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martes, 21 de febrero de 2012

OCTAVIO PAZ POETA Y ENSAYISTA MEXICANO

Octavio Paz

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Octavio Paz Premio Nobel
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Octavio Paz Lozano
Nacimiento31 de marzo de 1914
México D.F., Bandera de México México
Defunción19 de abril de 1998 84 años
México D.F., Bandera de México México
OcupaciónPoeta, escritor, ensayista y diplomático
NacionalidadMexicana
Período1931-1998
Géneropoesía y ensayo
MovimientosModernidad
PremiosNobel prize medal.svg Nobel de Literatura 1990
Octavio Paz Lozano (Ciudad de México, 31 de marzo de 1914 - Ciudad de México, 19 de abril de 1998) fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, Premio Nobel de Literatura 1990. Se le considera uno de los más grandes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos.[1] Su extensa obra abarcó géneros diversos, entre los que sobresalieron textos
Biografía
Octavio Paz nació en medio de la Revolución Mexicana. Fue criado en Mixcoac, una población cercana que ahora forma parte de la ciudad de México, por su madre, Josefina Lozano, la tía Amalia Paz Solórzano y su abuelo paterno, Ireneo Paz (1836-1924), un soldado retirado de las fuerzas de Porfirio Díaz, intelectual liberal y novelista. Su padre, Octavio Paz Solórzano (1883-1936), el menor de siete hermanos, trabajó como escribano y abogado para Emiliano Zapata; estuvo involucrado en la reforma agraria que siguió a la Revolución, fue diputado y colaboró activamente en el movimiento vasconcelista.[2] [3] [4] Todas estas actividades provocaron que el padre se ausentara de casa durante largos periodos.
Su educación se inició en los Estados Unidos, en donde Paz Solórzano llega en octubre de 1916 como representante de Zapata.[5] Regresaría a México casi cuatro años más tarde, en 1920, con su padre, que se retiró de la política en 1928 y en 1936 murió en la colonia Santa Marta Acatitla como consecuencia de un accidente producto de su embriaguez.

Estudió en el Colegio Williams, ubicado en Benito Juárez, y la preparatoria en el Colegio Francés Morelos (hoy Centro Universitario México) en la ciudad de México.
Paz tuvo contacto con la literatura desde pequeño gracias a su abuelo, quien estaba familiarizado tanto con la clásica como con la moderna. Durante la década de 1920-1930 descubrió a los poetas europeos Gerardo Diego, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, que también influyeron en sus escritos más tempranos. Publicó su primer poema ya como adolescente en 1931, con el nombre Mar de día, al cual le añadió un epígrafe del poeta francés Saint-John Perse. Dos años después, a la edad de 19, apareció Luna silvestre, y hacia 1937, Paz ya era considerado el poeta más joven y prometedor de la capital mexicana.
Finalizados sus estudios universitarios de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1937, viaja a Yucatán como miembro de las misiones educativas del Gral. Lázaro Cárdenas en una escuela para hijos de obreros y campesinos de Mérida. Ahí comenzó a escribir Entre la piedra y la flor (1941, revisado en 1976), poema sobre la dramática explotación del campo y el campesino yucateco. Estuvo casado con Elena Garro (1938 - 1959), con quien tuvo una hija, Laura Helena. En 1959 se unió a Bona Tibertelli de Pisis, con quien convivió hasta 1965, mientras era embajador de México en la India. Al año siguiente contrajo matrimonio con Marie-José Tramini, su compañera hasta el final.
En 1937, Paz fue invitado a España durante la guerra civil como miembro de la delegación mexicana al Congreso Antifascista, donde mostró su solidaridad con los republicanos, y donde conoció y trató a los poetas de la revista Hora de España, cuya ideología política y literaria influyó en su obra juvenil. Sin embargo, como confesó años después en la serie televisiva Conversaciones con Octavio Paz, ese sentimiento de solidaridad con la causa republicana se vio afectado por la represión contra los militantes del Partido Obrero de Unificación Marxista de Cataluña, entre quienes tenía camaradas. Este prolongado proceso de desilusión lo llevaría a denunciar los campos de concentración soviéticos y los crímenes de Stalin en marzo de 1951.
A su regreso de España, participó en 1938 como cofundador en la revista literaria Taller, en la que escribió hasta 1941.
En 1943 recibió la Beca Guggenheim e inició sus estudios en la Universidad de California, Berkeley en los Estados Unidos. Dos años después comenzó a servir como diplomático mexicano, y fue destinado a Francia donde permaneció hasta 1951 y donde conoció a los surrealistas, que le influyeron, y colaboró en la revista Esprit.[6] Durante esa estancia, en 1950, publicó El laberinto de la soledad, un innovador ensayo antropológico sobre los pensamientos y la identidad mexicanos.
De enero a marzo de 1952 trabaja en la embajada mexicana en la India y después, hasta enero de 1953, en Japón. Regresa a la Ciudad de México a dirigir la oficina de Organismos Internacionales de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
En 1954, Paz tuvo "una participación muy estrecha en la fundación de la Revista Mexicana de Literatura", influenciada "políticamente con la idea de la llamada 'tercera vía', que significaba ni con la izquierda, ni con la derecha. Esta idea venía de París, con Leon Blum".[6] El primer número fue el de septiembre-ocutbre de 1955, y contó con el apoyo de Paz hasta que 4 años más tarde éste regresó a Europa.[7]
En 1959 regresó a París y tres años más tarde fue designado embajador en la India. En 1964 conocería a la francesa Marie-José Tramini, que se convertiría en su última esposa.
En 1968, estaba en Nueva Delhi cuando tuvo lugar la masacre de Tlatelolco como parte del Movimiento de 1968 en México el 2 de octubre. En señal de protesta contra estos lamentables sucesos, que empañaron la celebración de los Juegos Olímpicos, renunció a su cargo de embajador, dejando patentes sus diferencias con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Trabajará los próximos años enseñando en diversas universidades estadounidenses, como las de Texas, Austin, Pittsburgh, Pennsylvania, Harvard.[8]
Tres años más tarde, en octubre de 1971, ya bajo la presidencia de Luis Echeverría, "un poco con esa idea de redescubrir los valores liberales y democráticos en la sociedad mexicana",[6] fundaría la revista Plural, "elegante fusión de literatura y política",[9] y que dirigiría hasta su desaparición en 1976 el mismo Paz. A diferencia de otros escritores e intelectuales mexicanos, Paz no tardó en retirarle su apoyo al presidente Echeverría, una vez que éste demostró su escasa voluntad de aclarar las matanzas de Tlatelolco, en 1968, y en San Cosme, en 1971.
Tanto en esa revista como en Vuelta —fundada ese mismo año de 1976 y donde "la influencia del liberalismo sería fundamental", reflejando la "reconciliación" del escritor con esta corriente de pensamiento—[6] Paz denunció las violaciones a los derechos humanos de los regímenes comunistas. Esto le trajo mucha animosidad de parte de la izquierda latinoamericana y algunos estudiantes universitarios. En el prólogo del tomo IX de sus obras completas, publicado en 1993, Paz declaró:
“En México, antes, había sido visto con sospecha y recelo; desde entonces, la desconfianza empezó a transformarse en enemistad más y más abierta e intensa. Pero en aquellos días [década de los 1950] yo no me imaginaba que los vituperios iban a acompañarme años y años, hasta ahora” (página 44).
El 19 de abril de 1998 Octavio Paz murió en la Casa de Alvarado, Calle de Francisco Sosa 383, barrio de Santa Catarina, Coyoacán, Ciudad de México. El escritor había sido trasladado ahí por la presidencia de la República en enero de 1997, ya enfermo, luego de que un incendio destruyó su departamento y parte de su biblioteca.[10] Durante un tiempo, la Casa Alvarado fue sede de la Fundación Octavio Paz y ahora lo es de la Fonoteca Nacional.[11]

RUBEN DARIO POETA NICARAGUENSE

Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enero de 1867 - León, 6 de febrero de 1916), fue un poeta nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Es posiblemente el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas.
Fue el primer hijo del matrimonio formado por Manuel García y Rosa Sarmiento, quienes se habían casado en León el 26 de abril de 1866, tras conseguir las dispensas eclesiásticas necesarias, pues se trataba de primos segundos. Sin embargo, la conducta de Manuel, aficionado en exceso al alcohol y a las prostitutas,[1] hizo que Rosa, ya embarazada, tomara la decisión de abandonar el hogar conyugal y refugiarse en la ciudad de Metapa, en la que dio a luz a su hijo, Félix Rubén.[2] [3] El matrimonio terminaría por reconciliarse, e incluso Rosa llegó a dar a luz a otra hija de Manuel, Cándida Rosa, quien murió a los pocos días. La relación se volvió a deteriorar y Rosa abandonó a su marido para ir a vivir con su hijo en casa de una tía suya, Bernarda Sarmiento, que vivía con su esposo, el coronel Félix Ramírez Madregil, en la misma ciudad de León. Rosa Sarmiento conoció poco después a otro hombre, y estableció con él su residencia en San Marcos de Colón, en el departamento de Choluteca, en Honduras.[4] [3]
Aunque según su fe de bautismo el primer apellido de Rubén era García, la familia paterna era conocida desde generaciones por el apellido Darío. El propio Rubén lo explica en su autobiografía:
Según lo que algunos ancianos de aquella ciudad de mi infancia me han referido, un mi tatarabuelo tenía por nombre Darío. En la pequeña población conocíale todo el mundo por don Darío; a sus hijos e hijas, por los Daríos, las Daríos. Fue así desapareciendo el primer apellido, a punto de que mi bisabuela paterna firmaba ya Rita Darío; y ello, convertido en patronímico, llegó a adquirir valor legal; pues mi padre, que era comerciante, realizó todos sus negocios ya con el nombre de Manuel Darío [...][5]
La catedral-basílica de la Asunción, en la ciudad de León, en la que transcurrió la infancia del poeta. Sus restos se encuentran sepultados en esta iglesia.
La niñez de Rubén Darío transcurrió en la ciudad de León, criado por sus tíos abuelos Félix y Bernarda, a quienes consideró en su infancia sus verdaderos padres (de hecho, durante sus primeros años firmaba sus trabajos escolares como Félix Rubén Ramírez). Apenas tuvo contacto con su madre, que residía en Honduras, ni con su padre, a quien llamaba "tío Manuel".
Sobre sus primeros años hay pocas noticias, aunque se sabe que a la muerte del coronel Félix Ramírez, en 1871, la familia pasó apuros económicos, e incluso se pensó en colocar al joven Rubén como aprendiz de sastre. Según su biógrafo Edelberto Torres, asistió a varias escuelas de la ciudad de León antes de pasar, en los años 1879 y 1880, a educarse con los jesuitas.
Lector precoz (según su propio testimonio aprendió a leer a los tres años[6] ), pronto empezó también a escribir sus primeros versos: se conserva un soneto escrito por él en 1879, y publicó por primera vez en un periódico poco después de cumplir los trece años: se trata de la elegía Una lágrima, que apareció en el diario El Termómetro, de la ciudad de Rivas, el 26 de julio de 1880. Poco después colaboró también en El Ensayo, revista literaria de León, y alcanzó fama como "poeta niño". En estos primeros versos, según Teodosio Fernández,[7] sus influencias predominantes eran los poetas españoles de la época Zorrilla, Campoamor, Núñez de Arce y Ventura de la Vega. Más adelante, sin embargo, se interesó mucho por la obra de Víctor Hugo, que tendría una influencia determinante en su labor poética. Sus obras de esta época muestran también la impronta del pensamiento liberal, hostil a la excesiva influencia de la Iglesia católica, como es el caso su composición El jesuita, de 1881. En cuanto a su actitud política, su influencia más destacada fue el ecuatoriano Juan Montalvo, a quien imitó deliberadamente en sus primeros artículos periodísticos.[8] Ya en esta época (contaba catorce años) proyectó publicar un primer libro, Poesías y artículos en prosa, que no vería la luz hasta el cincuentenario de su muerte. Poseía una superdotada memoria, gozaba de una creatividad y retentiva genial, y era invitado con frecuencia a recitar poesía en reuniones sociales y actos públicos.[9]
En diciembre de ese mismo año se trasladó a Managua, capital del país, a instancias de algunos políticos liberales que habían concebido la idea de que, dadas sus dotes poéticas, debería educarse en Europa a costa del erario público. No obstante, el tono anticlerical de sus versos no convenció al presidente del Congreso, el conservador Pedro Joaquín Chamorro y Alfaro, y se resolvió que estudiaría en la ciudad nicaragüense de Granada. Rubén, sin embargo, prefirió quedarse en Managua, donde continuó su actividad periodística, colaborando con los diarios El Ferrocarril y El Porvenir de Nicaragua. Poco después, en agosto de 1882, se embarcaba en el puerto de Corinto, hacia El Salvador.
Entre París y España
Darío llegó a España con el compromiso, que cumplió impecablemente, de enviar cuatro crónicas mensuales a La Nación acerca del estado en que se encontraba la nación española tras su derrota frente a Estados Unidos en la Guerra hispano-estadounidense, y la pérdida de sus posesiones coloniales de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam . Estas crónicas terminarían recopilándose en un libro, que apareció en 1901, titulado España Contemporánea. Crónicas y retratos literarios. En ellas, Rubén manifiesta su profunda simpatía por España, y su confianza en la recuperación de la nación, a pesar del estado de abatimiento en que la encontraba.
En España, Darío despertó la admiración de un grupo de jóvenes poetas defensores del Modernismo (movimiento que no era en absoluto aceptado por los autores consagrados, especialmente los pertenecientes a la Real Academia Española). Entre estos jóvenes modernistas estaban algunos autores que luego brillarían con luz propia en la historia de la literatura española, como Juan Ramón Jiménez, Ramón María del Valle-Inclán y Jacinto Benavente, y otros que hoy están bastante más olvidados, como Francisco Villaespesa, Mariano Miguel de Val, director de la revista Ateneo, y Emilio Carrere.
En 1899, Rubén Darío, que continuaba legalmente casado con Rosario Murillo, conoció, en la Casa de Campo de Madrid, a Francisca Sánchez del Pozo, campesina analfabeta, natural de Navalsauz, en la provincia de Ávila, que se convertiría en la compañera de sus últimos años.
En el mes de abril de 1900 Darío visitó por segunda vez París, con el encargo de La Nación de cubrir la Exposición Universal que ese año tuvo lugar en la capital francesa. Sus crónicas sobre este tema serían recogidas posteriormente en el libro Peregrinaciones.
En los primeros años del siglo XX, Darío fijó su lugar de residencia en la capital de Francia, y alcanzó una cierta estabilidad, no exenta de infortunios. En 1901 publicó en París la segunda edición de Prosas profanas. Ese mismo año Francisca dio a luz a una hija del poeta, Carmen Darío Sánchez, y, tras el parto, viajó a París a reunirse con él, dejando la niña al cuidado de sus abuelos. La niña fallecería de viruela poco después, sin que su padre llegara a conocerla.
En 1902, Darío conoció en la capital francesa a un joven poeta español, Antonio Machado, declarado admirador de su obra. En marzo de 1903 fue nombrado cónsul de Nicaragua, lo cual le permitió vivir con mayor desahogo económico. Al mes siguiente nació su segundo hijo con Francisca, Rubén Darío Sánchez, apodado por su padre "Phocás el campesino". Durante esos años, Darío viajó por Europa, visitando, entre otros países, el Reino Unido, Bélgica, Alemania e Italia.
Theodore Roosevelt, presidente de Estados Unidos entre 1901 y 1909
En 1905 se desplazó a España como miembro de una comisión nombrada por el gobierno nicaragüense cuya finalidad era resolver una disputa territorial con Honduras. Ese año publicó en Madrid el tercero de los libros capitales de su obra poética: Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas, editado por Juan Ramón Jiménez. También datan de 1905 algunos de sus más memorables poemas, como "Salutación del optimista" y "A Roosevelt", en los cuales enaltece el carácter hispánico frente a la amenaza del imperialismo estadounidense. En particular, el segundo, dirigido al entonces presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt:
Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor de la América ingenua que tiene sangre indígena, que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.
Ese mismo año de 1905, el hijo habido con Francisca Sánchez, "Phocás el campesino", falleció víctima de una bronconeumonía.
En 1906 participó, como secretario de la delegación nicaragüense, en la Tercera Conferencia Panamericana que tuvo lugar en Río de Janeiro. Con este motivo escribió su poema "Salutación del águila", que ofrece una visión de Estados Unidos muy diferente de la de sus poemas anteriores:
Bien vengas, mágica águila de alas enormes y fuertes a extender sobre el Sur tu gran sombra continental, a traer en tus garras, anilladas de rojos brillantes, una palma de gloria, del color de la inmensa esperanza, y en tu pico la oliva de una vasta y fecunda paz.
Este poema fue muy criticado por algunos autores que no entendieron el súbito cambio de opinión de Rubén con respecto a la influencia de Estados Unidos en Latinoamérica. En Río de Janeiro, el poeta protagonizó un oscuro romance con una aristócrata, tal vez la hija del embajador ruso en Brasil. Parece ser que por entonces concibió la idea de divorciarse de Rosario Murillo, de quien llevaba años separado. De regreso a Europa, hizo una breve escala en Buenos Aires. En París se reunió con Francisca Sánchez, y juntos fueron a pasar el invierno de 1907 a Mallorca, isla en la que frecuentó la compañía del después poeta futurista Gabriel Alomar y del pintor Santiago Rusiñol. Inició una novela, La Isla de Oro, que no llegó a terminar, aunque algunos de sus capítulos aparecieron por entregas en La Nación. Por aquella época, Francisca dio a luz a una niña que falleció al nacer.
Interrumpió su tranquilidad la llegada a París de su esposa, Rosario Murillo, que se negaba a aceptar el divorcio a menos que se le garantizase una compensación económica que el poeta juzgó desproporcionada. En marzo de 1907, cuando iba a partir para París, Darío, cuyo alcoholismo estaba ya muy avanzado, cayó gravemente enfermo. Cuando se recuperó, regresó a París, pero no pudo llegar a un acuerdo con su esposa, por lo que decidió regresar a Nicaragua para presentar su caso ante los tribunales. A fines de año nació el cuarto hijo del poeta y Francisca, Rubén Darío Sánchez, apodado por su padre "Güicho", y el único hijo superviviente de la pareja.

[editar] Embajador en Madrid

Tras dos breves escalas en Nueva York y en Panamá, el poeta llegó a Nicaragua, donde se le tributó un recibimiento triunfal, y se le colmó de honores, aunque no tuvo éxito en su demanda de divorcio. Además no se le pagaron los honorarios que se le debían por su cargo de cónsul, por lo que se vio imposibilitado de regresar a París. Después de meses de gestiones, consiguió otro nombramiento, esta vez como ministro residente en Madrid del gobierno nicaragüense de José Santos Zelaya. Tuvo problemas, sin embargo, para hacer frente a los gastos de su legación ante lo reducido de su presupuesto, y pasó dificultades económicas durante sus años como embajador, que sólo pudo solucionar en parte gracias al sueldo que recibía de La Nación y en parte gracias a la ayuda de su amigo y director de la revista Ateneo, Mariano Miguel de Val, que se ofreció como secretario gratuito de la legación de Nicaragua cuando la situación económica era insostenible y en cuya casa, en la calle Serrano 27,[16] instaló la sede. Cuando Zelaya fue derrocado, Darío tuvo que renunciar a su puesto diplomático, lo que hizo el 25 de febrero de 1909.[17] Permaneció fiel a Zelaya, a quien había elogiado desmedidamente en su libro Viaje a Nicaragua e Intermezzo tropical, y con el que colaboró en la redacción del libro de este Estados Unidos y la revolución de Nicaragua, en el que acusaba a Estados Unidos y al dictador guatemalteco, Manuel Estrada Cabrera, de haber tramado el derrocamiento de su gobierno.
Durante el desempeño de su cargo diplomático, se enemistó con su antiguo amigo Alejandro Sawa, quien le había solicitado ayuda económica sin que sus peticiones fueran escuchadas por Darío. La correspondencia entre ambos da a entender que Sawa fue el verdadero autor de algunos de los artículos que Darío había publicado en La Nación.[18]

[edRubén Darío y la Generación del 98

Desde su segunda visita a España, Darío se convirtió en el maestro e inspirador de un grupo de jóvenes modernistas españoles, entre los que estaban Juan Ramón Jiménez, Ramón Pérez de Ayala, Francisco Villaespesa, Ramón del Valle-Inclán, y los hermanos Antonio y Manuel Machado, colaboradores de la revista Helios, dirigida por Juan Ramón Jiménez.

En varios textos, tanto en prosa como en verso, Darío dio muestra del respeto que le merecía la poesía de Antonio Machado, a quien conoció en París en 1902. Uno de los más tempranos es una crónica titulada "Nuevos poetas españoles", que se recogió en el libro Opiniones (1906), donde escribe lo siguiente:

Antonio Machado es quizá el más intenso de todos. La música de su verso va en su pensamiento. Ha escrito poco y meditado mucho. Su vida es la de un filósofo estoico. Sabe decir sus enseñanzas en frases hondas. Se interna en la existencia de las cosas, en la naturaleza.[38]

Ramón María del Valle-Inclán, rendido admirador de Rubén Darío.

Gran amigo de Darío fue Valle-Inclán, desde que ambos se conocieron en 1899. Valle-Inclán fue un rendido admirador del poeta nicaragüense durante toda su vida, e incluso le hizo aparecer como personaje en su obra Luces de bohemia, junto a Max Estrella y al marqués de Bradomín. Conocido es el poema que Darío dedicó al autor de Tirano Banderas, que comienza así:

Este gran don Ramón de las barbas de chivo,
cuya sonrisa es la flor de su figura,
parece un viejo dios altanero y esquivo
que se animase en la frialdad de su escultura.

Menos entusiasmo por la obra de Darío manifestaron otros miembros de la Generación del 98, como Unamuno y Baroja. Sobre su relación con este último, se cuenta una curiosa anécdota, según la cual Darío habría dicho de Baroja: "Es un escritor de mucha miga, Baroja: se nota que ha sido

lunes, 20 de febrero de 2012

ALFREDO KRAUS Y LOS SABANDEÑOS ESPAÑA

CANTA AMAPOLA
LA GOLONDRINA

RECUPERACION DEL BUQUE MERCADAL CANTABRIA ESPAÑA

Recuperación del buque MERCADAL


FOTOS
En el año 1966 desembarrancamiento y recuperación del buque MERCADAL, embarrancado en la playa de la Concha de Suances, siendo llevado a 160 metros de la escollera evitando el peligro inminente a que estaba sometido.


55 m. eslora total                       
4,7 de manga
4,10 de puntal
3,71 de calado.
Desplazaba 1200 toneladas
735 de carga
566 de arqueo
andaba 8 nudos

Astilleros de San Martín, de Corcho Hijos, S.A.
Los años 50 se inician con la construcción de barcos de carga para Minas de Cartes: “el “Cartes” y el “Mercadal”, así como del buque-tanque “Campoo” con la adjudicación de su construcción por parte de CAMPSA.

Se botó el 30 de octubre de 1951 y se hizo su entrega el 10 de junio de 1953.
Pasó toda su vida entre los puertos del Cantábrico y los del Canal de la Mancha con cargas de Pirita y blenda y con un récord nada despreciable de piruetas dramáticas, principalmente en la barra de Suances, su puerto base.
En 1977 se vende a la Asturiana de Navegación, y al año siguiente fue desguazado en Santander, es decir, a salto de cuna, como quien dice.Fue el primer buque de casco de acero construido y roto a la vera de las aguas de la bahía.Tenía entonces 25 años.

R.G.E.






CARTES CANTABRIA ESPAÑA

El Diccionario de Pascual Madoz: Cartes en 1850
Pascual Madoz en su "Diccionario Geográfico Estadístico Histórico" de 1850 describe Cartes con gran precisión, permitirnos conocer un poco más sobre el municipio y los modos de vida en estos tiempos.

Cartes
Villa de la provincia de Santander, perteneciente al partido judicial de Torrelavega. Cabecera del Ayuntamiento, compuesto por los pueblos de La Baruera, Bedicó, Cartes, Mijarojos, Santiago y San Miguel. Está situada a la margen izquierda del río Besaya.
Combátenla los vientos N, O, SO que por lo regular son precursores de lluvias. Su clima, templado y sano, no deja de ser húmedo. Tiene 55 casas, la consistorial reedificada en 1844, cárcel, escuela de primeras letras a la que asisten 65 niños de ambos sexos, cuyo maestro está dotado con 1500 reales. La iglesia parroquial ( de San Martín ) con los anejos de Santiago y Bedicó, una ermita ( de la Virgen de la Pastora ) perteneciente a un particular, cementerio en paraje ventilado, y una fuente de buenas y abundantes aguas para el consumo del vecindario. Confina al norte con La Barquera, al este y sur con el río Besaya y al oeste con Bustillo. El terreno es de buena calidad, el río Besaya ameniza con sus aguas algunos de sus campos y mueve las ruedas de siete molinos harineros.
Torreones de Cartes
Le atraviesa un puente de piedra, llamado de Santiago, que facilita el paso a la carretera nacional, que cuenta además de la que dirige a Asturias y de los caminos locales. Esta villa fue estafeta de correos hasta hace pocos años en que se trasladó a Torrelavega, de donde recibe en la actualidad la correspondencia: los lunes, jueves y sábados; y sale los martes, viernes y domingos. Produce: maíz, alubias, patatas, frutas y buenos pastos. Cría ganado vacuno. Caza de corzos, jabalíes, liebres, perdices y otras aves. Pesca salmones y truchas con bastante abundancia. Industria y comercio: los molinos enunciados e importación de varios artículos, siendo de poca monta lo que se extrae. Antiguamente fue célebre esta población por la gran fabricación de chocolate que había, ahora casi nada existe. La población de todo el Ayuntamiento 210 vecinos, con 1069 almas. El presupuesto municipal ordinario asciende a 15638 reales, cubiertos con los arbitrios sobre el consumo de líquidos y carnes, y el déficit por reparto entre los vecinos.
Concejo de Cohicillos

Santa María de Yermo
Lugar de la provincia de Santander, de la cual dista 6 leguas, pertenece al partido judicial de Torrelavega, ayuntamiento de Cartes. Situado entre dos montañas. Con clima benigno y sano. Tiene 100 casas distribuidas en los barrios de Riocorvo, Yermo, Corral y San Miguel. Tiene escuela de primeras letras dotada con 1200 reales. Iglesia parroquial de Santa María de Yermo, matriz de la de Santa María de la Concepción situada entre los barrios de Corral y San Miguel, ambas están servidas por dos curas de ingreso y presentación del duque del Infantado.

Hay además una capilla de propiedad particular con la advocación de Nuestra Señora del Carmen y otra que fue hospital de San Lázaro y posteriormente Beaterio con 7 monjas profesas, vendida como bienes nacionales. Tiene buenas aguas potables. Limita al nortee con Mercadal, al este con el río Besaya, al sur con Barros y al oeste con la Sierra de Ibio ( Valle de Cabezón de la Sal ). Entre los barrios de Corral y Yermo existen las ruinas de una casa titulada de Belmonte, que gozaba de los privilegios de no pagar el enfiteusis de 88 reales cada año, que todo concejo paga a la casa del Infantado y de que los vecinos limpiasen todo el rameje y zarzas del camino, para que el Duque pudiera ir a ella, verificarlo a caballo y con el paraguas abierto cuando lo necesitase.
El terreno es de regular calidad, muy apropiado para el arbolado y la fertilizan las aguas de varios arroyos conocidos con los nombres de Rucabado, Ropila y Varriconchas. Varios montes se elevan por sus inmediaciones, uno de ellos es común al pueblo de Mercadal y otro al de Sierra de Ibio, todos están cubiertos de roble y algún arbusto.

Los caminos son locales y malos. Recibe la correspondencia de Cartes por valijero los lunes, jueves y sábados, y sale los martes, viernes y domingos. Produce: maíz, patatas, alubias, frutas y lino. Cría ganado vacuno y cabrío. Se pueden cazar perdices, jabalíes, corzos y algún lobo. Tiene varios molinos harineros. La población es de 96 vecinos, 480 almas.
Riocorvo
Santiago de Cartes


Escudo de los Bustamante
Lugar de la provincia de Santander perteneciente al ayuntamiento de Cartes. Situado en la carretera de Reinosa a Santander. Su clima es templado. Tiene 22 casas, dos ermitas ( Santiago y el Cristo de este nombre ), la primera ayuda de parroquia de Cartes, de que son feligreses los vecinos de este pueblo, y dos fuentes de buenas aguas. Confina con la matriz, Campuzano y río Besaya. El terreno es de mediana calidad y de secano. Tiene mancomunidad de montes con Cartes. Además de los caminos locales cuenta con el real de Santander. Recibe correspondencia de Torrelavega. Produce: maíz y pastos, cría ganado vacuno, caza de liebres y perdices, pesca de truchas, anguilas y algunos salmones. Conducción de trigo y harinas de Reinosa a Santander.
Se celebran dos ferias anuales de muy poca importancia, la una el 4 de mayo y la otra el 25 de julio, en ambas se presentan útiles para la labranza y construcción de carros. La población es de 24 vecinos y 100 almas.
Mercadal
Aldea a 5 leguas de Santander, perteneciente al Ayuntamiento de Reocín. situada en un collado dominado de alturas por el sur y el oeste con clima bastante frío, tiene unas 36 casas, escuela de primeras letras a la que asisten 20 niños. Tiene la iglesia parroquia de San Lorenzo, matriz de Sierradella ( Sierra Elsa ) servida por un cura de ingreso y provisión del diocesano en patrimoniales y dos beneficiados; unar ermita, la del Angel, y buenas aguas potables. Limita al norte con Reocín, al este con Cartes, al sur con Cohicillos y al oestes con Campos de Estrada. El terreno es de superior calidad. Los montes están poblados de robles. Tiene caminos locales, recibe la correspondencia de Torrelavega. Produce: maíz, alubias, hortalizas, frutas y pastos; cría ganado vacuno y lanar. En su territorio se pueden cazar jabalíes, lobos y otros animales. Su población está constituida por 36 vecinos y 180 almas.
Bedicó ( Villa de Co)


Casona montañesa
Aldea de la provincia de Santander, perteneciente al Ayuntamiento de Cartes: situado en la cumbre de una montaña, con libre ventilación y clima sano.

Está formada por 11 casas y una iglesia anejo de la de Cartes. Confina al norte, La Barquera, al este, Cartes, al sur Cohicillos y al oeste Mercadal. el terreno es de mediana calidad. Produce: maíz, alubias, patatas y frutas de varias clases, cría ganado vacuno y alguna caza. Población 10 vecinos, 39 almas.
Mijarojos


Aldea del Ayuntamiento de Cartes, situada en terreno montuoso con vertientes al río Besaya y clima templado. Formada por siete casas, una iglesia y buenas aguas potables. Confina al norte con Torres, al este con La Barquera, al sur con Mercadal ( en aquella época se consideraba Sierra Elsa como un barrio de Mercadal ) y al oeste con los Campos de Estrada. El terreno es de media calidad y produce grano, legumbres, hortalizas y pastos. Sus habitantes se dedican a la cría de ganado y en su territorio se pueden cazar varios animales.. Su población es de siete vecinos y 26 almas.
Mijarojos
La Barquera


Parque La Viesca, La Barquera
Aldea de la provincia de Santander, partido judicial de Torrelavega, perteneciente al Ayuntamiento de Cartes. Situada entre el río Besaya y una grande montaña que ofrece una vista bastante agradable. En cuanto a lo eclesiástico corresponde al pueblo de Torres, en donde tiene pila bautismal y a cuya parroquia contribuía con los diezmos antes de su extinción.

Tiene una gran vega que produce maíz y alubias en abundancia, un buen monte poblado de robles y muchas buenas canteras de piedra de cal de las que se hace uso para el Camino Real que baja de Palencia a Santander. El río Besaya corre por sus inmediaciones y un arroyuelo que baja de la montaña, con cuyas aguas muelen dos molinos harineros que hay en el mismo pueblo. Sus habitantes se dedican a la cría de ganado vacuno y lanar. Su población es de 25 vecinos y 127 almas.

LA BARQUERA MIJAROJOS SIERRA ELSA CANTABRIA ESPAÑA

La Barquera - Mijarojos - Sierra Elsa

En La Barquera se observa una gran acumulación de sedimentos originados en las labores mineras, con ellos se han construido los diques que forman tres lagos artificiales, que recogen el agua extraída de la mina y otros los lodos formados al lavar el mineral. En sus proximidades se encuentra el parque de "La Viesca", en la margen izquierda del río Besaya, frente al barrio torrelaveguense de Covadonga.

BedicóBedicó

En Mijarojos podemos observar como los antiguos diques de lodos se han transfor- mado, con el tiempo, en una llanura seca y firme, útil para desarrollar actividades deportivas.

La mina de Reocín fue explotada desde la época romana, reiniciándose la activi- dad a partir de 1856, cuando fue redes- cubierta por D. Julio Hauzeur, Director General de la RCA, de forma casual, durante un descanso de un viaje entre San Sebastián y Asturias.

Se puede observar la actividad minera de extracción de blenda y galena, desde la carretera que rodea el "Zanjón" y ver las instalaciones en superficie del pozo Santa Amelia, si se desea una visita más detallada contactar con la empresa.
Mijarojos

Iglesia de Sierra Elsa
En Sierra Elsa, destacamos la iglesia denominada de San Lorenzo, puede tener su origen en el siglo XVII. Ardió en 1936, los vecinos más viejos aún recuerdan la imagen de la Dolorosa, que muchos confundían con una persona de carne y hueso, del incendio solo pudieron salvarse las ropas de celebrar del sacerdote.

La Iglesia reconstruida es de planta rectangular, con ábside cuadrado, sobre lo que en su origen debió llebar bóveda de crucería y nave de dos tramos.

Frente a la Iglesia agoniza un considerable ejem- plar de tejo, que aparece en la Guía de Árboles singulares de Cantabria ( pág. 165 ).
Parque de La ViescaParque de La ViescaParque de La Viesca

bBEDICÓ MERCADAL CANTABRIA ESPAÑA

Bedicó - Mercadal
Nos encontramos en un cruce de caminos, los que suben a Bedicó, Mercadal y Sierra Elsa. En este lugar llamado "El Gurugú"  surge un manantial en un roquedo calizo, pudiendo observar las características del paisaje kárstico en toda la zona. Siguiendo el estrecho sendero, que a partir del manantial recorre la pared caliza, llegamos a las cuevas de: La Cuevona, Gurugú II y III. La Cuevona, es una cavidad con enorme vestíbulo donde hay practicadas calicatas antiguas. 

Hacha de Bedicó
En la superficie del material extraído para hacer la exploración se encontraron abun- dantes lascas de silex, además de conchas y restos de ciervos. Aparecieron abundantes fragmentos de cerámica de la Repoblación. El Gurugú II es una cavidad estrecha, de tamaño medio donde ha aparecido cerámica medieval. El llamado "Hacha de Bedicó" es un fragmento de canto con bulbo intensísima- mente patinado, encontrado en el camino hacia las minas.
Restos fósiles
Es de reseñar en Bedicó la casona montañesa, de unos 300 años de antiguedad, situada entre los "Cuadros" y la "Pilu- ca", típica casona motañesa con sus señas de identidad muy bien conservadas. Llegamos a lo que fue la antigua mina de Mercadal, donde se han encontrado indicios que hacen pensar en la existencia de minería romana en la zona, además de los restos de galerías de técnica romana que se encuentran esporádicamente en la mina.

El pueblo de Mercadal recibe el nombre de Mercater ( mercado ), lo que parece discutible es si se debe a que allí se celebraba un mercado o que era el punto donde hacían noche las personas que acudían a pie, desde el valle del Saja al mercado de Cartes. Antiguo pueblo minero, tuvo una gran riqueza forestal, estando tradicionalmente vinculado a la Abadía de Santillana.

De su antiguo señorío solo queda la iglesia de San Juan, los restos del antiguo palacio desaparecieron con la mina, situando en algunos escritos, en este lugar, el monasterio de San Lorenzo. Es de reseñar la desaparecida capilla de "El Ángel", de la que se conservan algunas tallas de madera policromada.
Antigua casona en Bedicó
Aún se puede observar un montículo de piedras en el lugar donde estuvo levantada, a pocos metros de la iglesia de San Juan, en el centro del pueblo.