Translate

martes, 10 de enero de 2012

SALVADOR DALI BARCELONA ESPAÑA GENIAL PINTOR ESCULTOR

Salvador Dalí

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Salvador Dalí 1939.jpg
Salvador Domènec Felip Jacint Dalí i Domènech

Salvador Dalí en 1939.
Fotografía de Carl Van Vechten.
Nombre completoSalvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech
Nacimiento11 de mayo de 1904
Figueras, España Bandera de España
Fallecimiento23 de enero de 1989 (84 años)
Figueras, España Bandera de España
Nacionalidadespañola
ÁreaPintura, dibujo, fotografía, escultura, diseño, escritura
EducaciónReal Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid
Salvador Domènec Felip Jacint Dalí i Domènech, más conocido como Salvador Dalí, 1° Marqués de Dalí de Púbol (Figueras, España, 11 de mayo de 1904 – ibídem, 23 de enero de 1989), fue un pintor español considerado uno de los máximos representantes del surrealismo.
Dalí es conocido por sus impactantes y oníricas imágenes surrealistas. Sus habilidades pictóricas se suelen atribuir a la influencia y admiración por el arte renacentista. También fue un experto dibujante.[1] [2] Los recursos plásticos dalinianos también abordaron el cine, la escultura y la fotografía, lo cual le condujo a numerosas colaboraciones con otros artistas audiovisuales. Tuvo la habilidad de forjar un estilo marcadamente personal y reconocible, que en realidad era muy ecléctico y que «vampirizó» innovaciones ajenas. Una de sus obras más célebres es La persistencia de la memoria, el famoso cuadro de los «relojes blandos», realizado en 1931.
Como artista extremadamente imaginativo, manifestó una notable tendencia al narcisismo y la megalomanía, cuyo objeto era atraer la atención pública. Esta conducta irritaba a quienes apreciaban su arte y justificaba a sus críticos, que rechazaban sus conductas excéntricas como un reclamo publicitario ocasionalmente más llamativo que su producción artística.[3] Dalí atribuía su «amor por todo lo que es dorado y resulta excesivo, [su] pasión por el lujo y su amor por la moda oriental» a un autoproclamado «linaje arábigo»,[4] que remontaba sus raíces a los tiempos de la dominación árabe de la península ibérica.

Periodo en Nueva York
En 1940, con la Segunda Guerra Mundial arrasando Europa, Dalí y Gala huyeron a los Estados Unidos, donde vivieron durante ocho años. Después de la mudanza, Dalí retomó su antiguo catolicismo. «Durante ese período», informan Robert y Nicholas Descharnes, «Dalí nunca dejó de escribir».[35]
En 1941 Dalí entregó un guion cinematográfico a Jean Gabin, titulado Moontide (en español, Marea lunar). En 1942 publicó su autobiografía, La vida secreta de Salvador Dalí. Escribía regularmente para los catálogos de sus exposiciones, como la organizada en la Knoedler Gallery de Nueva York en 1943. En ese artículo exponía que
el surrealismo habrá servido por lo menos para dar una prueba experimental de que la total esterilidad de los intentos por automatizar han llegado demasiado lejos y han llevado a un sistema totalitario...La pereza contemporánea, y la total falta de técnica, han alcanzado su paroxismo en la significación psicológica del uso actual de la institución universitaria.
También escribió una novela, publicada en 1944, sobre un salón de moda para automóviles. De ahí surgió una caricatura de Erdwin Cox, del The Miami Herald, que presentaba a Dalí luciendo un automóvil como vestido de fiesta.[35]
Exposición sobre Dalí en Londres. En primer término hay una escultura de un elefante de patas alargadas con una pirámide en el lomo, idéntico a uno de los que aparecen en el cuadro. Al fondo se encuentra el London Eye.
Mural del Teatro en el Museo Dalí de Figueras.
Un fraile italiano llamado Gabriele Maria Berardi anunció haber realizado un exorcismo a Dalí en una visita de éste a Francia en 1947.[36] En el 2005, una escultura del Cristo en la cruz fue inaugurada en la ciudad de dicho fraile. Se ha comentado que Dalí entregó esta obra al fraile como prenda de gratitud,[36] y dos expertos españoles sobre Dalí han considerado que hay motivos suficientes para pensar que la obra fuese realmente suya.[36]
Aceptó la decoración de un escaparate de los almacenes Bonwit-Tellerle en la Quinta Avenida de Nueva York. Hizo una polémica composición dedicada al día y a la noche: en un lado un maniquí con peluca roja en una bañera de Astracán; en el otro, una figura acostada en una cama con baldaquino negro sobre cuya almohada ardían carbones. Pero se realizaron modificaciones sin permiso del autor, y Dalí en protesta acabó lanzando la bañera contra el vidrio del escaparate. Fue detenido y debió pagar los desperfectos. El juzgado le absolvió, pues argumentó que defendía su obra. Se entendió esta protesta como una defensa de los derechos de autor.[37]
En esos años, Dalí diseñó ilustraciones para ediciones traducidas al inglés de clásicos como El Quijote, la autobiografía de Benvenuto Cellini y los Ensayos de Michel de Montaigne. También aportó decorados para la película Recuerda de Alfred Hitchcock, y emprendió con Walt Disney la realización de una película de dibujos animados, Destino, que quedó inconclusa y que se montó en 2003, mucho después del fallecimiento de ambos.[38]
Fue una de las épocas más fructíferas de su vida, pero también discutida por ciertos críticos, que veían que Dalí difuminaba la frontera entre arte y bienes de consumo al arrinconar la pintura para volcarse más en el diseño y en artículos comerciales.

[editar] Últimos años en Cataluña

Desde 1949 Dalí vivió en Cataluña. El hecho de que eligiese España para vivir en tiempos de la dictadura hizo que algunos de sus antiguos colegas, así como sectores progresistas, le hicieran blanco de nuevas críticas.[39] Esto sugiere que el descrédito con que Dalí era considerado entre surrealistas y críticos de arte se debiese, al menos en parte, a motivaciones políticas, más que al valor intrínseco de sus obras de arte. En 1959 Breton organizó una exposición antológica titulada Homage to Surrealism (en español Homenaje al surrealismo), que reunía obras surgidas en las cuatro décadas del movimiento. La exposición recuperaba piezas de Dalí, de Joan Miró, de Enrique Tábara y Eugenio Granell. Al año siguiente, sin embargo, Breton se opuso enérgicamente a la inclusión de la Madonna Sixtina de Dalí en la Exposición Internacional Surrealista de Nueva York.[40]
Al final de su carrera, Dalí no se limitó a la pintura, desarrollando nuevos procesos y medios experimentales: creó un boletín[41] y se convirtió en uno de los pioneros de la holografía artística,[42] algo nada extraño considerando su larga exploración artística de juegos visuales. Ya durante sus últimos años, artistas de la talla de Andy Warhol proclamaron al catalán como una de las influencias más notables del pop art.[43] Dalí también mostró desde siempre un acusado interés por las ciencias naturales y las matemáticas. Así se observa en muchas de sus obras —sobre todo las creadas en la década de los 50— en las cuales llegó a componer retratos individuales a partir de cuernos de rinoceronte. Según el artista, el cuerno de rinoceronte significaba la geometría divina, puesto que crece en una progresión espiral logarítmica. También relacionó el concepto con los temas de la castidad y la santidad de la Virgen María.[44] Otro de los intereses de Dalí era el ADN, y el hipercubo (un cubo de cuatro dimensiones) que llegó a plasmar desplegado en su Crucifixión (Corpus Hypercubus).
La bahía de Portlligat, el paisaje que cautivó al artista en Cadaqués, con su casa, hoy museo. Está formada por un conjunto de barracas de pescadores que fueron adquiridas por el pintor y su mujer, Gala. Abierta al público en 1997, en su interior se exhiben recuerdos del pintor, su taller, la biblioteca, sus habitaciones y el jardín.
La posguerra abrió para Dalí una nueva etapa artística, caracterizada por el virtuosismo técnico y el recurso a ilusiones ópticas, así como al imaginario de la ciencia o la religión. Su aproximación al catolicismo se fue haciendo más marcada, influida quizás por la conmoción causada por la bomba de Hiroshima y el amanecer de la era nuclear. El mismo Dalí denominó esta etapa de su arte como el período místico-nuclear. Su intención parecía ser la síntesis de la iconografía cristiana con imágenes en descomposición relacionadas con la física nuclear,[45] como se desprende de obras como Crucifixión (Corpus Hypercubus). Bajo la clasificación de «misticismo nuclear» se incluyen también La gare de Perpignan (1965) y El torero alucinógeno (1968-1970). En 1960 Dalí empezó a trabajar en un teatro y museo personal, levantados sobre su casa natal en Figueras; fue el mayor de sus proyectos individuales, y a él dedicaría buena parte de sus energías hasta 1974. Incluso más adelante, a mediados de los 80, realizó algunas reformas menores en el edificio.
Salvador Dalí en 1972.
En su madurez, el artista también se implicó con otras actividades «extra-artísticas» que daban una medida de su enorme popularidad como personaje público. En 1968 Dalí grabó un anuncio televisivo para la marca de chocolate Lanvin,[46] y en 1969 diseñó el logo de Chupa Chups. Ese mismo año trabajó como responsable creativo de la campaña publicitaria de Eurovisión, y creó una gran escultura metálica que se instaló en el escenario del Teatro Real de Madrid. En el programa Dirty Dali: A Private View (en español Dalí el sucio: Una visión íntima), emitido por el Channel 4 en 2007, el crítico Brian Sewell describía cómo a finales de los 60 fue requerido por el artista a posar sin pantalones en posición fetal bajo la axila de una figura de Jesucristo, mientras Dalí le fotografiaba y fingía hurgarse bajo el pantalón.[47] [48]
En 1980 la salud de Dalí se deterioró seriamente. Con su mujer, Gala —que ya manifestaba síntomas de senilidad—, supuestamente consumió un cóctel de fármacos que dañó seriamente su sistema nervioso, con la consecuencia de incapacitarle prácticamente para la creación artística. Con 76 años, el estado de Dalí era lamentable, y su mano sufría constantes temblores que evidenciaban el progreso de la enfermedad de Parkinson.[49] [50]
En 1982 el rey Juan Carlos I concedió a Dalí el título de marqués de Púbol, que el artista agradeció con un dibujo, titulado Cabeza de Europa, que a la postre resultó ser su último dibujo, y que le entregó tras la visita real a su lecho de muerte.
La iglesia de Sant Pere en Figueras, donde Dalí recibió el bautismo, la primera comunión, y donde se celebró su funeral.
Teatro-Museo Dalí en Figueras. Cuando el alcalde invitó al artista a regalar una pintura para el museo local, Dalí respondió estar dispuesto a donar un museo entero y sugirió como sede el teatro entonces abandonado. En este teatro había expuesto sus dos primeras obras en 1918.
Gala murió el 10 de junio de 1982. Tras su muerte, Dalí perdió su entusiasmo por vivir. Deliberadamente, se deshidrató seriamente —supuestamente como consecuencia de un intento de suicidio—, aunque justificó su acción como un método de entrar en un estado de animación suspendida, del mismo modo en que algunas bacterias pueden hacer. Se mudó de Figueras al castillo de Púbol, que había comprado para Gala, y donde ella había fallecido. En 1984 un incendio de causas desconocidas se declaró en su dormitorio.[51] De nuevo se sospechó de un intento de suicidio, aunque quizás se debiese a negligencia del personal doméstico.[21] De todos modos, Dalí fue rescatado y regresó a su domicilio en Figueras, donde un grupo de artistas, mecenas y colegas artistas se encargaron de su bienestar hasta sus últimos años.
Se ha denunciado que Dalí fue obligado por algunos de sus «cuidadores» a firmar lienzos en blanco que serían vendidos tras su muerte como originales.[52] Estos rumores hicieron que el mercado del arte se mostrase escéptico con las obras atribuidas a Dalí durante su última época.
En noviembre de 1988 Dalí fue ingresado a raíz de un serio fallo cardíaco, y el 5 de diciembre de 1988 fue visitado por el rey Juan Carlos I, quien le confesó que siempre había sido un fiel admirador de su obra.[53]
El 23 de enero de 1989, oyendo su disco favorito —Tristán e Isolda, de Richard Wagner— murió a causa de una parada cardiorrespiratoria en Figueras, con 84 años, y cerrando el círculo fue enterrado en la cripta de Figueras, situada en su casa-museo (ver imagen). Su cripta se encuentra al otro lado de la iglesia de Sant Pere, donde había sido bautizado, había recibido su primera comunión y donde descansa desde entonces; tres manzanas más allá de su casa natal.[54] Para evitar tensiones entre el gobierno central y autonómico, Dalí testó en 1982 a favor del estado español como heredero universal de su obra.[55]
La Fundación Gala-Salvador Dalí se encarga en la actualidad de la gestión de su legado.[56] En los Estados Unidos, el responsable legal de su representación es la Artist Rights Society.[57] En 2002 esta sociedad salió en las noticias por requerir de Google que retirasen un logotipo de la firma diseñado a semejanza de la obra de Dalí, y que había sido especialmente creado para conmemorar el aniversario de su nacimiento, alegando derechos de copyright. Google accedió a retirar el logotipo —cuyo uso, teóricamente, era de un sólo día— pero se negó a admitir la violación de sus derechos de autor.

[editar] Simbolismo

Dalí describió un extenso y personal universo simbólico a lo largo de su obra. Los «relojes blandos», que habían aparecido en 1931, fueron interpretados como una referencia a la teoría de la relatividad de Albert Einstein,[28] y fueron supuestamente creados tras la observación de unos pedazos de camembert expuestos al sol un caluroso día de agosto.[58] Otro de sus símbolos recurrentes es el elefante, que apareció por vez primera en el Sueño causado por el vuelo de una avispa sobre una granada un segundo antes de despertar (1944). Los elefantes dalinianos, inspirados por el obelisco de Roma de Gian Lorenzo Bernini, suelen aparecer con «patas largas, casi invisibles de deseo»,[59] y portando obeliscos en sus lomos. Conjuntadas con esas delicadas extremidades, los obeliscos —en los que algunos han querido ver un símbolo fálico— crean un sentido de fantasmal irrealidad. «El elefante es una distorsión en el espacio», explicó Dalí en Dalí y el Surrealismo, de Dawn Ades, «con sus aguzadas patas contrastando la idea de ingravidez, definida sin la menor preocupación estética, estoy creando algo que me inspira una profunda emoción y con la que intento pintar honestamente».
Otro de sus símbolos recurrentes es el huevo. Enlaza con los conceptos de vida prenatal intrauterina, y a veces se refiere a un símbolo de la esperanza y el amor;[60] y así es como se interpreta en su Metamorfosis de Narciso. También recurrió a imágenes de fauna a lo largo de toda su obra: hormigas como símbolo de muerte, corrupción, y un intenso deseo sexual; el caracol como cabeza humana (había visto un caracol sobre una bicicleta en el jardín de Sigmund Freud cuando fue a visitarle; y las langostas como un símbolo de decadencia y terror.[60]

sábado, 7 de enero de 2012

ARTICULOS QUE SE PUEDEN COMPRAR EN REBAJAS BARCELONA Y MADRID



LAS REBAJAS

El consumismo ha llegado al culmen del mes de enero, las tiendas abarrotadas, dicen que este año los españoles gastaremos más, en ellas. Claro que es así, pero esto ocurre porque no se ha gastado antes todo el mundo o una gran parte de nosotros hemos guardado el dinero destinado a los reyes para las rebajas, pues durante todo el mes de noviembre y diciembre las tienda permanecían casi vacías, sus ventas eran mínimas,¡ y por fin llegaron las tan ansiadas rebajas! La gente se ha hechado a la calle, los jóvenes han sabido esperar, y con el mismo dinero obtienen el doble de prendas, lo mismo ocurre con el resto de la gente, yo la primera, he visto dos o tres cosas, de las cuales he podido comprar dos,. pero a mitad de precio, total que al final aún me ha sobrado dinero que guardaré para otros eventos. La gente ya no es tan compulsiva comprando, pues la necesidad aprieta y no están los tiempos para despilfarrar.
La crisis está ahí, eso es ineludible, vienen tiempos duros, pero si sabemos administrar nuestro dinero, y gastar en lo que realmente necesitamos saldremos adelante, durante mucho tiempo hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, los bancos contribuyeron a ello, dando créditos, e incitandote a las compras masivas. Luego llegó el boon inmobiliarios y todo se desmoronó. La injusticia capeo por doquier, y además de perder el piso o lo que hubieses comprado con esos créditos que te metían por los ojos, ahora no tienes nada y encima tienes que seguir pagando algo que no es tuyo que es del banco y que encima lo va a vender por el mismo dinero que tu debes o más Creo que eso es una de las cosas que tendrían que cambiar
Estamos en banca rota, se lo debemos en gran parte al señor ZP, que no supo o no quiso atajar la crisis cuando comenzó, se ha dilapidado el dinero por todos lados, y ahora viene Paco Con la rebaja, también las lamentaciones.
En fin que saldremos de esta pero arrimando todos el hombre, hay que dejarse de banalidades, y luchar sacrificarse y crear empresas ayudar a las que ya hay, y dejarse de huelgas, que tal vez se tenían que haber hecho cuando llevábamos dos millones de parados, pero nadie se movió, y se ha permitido superar los cuatro.

CABO MACHICHACO VAPOR CANTABRIA ESPAÑA

Cabo Machichaco (vapor)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para el cabo del mar Cantábrico, véase Cabo Machichaco.
El vapor Cabo Machichaco, atracado en el muelle, durante el incendio, en la ciudad de Santander (Cantabria).
El Cabo Machichaco fue un barco de vapor construido en 1882 en Newcastle.[1] En 1885 fue adquirido por la Compañía Ybarra, con el objetivo de utilizarlo en el servicio de cabotaje entre Bilbao y Sevilla, cuya primera escala era en el puerto de Santander. El barco pasó a formar parte de la historia de Santander y de España el 3 de noviembre de 1893, como la mayor tragedia de carácter cívico ocurrida en España en el siglo XIX.[2]

[editar] El desastre

El vapor Cabo Machichaco ardiendo en la bahía de Santander, el 3 de noviembre del año 1893.
El 3 de noviembre de 1893, el Cabo Machichaco, después de haber pasado la cuarentena en el lazareto de Pedrosa, ya que se habían dado varios casos de cólera en Bilbao, estaba atracado en el muelle saliente llamado número 2 de Maliaño, ubicado justo frente a la actual calle de Calderón de la Barca. Entre otras mercancías que había en el barco, como harina y material siderúrgico, también transportaba varios garrafones de ácido sulfúrico en cubierta y algo más de 51 toneladas de dinamita, de cuya existencia no se había dado parte, o bien fue omitido por las autoridades portuarias.[3]
La dinamita era procedente de Galdácano, y su destino eran los puertos del Sur, excepto 20 cajas que eran para la ciudad de Santander. De acuerdo con el Reglamento del puerto de Santander, cualquier buque que transportase dinamita debía efectuar sus operaciones de carga o descarga en el fondeadero de la Magdalena o al final de los muelles de Maliaño, localidad del actual municipio de Camargo.
Hacia la una y media de la tarde las autoridades locales recibieron la información de que se había declarado a bordo un incendio, que se intentó apagar con los pocos medios disponibles del barco, los de los bomberos, que al parecer también eran algo escasos, y los del gánguil[4] de la Junta del Puerto. Ante la situación, la mayoría de las autoridades locales y técnicos se involucraron en el incendio para tratar de sofocarlo. El incendio, que empezó en la cubierta y después se propagó por las bodegas de proa, surgió como consecuencia de la explosión de una bombona de vidrio con ácido sulfúrico.
Cabe destacar que también acudieron a prestar su ayuda las tripulaciones de los barcos que se hallaban fondeados o atracados, como el vapor correo Alfonso XIII, que había llegado el día anterior a Santander tras su primer viaje a Cuba. Tanto su capitán, Francisco Jaureguizar y Cagigal, como el capitán subinspector Francisco Cimiano, dispusieron que el vapor auxiliar nº5, propiedad de la Compañía Trasatlántica Española, colaborase en la extinción del incendio. De esta forma embarcaron en el mismo, junto con numerosos tripulantes del vapor Alfonso XIII. También acudieron para colaborar en la extinción del incendio las tripulaciones de los demás buques que estaban en Santander, entre ellos el mercante inglés Eden, el francés Galindo y el trasatlántico español Catalina, de la naviera Pinillos. Un tripulante de este buque, Pachín González, sería el protagonista de la novela del mismo nombre del escritor José María de Pereda.
El vapor Alfonso XIII, construido en 1889. Parte de su tripulación participó en la extinción del incendio en el Machichaco aquel 3 de noviembre. Debido a la explosión fallecieron 32 tripulantes de aquel barco, incluido su capitán, Francisco Jaureguizar y Cagigal.
El fuego atrajo multitud de curiosos, que, ajenos a lo que había en la bodega, contemplaban el fuego. A las cuatro de la tarde, con el incendio todavía presente, se supo el contenido de la embarcación. A pesar de ello, el público no fue retirado de la zona por las autoridades.[3]
Una hora después estallaron las dos bodegas. Algunos edificios cercanos se derrumbaron. La onda expansiva se propagó por toda la bahía. Cientos de fragmentos de hierro salieron disparados a varios kilómetros de distancia. La explosión produjo además una tromba de agua de millares de toneladas, que arrastró a muchas personas al mar. Todos los que subieron al barco, incluidos 32 tripulantes del Alfonso XIII y el capitán del mismo, Francisco Jaureguizar, dejaron su vida en la explosión que se produjo.
El resultado de la explosión fue de 590 muertos y 525 heridos, aunque otros citan unos 2.000 heridos. Cabe destacar que en aquel momento había 50.000 censados en la ciudad de Santander. Fallecieron la mayor parte de las autoridades civiles y militares de Santander, incluido el gobernador civil, además de bomberos, trabajadores y curiosos que se habían acercado a observar cómo ardía el barco.
CURIOSIDADES

  • La magnitud de la explosión fue tal, que un calabrote[5] llegó hasta la localidad de Peñacastillo, a 8 kilómetros de distancia, y mató a una persona.[6]
  • Un guardia halló dos piernas sobre el tejado de un almacén de maderas a una distancia de unos 2 kilómetros.
  • En la playa de San Martín, a miles de metros de distancia, apareció el bastón del gobernador civil, un tal Somoza, que con las demás autoridades de la ciudad que se hallaban a bordo falleció en la explosión.
  • Una ermita medieval situada en la mies de San Juan de Maliaño, a varios kilómetros de distancia, no pudo resistir la onda expansiva de la explosión y se derrumbó.
  • Asunción Muriedas corrió, como muchos, el 3 de noviembre de 1893, a ver el barco que ardía. Fue la curiosidad -y, posiblemente, la intención de sacar algo en claro- la que llevó a esta mujer a acercarse a un barco cuya mercancía ardía en los primeros muelles de aquel embarcadero. Y fue una explosión y una ola negra la que cortó su carrera en seco. La tragedia del 'Machichaco' sesgó la pierna de Asunción, que voló por los aires en un salto sin igual y se ganó el sobrenombre de 'La Voladora' hasta su muerte.

[editar] Opiniones

El historiador santanderino Rafael González Echegaray (1923-1985) defendió abiertamente en sus obras la actuación del capitán del Cabo Machichaco, Facundo Léniz Maza. Por otro lado, criticó la actuación de las autoridades portuarias que permitían el continuo incumplimiento de lo establecido en el reglamento. De esta forma, Echegaray afirmó:
Lo que ocurría sencillamente es que desde aquel mismo instante había quedado patente la infracción de los Reglamentos portuarios cometida por parte del buque, de su consignatario, de la aduana y de las autoridades en general. Todos, absolutamente todos, eran culpables por imprudencia o negligencia (en mayor o menor grado) y además no tenían noción exacta de lo que estaban arriesgando en aquellos momentos.[7]

[editar] Secuelas y consecuencias

Además de lo evidente del desastre, que fueron las víctimas mortales y los heridos, las infraestructuras cercanas al lugar de la explosión se vieron dañadas y algunos edificios no resistieron la onda expansiva, la cual destruyó casi todas las casas de la calle Méndez Núñez. El fuego se cebó en numerosas viviendas, alumbrando durante toda la noche la búsqueda de restos humanos.
Durante los meses siguientes al desastre, se intentó rescatar los restos del barco hundido en la bahía, pero de nuevo el barco volvió a ser protagonista de otra tragedia, pues el 21 de marzo de 1894 se produjo una explosión como consecuencia de estas labores y murieron 15 operarios.
En definitiva, Santander tuvo que recuperarse de un desastre sin precedentes, puesto que muchas de las autoridades civiles, militares y bomberos fallecieron en la explosión. Cabe destacar que Santander venía sufriendo una crisis desde 1875, con la prohibición de las exportaciones de trigo y harina al extranjero, agudizada por la quiebra del comercio con las colonias americanas. Sumado a esto el desastre del Machichaco ocurrió en un delicado momento para la ciudad.
A pesar de ello, la recuperación económica y social de Santander fue progresiva puesto que en 1898 surge el Monte de Piedad, que en la actualidad es la entidad financiera Caja Cantabria, y el Banco Mercantil (1907), además de compañías navieras, como es el caso de Navegación Montañesa.

[editar] Monumentos y homenajes

Vista anterior del monumento de Valentín Lavín.
Destaca la obra de José María de Pereda, titulada Pachín González (1896), y la litografía con un panteón conmemorativo editada por el poeta Marcos Linazasoro. Además de los siguientes monumentos y homenajes:
  • El primer monumento fue proyectado en el año 1896 por Valentín R. Lavín Casalís (1863-1939), arquitecto municipal de Santander que había jugado un importante papel en el curso de la tragedia, logrando evitar la propagación del fuego provocado por la explosión gracias a varias intervenciones de urgencia. Su diseño consistió en una gruesa cruz de piedra de perfil escalonado sujeta a un pedestal piramidal (presenta grabadas las fechas de las dos explosiones). Completa la cruz la figura de una mujer doliente de bronce que fue realizada por el escultor asturiano Cipriano Folgueras Doiztúa (1863-1911). Se halla situado en la plaza de Cachavas, en el lugar aproximado de la explosión.
  • El monumento del cementerio de Ciriego, fue realizado por A. García Cabezas. Se compone de un pilar polilobulado truncado y un féretro cubierto por un manto pétreo.
  • Cabe mencionar que el Ayuntamiento de Santander realiza un homenaje cada 3 de noviembre a las víctimas de la catástrofe justo en frente del monumento que está situado entre la Estación Marítima y el Hotel Bahía en la calle Calderón de la Barca de Santander.[8]

BARCOS HUNDIDOS

Muchos buceadores son atraídos por la gran belleza de arrecifes en las Islas Vírgenes Británicas, en el Mar Caribe. En la siguiente imagen vemos el naufragio de un remolcador, lugar para muchos amantes del submarinismo.
Las Islas Caimán, en el Mar Caribe, abunda la vegetación y fauna acuática, así como los arrecifes, entre los cuales destaca esta imagen, donde un buceador se mezcla entre los peces, y al lado de los restos de un barco que se rompió en uno de los numerosos arrecifes superficiales de la zona.
Un submarinista explora los restos de un avión de combate japonés de la Segunda Guerra Mundial y cerca de la ciudad de Rabaul en Papúa-Nueva Guinea. Esta ciudad fue destruida por una erupción volcánica en 1937 y sufrió un gran bombardeo por las fuerzas aliadas enemigas japonesas en 1944. De nuevo en 1994 sufrió otra erupción de ahí que apenas vive gente en la ciudad.
Varios buceadores nadan al lado del crucero Coolidge Presidente de Vanuatu construido en 1931 y hundido cerca de la Isla Espíritu Santo. El crucero que se convirtió para uso militar se hundió en el año 1942.
Imagen de varios buzos investigando los restos del barco británico British Carnatic, que se hundió en el 1869 cerca de la isla Gubal, en el Mar Rojo.
Fotografía tomada de un buque hundido cerca de las Bahamas.
Actualizamos este post con nuevas fotos de barcos hundidos:
Concretamente con barcos hundidos de la Isla Mauricio (Mauritius), localizada al suroeste del Oceáno Indico, a 900 kms. de la costas de la Isla de Madagascar y a casi 4000 kms. al suroeste de la India, ver mapa aquí.
La isla fue colonizada en 1638 por los holandeses, y servía de refugio para muchos barcos cuando no podían navegar por cuestiones climatológicas, además de que era un lugar de paso por muchos navegantes que venían de las indias con tesoros, monedas, plata, oro, etc. De ahí, que cuando había algún ciclón, con fuertes vientos y tormentas, algunos barcos naufragaran con el botín, en sus aguas de color azul turquesa. Además, la zona se caracteriza también por tener arrecifes de coral de gran belleza, y lugar predilecto para los amantes del buceo o submarinismo. Si os interesa más la historia del lugar podéis consultar en la wikipedia.
Las fotos que publicamos a continuación han sido proporcionadas por la web Mauritius www.mysterra.org
Barco hundido en la Isla Mauricio Buceo descubriendo la belleza de los barcos hundidos
Imagen de una bicicleta oxidada en un barco hundido
Buceando y descubriendo la belleza de la fauna submarina
Parte de un barco hundido
Preciosa imagen de unos peces al lado de uno de los barcos sumergidos