, pero sin amargura,
la palabra perdón, no le costaba decirla, él que era un hombre honesto, justo,
intachable. Su mujer para él fue el gran amor de su vida, cuando esta le faltó,
nos comentó un día, siento un desgarro en el alma, una tristeza infinita, pero
tengo que seguir adelante, cargando como un fardo, a la tristeza.
Hace unos años se fue a esculpir las nubes pues
Dios tuvo envidia de su arte, y quiso llevárselo con él. Se fue casi de
puntillas, como no queriendo molestar, Su vida fue sencilla y así la quiso
acabar
A.R.G.
sábado, 2 de julio de 2016
RECITAL DE POESÍAY ODA AL FLAMENCO Conchita Vidiella y José Luis Palacios
RECITAL Poesía Y Flamenco
Ayer asistí
al recital de poesía declamado por Conchita Vidiella, estaba acompañada por el
gran guitarrista José Luis Palacios.
Recitó, el romance muerte de Antonio el Camborio del poemario el romancero Gitano de: Federico García Lorca.
Conchita iba declamando con pasión la muerte de
Antonio el Camborio, mientras de las manos de Antonio su guitarra iba llorando
y hablando de la encrucijada en la que se vio envuelto y dado muerte a manos de
sus primos los cuatro Heredias hijos de Benamejí. La guitarra lloraba como si
acabase de ocurrir, José Luis la acompañó con un cante hondo, el silencio y el
dolor hacia los personajes quedó patente en la sala.
Conchita declamaba toda la vivencia del personaje
siempre acompañada del tañido de las cuerdas de la guitarra, en perfecta
comunión de la declamadora con José Luis y su guitarra, acariciada esta por
unas manos inquietas llenas de sentimientos reflejado tanto en la música como
en el cante.
Lorca en este poema desgrana hechos relacionados con
los gitanos, su cultura y la magia que rodea a este pueblo cargado de tradiciones
e historias, que van pasado oralmente de generación en generación. Siendo su
arma preferida las navajas; que tanto en las noche de luna llena como en las
frías de invierno sus hojas rasgan el silencio de las noche cual ráfagas de
plata cuando se desatan las reyertas. Y la guitarra sigue contando su historia
con sus notas lastimeras en honor al joven Camborio de dura crin, moreno de
verde luna y voz de clavel varonil. La voz potente, y clara de Conchita con
todo el sentimiento saliendo de su pecho nos lleva por toda la obra Lorquina
haciéndonos vibrar.
Esta fue la primera parte, comenzamos la segunda en la
que deja claro su oda dedicada al flamenco, que la ha llevado mucho tiempo
llegar hasta el final, pero ahora estaba satisfecha con al término de su obra.
Empieza esta segunda parte con un solo de guitarra,
sacándole José Luis el gran abanico de sonidos y emociones al más puro flamenco
en un quejio lleno de matices y sonidos.
Conchita recita su oda al flamenco, con empuje, llena
de brujería y buen hacer, cargando sus sentimientos en cada palabra, así sus
manos y su cuerpo expresan la magia y el embrujo del flamenco. La guitarra sigue
con sus sonidos, unas veces fuertes y otras rasgados, como los sentimientos que
en ese instante Conchita expresa.
En perfecta armonía fue desgranada la oda cargada de
emociones y pasiones en una alteración de ánimos mientras declama y se escuchan a su vez
las notas que se escapan de la guitarra de José Luis con tonos bajo o medios en
una escala de exaltaciones. Las palabras fluyen con naturalidad y expresividad de los labios
de Conchita esparciéndose por el escenario su voz. El sonido de la
guitarra llena el recinto impregnándolo de buen flamenco.
Esta conjunción de música y expresión verbal y
corporal es un homenaje a una de las principales señas de identidad de España,
el flamenco. El cante, declamar y la guitarra en manos de José Luis, es una
nueva creación y una experiencia única, llenando espacios con sensibilidad y cercanía,
haciendo que el flamenco te entre por cada poro de tu piel, así en la Oda de
Conchita se habla de Bulerías siendo este un cante relacionado con las bodas
gitanas. Las Alegrías que son cantes festeros, Soleares, Deblas cante
primitivo, cartageneras etc.
Dejando Patente su pasión por la poesia las letras y las artes en general; de un manera natural y sencilla, llegando al público e implicandole en su obra, Conchita, te lleva por el mundo mágico del flamenco, de una manera audad y veridica.
Dejando Patente su pasión por la poesia las letras y las artes en general; de un manera natural y sencilla, llegando al público e implicandole en su obra, Conchita, te lleva por el mundo mágico del flamenco, de una manera audad y veridica.
Terminado el recital le fue entregado un precioso ramo
de flores por su nieta, emocionándose Conchita, se aplaudió mucho a ambos,
tanto a Conchita como a José Luis
A.R.G.
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